Historia

SHERLOCK, THOMAS (1678-1761)

Thomas Sherlock, obispo anglicano de Londres, nació en 1678 y murió en Londres el 18 de julio de 1761.

Thomas Sherlock
Thomas Sherlock
Era el hijo mayor de William Sherlock, deán de San Pablo. Fue enviado a Eton, donde Lord Townshend, Henry Pelham y Robert Walpole estuvieron entre sus amigos, siendo deportista y también estudioso (comp. Pope, Dunciad, 'el prelado buceador' referido a su capacidad como nadador, de acuerdo a una reseña de Warton basada en la autoridad de Walpole). Ingresó en St. Catharine College (entonces Hall), Cambridge, en 1693, licenciándose en humanidades en 1697, obteniendo su maestría en 1701 y el doctorado en teología en 1714. Durante dos años fue subalterno de Hoadly en el mismo colegio, diciéndose que su larga rivalidad comenzó en Cambridge. Sherlock fue elegido miembro del consejo rector el 12 de agosto de 1698, siendo ordenado en 1701 por el obispo Patrick. El 28 de noviembre de 1704 fue nombrado rector de Temple, al dimitir su padre del cargo. Fue extraordinariamente popular en ese puesto, que desempeñó hasta 1753. Su reputación como predicador comienza en esa fecha. Su voz era áspera más que melodiosa, pero 'hablaba con tal fuerza y vehemencia que nunca dejó de apoderarse de su audiencia y ganar su atención' (Nicholls en su Funeral Sermon). En 1707 se casó con Judith Fontaine, 'dama de buena familia en Yorkshire', descrita como 'una mujer verdaderamente respetable'. En 1711 fue hecho capellán de la reina Ana. En la elección de Sir William Dawes para el arzobispado de York en 1714, Sherlock fue unánimemente elegido rector de St. Catharine Hall. Luego recibió el título de doctor en teología, 'iniciando' el lunes 5 de julio una disputación con Waterland. En el mismo año era vicecanciller de su universidad. Se entregó inmediatamente a ordenar los archivos de la universidad, incorporando los resultados en un volumen manuscrito. También vindicó los derechos de la universidad frente a Bentley (entonces archidiácono de Ely), que le apodaba 'Alberoni'. Supuestamente en Cambridge hizo causa con el jacobinismo, aunque probablemente no fue más que un 'tory hanoveriano', siendo durante su año de oficio cuando Jorge I presentó a la universidad la biblioteca del obispo Moore. Dirigió 'una misiva leal a Jorge I sobre la anticipada invasión de James Stewart' y se dice que predicó un sermón en el Temple el domingo tras la batalla de Preston en favor de la dinastía Hanover, que los oyentes dijeron que había sido predicado el domingo anterior. El año siguiente (7 de junio de 1716) predicó ante la Cámara de los Comunes en acción de gracias, afirmando la injusticia de la resistencia a la autoridad constituida. En noviembre de 1715 obtuvo, por influencia de Townshend, el deanato de Chichester, donde reconstruyó la casa del deán. El 10 de julio de 1719 asumió la canonjía de Norwich, un puesto que la reina Ana había anexado a la rectoría de St. Catharine Hall, pero del que no pudo tomar posesión sin litigio, al ser ya prebendario de San Pablo. En el mismo año dimitió del rectorado de St. Catharine Hall.

Antes estuvo envuelto en la famosa controversia de Bangor. Fue presidente del comité señalado en 1717 por la cámara baja de la convocación de Canterbury para informar de la obra de Hoadly, Nature of the Kingdom or Church of Christ, pero la convocación fue disuelta antes de que el informe fuera presentado a la cámara alta. Luego publicó Remarks on the Bishop of Bangor's Treatment of the Clergy and Convocation (Londres, 1717), Some Considerations (mismo año) y varios tratados. En 1718 publicó Vindication of the Corporation and Test Acts, también contra Hoadly, por el que se dice perdió el favor del rey, siendo quitado de la lista de capellanes. En sus últimos años lamentó la parte que tomó en la controversia, rehusando reimprimir los tratados que escribió. El obispo Newton (Autobiography, página 130) lo niega, al haber vivido con él los últimos años de su vida.

En 1724 entró en controversia con los deístas en seis sermones, publicados bajo el título The Use and Interest of Prophecy (1725), que tuvieron muchas ediciones. A la muerte de Jorge I recuperó el favor de la corte y el 4 de febrero de 1727-8 fue consagrado obispo de Bangor. Fue amigo de Lord Hervey y de Walpole, siendo la reina Caroline su patrona constante. Fue también limosnero del príncipe de Gales. En 1729 publicó anónimamente su libro más famoso, The Tryal of the Witnesses of the Resurrection of Jesus. Una secuela, que le fue atribuida, apareció en 1749 y el mismo año una nueva edición de la obra sobre la profecía, con importantes revisiones.

Mientras tanto, Sherlock se había convertido en una prominente figura política, siéndole su conocimiento del derecho de gran ayuda en la Cámara de los Comunes. Generalmente apoyó el ministerio de Walpole y el poder de la corona, oponiéndose a la ley del retiro y apoyando la ley del diezmo de los cuáqueros (contra el obispo Gibson de Londres), sobre lo cual escribió Country Parson's Plea. En 1748 fue trasladado a Salisbury (consentimiento real el 21 de octubre y confirmación el 8 de noviembre), retirándose a su diócesis por consejo de la reina Caroline. Defendió a Walpole en 1741, cuando la facción del príncipe de Gales le atacaba y su consejo de prorrogar el parlamento. Se le ofreció la sede de York en 1743 y ese año fue lord limosnero. En 1747 parece que rechazó el arzobispado de Canterbury por su mala salud. Walpole se había opuesto a ofrecérselo a él. Pero en 1748 sucedió a Gibson como obispo de Londres (propuesto el 12 de octubre y confirmado el 1 de diciembre), comenzando una controversia por el patrocinio de St. George, Hanover Square, con el arzobispo de Canterbury.

Tras el terremoto de 1750, Sherlock publicó Pastoral Letter, de la que 'se vendieron diez mil ejemplares en dos días y cincuenta mil se suscribieron a partir de las dos primeras ediciones.' Un tratado titulado Observance of Good Friday también tuvo gran demanda. En 1751 se opuso a las restricciones del poder regente. En 1753 un ataque de parálisis le afectó a los labios y lenguaje, pero continuó escribiendo, publicando una instrucción en 1759 y cuatro volúmenes de sus sermones en 1758, apareciendo un quinto tras su muerte. Los últimos años vivió 'en la fase final de decadencia física', pero 'nunca dejó la administración en otras manos, exigiendo un escrupuloso registro de todo lo que se hacía.' Murió sin hijos, siendo enterrado en el cementerio de Fulham. Dejó grandes legados a sociedades religiosas y su biblioteca, de 7.000 ejemplares, a la universidad de Cambridge. Hombre popular y ambicioso, Sherlock fue un trabajador y eficiente obispo. Cultivó cálidas relaciones con los disidentes (comp. carta a Doddridge en Gent. Mag. 1815, ii. 483). Sus obras 'no fueron menos estimadas entre los católicos que entre los protestantes' siendo varias traducidas al francés.