John Shirwood,
obispo de
Durham, murió en Roma el 12 de enero de 1494. Fue educado en University College,
Oxford, afirmando Drake Morris que estuvo también en Cambridge, pero probablemente lo confunde con un contemporáneo del mismo nombre. Obtuvo la maestría en humanidades el 7 de marzo de 1450 y luego fue a la
universidad de París. De allí pasó a Italia para perfeccionarse en griego. Tras una estancia en Roma, regresó a Inglaterra, trayendo copias de varios autores griegos. En 1460 fue nombrado canciller de Exeter y
prebendario de Masham en la
diócesis de
York en 1471. Fue tan grandemente estimado como legislador por Eduardo IV que lo empleó para defender en Roma asuntos de la corona. Fue nombrado obispo de Durham en 1483, a la
muerte de William Dudley, pero no recibió las
temporalidades de la sede hasta el 16 de agosto de 1485. A la muerte de Eduardo IV se unió a la facción de Ricardo III, que era popular en el norte, y en su coronación iba a un lado del nuevo rey, mientras que Robert Stillington, obispo de Bath, iba al otro lado. Ricardo escribió varias cartas a la corte
papal, solicitando que los impuestos de la sede de Shirwood fueran mitigados porque el obispo tenía que mantener numerosas guarniciones contra los escoceses. También solicitó el
capelo cardenalicio para Shirwood, pero su muerte puso fin a las negociaciones.
Enrique VII excluyó a Shirwood de su confianza, pero en 1487, tras la batalla de Stoke, una comisión real le ordenó investigar las causas de la rebelión. En el tiempo de la conspiración de Warbeck el obispo parece haber estado en el continente y es probable que fuera con otros para promover los intereses de la casa de York en la corte de Borgoña. Desde Borgoña fue a Roma, donde murió, siendo enterrado en el colegió inglés. Tan pronto como se supo la noticia en Inglaterra, el rey, además de tomar las temporalidades de la sede, se apoderó de todas sus posesiones privadas. Sin embargo, su biblioteca de autores griegos se mantuvo intacta en Bishop Auckland, donde la descubrió Cuthbert Tunstal el siglo siguiente.
Sólo existe una obra de Shirwood, Liber de Ludo Arithmomachia (Roma, 1482), que contiene una descripción de un singular entretenimiento que se juega en una 'tabula' que recuerda ligeramente un tablero de ajedrez, diciendo que se lo enseñó Robert Neville, arzobispo de York, en Calais. Hay una copia del libro en la biblioteca Grenville en el Museo Británico. Leland dice que Shirwood fue un poeta de considerable mérito.