Historia

SIBBES, RICHARD (1577-1635)

Richard Sibbes (Sibbs, Sibs), teólogo puritano inglés, nació en Tostock, Suffolk, en 1577 y murió en Gray's Inn, Londres, el 5 de julio de 1635.

Richard Sibbes
Richard Sibbes
Fue educado en la escuela de Bury St. Emmonds y por la ayuda de John Knewstubs, rector de Cockfield, y otros, fue enviado a St. John College, Cambridge, donde fue admitido en 1595. Obtuvo su graduación en humanidades en 1599 y fue elegido miembro del consejo rector el 3 de abril de 1601, consiguiendo la maestría en 1602. Sus permanentes convicciones religiosas las debió a la predicación de Paul Baynes, orador (1602-6) en St. Andrews the Great, Cambridge. Al ser ordenado fue hecho uno de los predicadores del colegio el 25 de abril de 1609. Al año siguiente obtuvo el doctorado en teología, enseñando en Trinity Church, Cambridge. A consecuencia de su puritanismo fue privado en 1615 de sus cargos por la Alta Comisión. El 5 de febrero de 1617, por la influencia de Sir Henry Yelverton, fue escogido predicador en Gray's Inn, Londres, 1617-26, donde tuvo una gran audiencia. William Gouge, doctor en teología que le escuchaba con frecuencia, dijo a Samuel Clarke (1599-1683) que 'a veces tenía un poco de tartamudez en su predicación, pero luego sus juiciosos oyentes siempre esperaban alguna inusual y excelente idea de él.' En 1626, a la muerte de John Hills, doctor en teología, fue elegido rector de St. Catharine Hall, Cambridge, aunque retuvo su puesto en Gray Inn. 'El cambio de dirección que efectuó en St. Katharine' dice Fuller 'que había estado detenido (por no decir retrasado) durante algunos años, sirvió para dejar repleta la institución de estudiantes, embellecer las edificaciones y mejorar la dotación con ingresos.' Fue uno de los doce asalariados bajo el plan de corta vida (1626-33) para promover un ministerio puritano. Ya en 1620 se escribía con James Ussher, quien en carta (10 de enero de 1627) le hizo la oferta del prebostazgo de Trinity College, Dublín, pero Sibbes rehusó la oferta. El arzobispo Abbot volvió a hacer el intento, pero sin éxito, aunque hay indicios por inferencia de Grosart de que Sibbes visitó Dublín. En 1627 obtuvo el doctorado en teología. El 2 de marzo de 1628 se unió a la petición hecha por John Davenport a favor de los oprimidos protestantes del Palatinado, incurriendo en la reprimenda de la Alta Comisión. Que no deseaba provocar un conflicto con las autoridades lo demuestra su promoción para un profesorado en St. Catharine Hall de John Ellis (c. 1606-1681), a quien Calamy llama un 'campanero' de Laud. El 1 de noviembre de 1633 fue presentado por la corona para ser coadjutor perpetuo de Holy Trinity, Cambridge.

Publicó: The Saint' Cordials, 1629; The Bruised Reede and Smoaking Flax (Londres, 1630), a la que Richard Baxter debió su conversión; The Saint's Safetie in Evill Times, 1633-34; The Churches Visitation, 1634; The Soules Conflict... and Victory over it selfe (1635); The Spirituall-Man's Aime, 1637; A Fountaine Sealed, 1637; Light from Heaven: Discovering the Fountaine Opened, 1638; The Fountaine Opened, or the Mysterie of Godlinesse; A Glance of Heaven, 1638; Yea and Amen, 1638; The Christian's Portion, 1638; Emmanuel, God with us, 1638; Divine Meditations and Holy Contemplations, 1638; The Spiritual Jubilee, 1638; The Bride's Longing for her Bride-Groomes Second Coming, 1638 (sermón funeral por Sir Thomas Crew; Beames of Divine Light, 1638-9; Bowels Opened; or a Discovery of the neere and deere Love... between Christ and the Church, 1639; A Breathing after God, 1639; Christs Exaltation, 1639; The Returning Backslider (1639); Violence Victorious, 1639; The Hidden Life, 1639; The Christian's End, 1639; The Excellencie of the Gospel above the Law, 1639; An exposition of the Third Chapter... to the Philippians, 1639; Evangelicall Sacrifices, 1639; A Consolatory Letter to an Afflicted Conscience, 1641; The Glorious Feast of the Gospel, 1650; A Learned Commentary upon the First Chapter of the Second Epistle of St. Paul to the Corinthians, edición de Thomas Manton (1655); A Heavenly Conference between Christ and Mary, 1656; A Miracle of Miracles, 1656; Antidotum contra Naufragium Fidei, 1657 (sermón universitario en Cambridge, 9 de octubre de 1627). Sus obras completas fueron publicadas por A. B. Grosart (6 volúmenes, 1862-63).

El siguiente pasaje está tomado de las obras completas de Richard Sibbes:

"Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis y saltaréis como becerros de la manada" (Mas para vosotros que teméis mi nombre, se levantará el sol de justicia con la salud en sus alas; y saldréis y saltaréis como terneros del establo.[…]Malaquías 4:2).

