Historia
SIBTHORP, ROBERT († 1662)
Sybthorpe obtuvo reputación por un sermón (Por tanto, es necesario someterse, no sólo por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.[…]Romanos 13:5) predicado en Northampton en la última de las fechas mencionadas, en el que exhortaba a responder positivamente a la demanda real (hecha en septiembre anterior) del pago de un préstamo forzoso. Para tratar el tema puso como excusa que en Northampton el 12 de enero la comisión real había pedido la opinión de los teólogos locales en cuanto a la licitud del préstamo. Entre los obiter dicta, Sybthorpe afirmó (página 13) que 'si un príncipe manda algo que los súbditos no pueden hacer, porque es contra las leyes de Dios o de la naturaleza o es algo imposible, todavía los súbditos están obligados a sobrellevar el castigo sin resistencia, injuria o chanza y por lo tanto a someterse a la obediencia pasiva, donde no puedan mostrar la activa.' El sermón fue presentado a Carlos I, quien lo envió por William Murray (posteriormente primer conde de Dysart) al arzobispo Abbot para la licencia. Abbot dijo que eso era tarea del capellán y que el rey Jacobo 'nunca se la mandó a él.' En un día o dos se lo devolvió a Murray con objeciones a cinco pasajes. Carlos mismo proporcionó respuestas a tres de las objeciones, admitió que el cuarto pasaje debía ser enmendado y arremetió contra el quinto, reflexionando contra una monarquía electiva, que decía 'los príncipes de Bohemia tienen poder para destituir a sus reyes.' Abbot levantó otras ocho objeciones a las que Laud proporcionó respuestas. No pareciéndole satisfactorias, Abbot se negó a aceptar el sermón. Laud entonces convenció a George Montaigne, obispo de Londres, para que revisara el sermón y las objeciones, de acuerdo con cuatro obispos e informasen si podía ser publicado. Se hicieron algunas correcciones menores y el sermón, aprobado por Montaigne el 8 de mayo, se publicó con el título Apostolike Obedience, teniendo dedicatorias al rey y a 'la iglesia y comunidad de Inglaterra.' Ocasionó un gran revuelo, pero fue eclipsado en agosto por el todavía más enérgico sermón de Roger Manwaring. En recompensa Sybthorpe fue nombrado capellán ordinario del rey y, para impedir cualquier peligro por su sermón, fue incluido (24 de enero de 1629) en el perdón otorgado a Manwaring. El 23 de septiembre de 1629 Sybthorpe fue destinado a la rectoría de Burton Latimer, Northamptonshire, dimitiendo de la de St. Sepulchre.
En 1629 apoyó una acusación hecha contra John Williams, obispo de Lincoln, por favorecer a los puritanos. Williams le denunció ante la Cámara de la Estrella en 1633, pero nada sucedió como resultado. Cuando John Towers fue promovido del deanato al obispado de Peterborough, escribió (30 de diciembre de 1633) a Sir John Lambe, expresando su esperanza de que Sybthorpe pudiera sucederle como deán. Hizo todo lo que estuvo en su mano para promover el modo de adoración establecido y combatir la manera puritana. En una curiosa apostilla a su sermón sobre la obediencia, en 1639, cuando George Plowright, condestable de Burton, había sido citado por las fuerzas del rey, Sybthorpe hizo una denodada apelación para su exoneración, escribiendo que 'había hecho buenos servicios contra los puritanos ingleses' y no debía ser enviado a perecer entre los escoceses. Como magistrado actuó en 1640 contra los acusados de esparcir rumores sediciosos. Se unió al rey en Oxford en 1643, logrando escapar; a veces predicó ante la corte y en 1646 obtuvo una licencia universitaria para predicar en cualquier parte de Inglaterra. Sus beneficios de Brackley y Burton le fueron secuestrados en 1647, recobrándolos en la Restauración. Se casó con una hermana de Sir John Lambe. Wood le atribuye A Counterples to an Apostate's Pardon, en el que hace un llamamiento al abandono de la tolerancia hacia la no conformidad, pues por su desobediencia al episcopado divinamente establecido los puritanos estaban dañando sus almas y debían ser castigados.