Franz von Sickingen, caballero del imperio germano y protector de los reformadores, nació en Ebernburg, Renania, el 2 de marzo de 1481 y murió en Landstuhl el 7 de mayo de 1523.
Franz von Sickingen, grabado de Hieronymus HopferFue un peculiar representante de los 'caballeros rampantes' que no reconocían a ningún superior sino a su monarca y no tenían otra ocupación que las guerras privadas. Esos caballeros fueron causa de serios desastres en la primera parte del siglo XVI. El crecimiento del comercio y la riqueza en las ciudades se vieron acompañadas de la depresión agrícola, quedando las posesiones de los caballeros infravaloradas y sus entradas reducidas a casi nada. Eran libres de renunciar al prestigio de la orden de caballería y entrar como civiles y soldados comunes al servicio del emperador, siendo la alternativa el bandolerismo. Sickingen escogió esta opción. Deseoso de servir al emperador como autoridad independiente, esta orden se opuso a cualquier aproximación al orden gubernamental, considerando a los príncipes territoriales como sus enemigos jurados. Las reformas del gobierno nacional que crearon el Reichskammergericht (corte suprema del imperio) prohibían las guerras privadas e implantaron el derecho romano en lugar de las antiguas costumbres feudales poniendo en peligro esta vocación, por lo que en 1522 el descontento general estalló bajo el liderazgo de Sickingen, en un repudio de las acciones del Reichskammergericht.
Los rebeldes reconocieron en Sickingen un experimentado y enérgico dirigente. En 1516 invadió la ciudad de Worms y durante cinco años, desafiando un decreto contra él, arrasó el territorio alrededor de la ciudad. En 1516 estuvo al servicio de Francisco I de Francia y en 1517 al del Imperio germano; llevó a cabo operaciones contra la ciudad imperial de Metz y contra el landgraveFelipe de Hesse, poniéndose al servicio de Carlos V de España con Ulrich von Hutten. Ofreció a Reuchlin ayuda en su controversia y con Hutten se puso del lado de Lutero, a quien ofreció su ayuda. Bucero vivió en su castillo, Ebernburg, donde Ecolampadio sirvió como capellán desde abril a noviembre de 1522, encontrando también Johann Schwebel, otro reformador, ayuda en él.
Franz von Sickingen
Hutten y Sickingen veían necesaria una partición de la propiedad eclesiástica, contando con el favor de parte de la aristocracia que veía cada vez peor la creciente riqueza de monasterios y abadías. Sickingen, apoyado por Lutero, y directamente incitado contra los sacerdotes no regenerados, declaró su hostilidad contra el papa y los señores de la Iglesia. El ataque, que combinaba intereses seculares y religiosos, se dirigió contra los príncipes eclesiásticos exclusivamente, al ser sus posesiones terrenales las que provocaron a los teólogos luteranos, su jurisdicción la que ofendía a las ciudades y sus poderes territoriales las que frenaban las libertades de los caballeros. Sickingen, con su intento de derribar la constitución del imperio, como campeón de los pobres, pionero del evangelio y dirigente de la 'Liga Fraternal' organizada en Landau el 13 de agosto de 1522, para la protección de la nobleza, comenzó la primera guerra de religión declarada en suelo alemán. Dudosos pensamientos de beneficio personal le sirvieron para inspirarlo en esta causa, al ser motivado por una ambición desordenada que incluía el electorado de Tréveris.
El 27 de agosto de 1522 Sickingen declaró la guerra a Richard von Greiffenklau zu Vollraths, arzobispo de Tréveris, quien como uno de los enemigos más poderosos de Lutero y del evangelio recibió la primera furia del ataque. Tras recibir la consagración en el principado de Schaumburg, Sickingen apareció en Tréveris el 8 de septiembre. Cuando el consejo imperial le ordenó retirarse él replicó que era igual de siervo del emperador que del consejo, argumentando que el ataque contra el arzobispo tenía la aprobación del emperador. Intentó mejorar la acción del consejo estableciendo un sistema regular de derecho y obtener para sí una vida pacífica como gobernante de Tréveris. Pero el arzobispo repelió sus asaltos con tal éxito que el 14 de septiembre el sitio fue levantado. El 10 de octubre él y sus aliados fueron declarados proscritos por violar la paz del país. Con absoluta indiferencia Sickingen irrumpió en el Palatinado y saqueó la ciudad de Kaiserlautern. Tenía amigos en el consejo imperial y en el Palatinado, por lo que le fueron proporcionadas tropas de Sundgau, Alsacia, Breisgau y Baviera. Pero los príncipes de Tréveris, Hesse y el Palatinado se comprometieron en septiembre de 1522 a destruir a los 'caballeros rampantes' y el 29 de abril de 1523 pusieron sitio a su fortaleza de Landstuhl. Sickingen esperó todavía refuerzos de Alemania y Francia y de un levantamiento simultáneo de los dominios de los tres príncipes, pero quedó fatalmente decepcionado. Sus amigos fueron frenados por el poder superior de los príncipes y de la Liga Suaba. Fue mortalmente herido el tercer día del sitio y el 6 de mayo la guarnición capituló.