A partir de la creación más gloriosa -"el sol"- se manifiesta al Creador más glorioso -"Cristo Jesús"- aprovechando la ocasión para ayudar, en gracia, a nuestro entendimiento mediante las cosas naturales'. Nos enseña así, a hacer un doble uso de la creación, corporal y espiritual. A partir de la excelencia de las cosas creadas, Él eleva nuestras mentes para considerar la excelencia del Creador. Así que, si estas cosas tienen belleza y fuerza, y son gratas, cuánto más lo es Aquel que las dota de estas cualidades. Así, como los ríos conducen al mar, así estas cosas creadas deben conducirnos a la gloriosa majestad de Dios.
Pero la principal observación es que Cristo es el Sol de justicia. Porque, así como por naturaleza no se halló engaño en sus labios, así él es, habitual y realmente, justo. Él es sabiduría, justificación', santificación y redención' (Mas por obra suya estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención,[…]1 Corintios 1:30). Él es comparado con el sol porque,...
En primer lugar, como toda la luz se reunió en el cuerpo del sol y de él [se comunica] a nosotros, así "agradó al Padre que en él habitase toda plenitud" (Porque agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud,[…]Colosenses 1:19). Por tanto, los que buscan la perfección fuera de Cristo, buscan la luz fuera del sol.
En segundo lugar, así como no hay sino un sol, tampoco hay sino un Sol de justicia. Por lo tanto, ¿qué necesidad hay de dos cabezas o dos maridos? ¡Necesariamente, uno de ellos es adúltero! Cristo lo hace todo mediante su Espíritu, Quien es su vicarios. No es necesario otro vicario, aunque hubiera mil mundos más.
En tercer lugar, como el sol está arriba en el firmamento, así Cristo es exaltado a lo alto para transmitir sus gracias y virtudes a todo su [pueblo] aquí abajo. [Así como] el sol da vida y vitaliza la tierra, sí, y todas las cosas que hay en ella, aunque no sea sino un sol.
En cuarto lugar, así como el sol obra en gran manera en todas las cosas de aquí abajo, así también Cristo lo hace.
En quinto lugar, así como el sol es la fuente de la luz y el ojo del mundo, así Cristo es la fuente de toda luz espiritual. "Yo soy la luz del mundo", dice de Sí mismo (Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.[…]Juan 8:12). Él es esa luz que alumbra al mundo, dice san Juan de Él (Existía la luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre.[…]Juan 1:9) y, por eso, Zacarías lo denomina "la aurora' que nos visitó desde lo alto" (por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que la Aurora nos visitará desde lo alto,[…]Lucas 1:78).
En sexto lugar, así como el sol nos indica hacia dónde ir y por cual camino, así Cristo nos enseña a ir al cielo y por qué medios -qué deberes cumplir, qué cosas evitar y qué cosas soportar-.
En séptimo lugar, así como el sol es agradable (Agradable es la luz, y bueno para los ojos ver el sol.[…]Eclesiastés 11:7) y las tinieblas son terribles, así Cristo es reconfortante. Porque donde Él llega, hace que todos estén en paz y envía a su Espíritu, el Consolador. Ahora Él está en el cielo. Por tanto, así como la ignorancia y el error se expresan por las tinieblas, así, en cambio, el gozo y la honra y el conocimiento que trae, se expresan por la luz (Para los judíos fue día de luz y alegría, de gozo y gloria.[…]Ester 8:16); Cristo es quien nos guía, nuestro sostén. Sin Él, ¿qué somos? ¿Y qué hacemos, sino gloriarnos en nuestra vergüenza?
En octavo lugar, por los rayos del sol se transmite la influencia' para hacer crecer las cosas, y distinguir los tiempos y las estaciones. Así, Cristo, por su poder, anima todas las cosas y por eso se le llama el "espíritu vivificante" (Así también está escrito: El primer HOMBRE, Adán, FUE HECHO ALMA VIVIENTE. El último Adán, espíritu que da vida.[…]1 Corintios 15:45). Porque Él vivifica el alma muerta y oscura, la cual, hasta que Cristo brille sobre nosotros, será un calabozo de ignorancia e incredulidad. Y así como su Espíritu sopla sobre nuestros espíritus, así también, obra una primavera en el crecimiento de la gracia o un verano en la fuerza del celo.
En noveno lugar, el sol produce estos efectos, no descendiendo hasta nosotros, sino por influencia. Y entonces, ¿seremos tan tontos como para imaginar que Cristo debe venir necesariamente, de manera corporal a nosotros en el sacramentos o que no hay otra obra del Espíritu por medio de esa ordenanza? ¿Siendo el sol naturalmente tan poderoso en su operación, no será este Sol de justicia más poderoso por la influencia de su Espíritu para consolarnos y vivificarnos, aunque Él no venga corporalmente en un pedazo de pan?
En décimo lugar, así como el sol obra libremente, extrayendo vapores para disolverlos en lluvia sobre la tierra y refrescarla cuando está seca, así lo hace Cristo. Él vino libremente del cielo a nosotros y, libremente, atrae nuestros corazones al cielo, los cuales no pueden ascender allá, sino por su poder de exhalación". Cristo es nuestro imán que atrae hacia arriba estos corazones nuestros tan duros como el hierro, haciéndonos despreciar este mundo vil, considerándolo escoria y estiércol...
En undécimo lugar, como el sol brilla sobre todos, pero no calienta a todos, así Cristo es ofrecido a todos. Él brilla sobre todos los lugares donde llega el Evangelio, pero no todos son iluminados y no todos los que son iluminados, arden en amor por Él. Es más, algunos se endurecen más, dado que es la naturaleza del sol endurecer algunos cuerpos.
En duodécimo y último lugar, así como el sol vivifica y da vida a las criaturas muertas, así también Cristo, por su poder, vivificará nuestros cuerpos muertos y los resucitará cuando venga para juzgar. Y a pesar de todos estos detalles, Él no es en todo semejante porque el sol brilla sobre todos por igual. Pero Cristo no es así, porque muchos están en tinieblas eternas, a pesar de esta luz. Él es misericordia y, sin embargo, muchos están en miseria.


Bibliografía:
Portavoz de la Gracia..