Richard Simon nació en Dieppe, Francia, el 13 de mayo de 1638 y murió allí el 11 de abril de 1712. En 1658 era novicio de los
oratorianos y, tras retirarse, regresó en 1662 al recibir permiso para continuar sus estudios durante su noviciado. Fue ordenado al
sacerdocio en septiembre de 1670, pero el 21 de mayo de 1678 fue expulsado del oratorio por la publicación de
Histoire critique du Vieux Testament (París, 1678; traducción inglesa por
R. Hampden,
Critical History of the Old Testament, 4 partes, Londres, 1682). Entonces se retiró a la
parroquia de Bolleville en Normandía, que había recibido en 1676, viviendo después en Dieppe, Rouen y París. Antes de su expulsión de los oratorianos fue durante un tiempo profesor de filosofía en Juilly, aunque encontró una tarea más apropiada en catalogar los manuscritos orientales de la biblioteca y en estudios bíblicos, rabínicos y
patrísticos.
Racionalista en temperamento y pendenciero en disposición, el conocimiento que adquirió lo envolvió en incontables controversias, siendo la más famosa la centrada en la
Histoire critique mencionada. Esta obra, tras siete años de preparación, había pasado por el
censor y estaba en la imprenta, con la excepción del título y la dedicatoria al rey, cuando el prefacio y la tabla de contenidos cayó en manos de
Bossuet. El encabezamiento del quinto capítulo "Moisés no pudo ser el autor de todos los libros que le son atribuidos" fue suficiente para que Bossuet interviniera, destruyéndose el 19 de junio de 1678 las copias de la obra con unas pocas excepciones. De una de ellas Daniel Elzevir preparó una edición incorrecta (Ámsterdam, 1680), publicando Simon mismo otra edición en 1685 en Rotterdam con un prefacio como si fuera de un
protestante y notas referentes a Simon en tercera persona. La obra fue duramente atacada, pero las porciones del Nuevo Testamento crecieron tanto en extensión que fueron publicadas en partes separadas bajo los títulos de
Histoire critique du texte du Nouveau Testament (Rotterdam, 1689; traducción inglesa, 2 partes, Londres, 1689),
Histoire critique des versions du Nouveau Testament (Rotterdam, 1690; traducción inglesa, Londres, 1692) y
Histoire critique des principaux commentateurs du Nouveau Testament (2 partes, Rotterdam, 1693), siguiendo
Nouvelles observations sur le texte et les versions du Nouveau Testament (París, 1695) y por una traducción anónima de la
Vulgata (4 volúmenes, Trévoux, 1702). Esta versión fue también atacada por Bossuet y aunque Simon introdujo cambios en la traducción y explicaciones que corregían el primer texto, el libro fue prohibido. Hacia el final de su vida Simon publicó
Lettres choisies de M. Simon (Ámsterdam, 1700) y, bajo el seudónimo de M. de Sainjore,
Bibliothèque critique, ou recueil de diverses pieces. (4 partes, París y Ámsterdam, 1708-10). Tras su
muerte apareció su
Nouvelle bibliothèque choisie (2 volúmenes, 1714) y entre sus otros escritos destaca
Histoire critique des dogmes, des controverses, des coutumes et des ceremonies des Chrétiens orientaux (Trévoux, 1711; traducción inglesa de A. Lovell, Londres, 1685).
Richard Simon fue el primero en intentar escribir una historia de la Biblia como una composición literaria, una atrevida innovación, considerando las condiciones intelectuales de su tiempo. Sin embargo, no dirigía su atención al contenido de la Biblia o al desarrollo de los conceptos religiosos, sino más bien al texto, versiones y comentarios. Desechando los postulados tradicionales y dogmáticos de la época, discutió críticamente la Septuaginta y la Vulgata, defendiendo la traducción de la Biblia a la lengua vernácula. Consideró que el texto masorético representaba una buena tradición, pero postuló el origen tardío de las vocales hebreas y la escritura cuadrada. En la crítica del Nuevo Testamento defendió el idioma helenista contra los puristas. Sobre el origen del Antiguo Testamento mantuvo que hubo en Israel, desde el tiempo de Moisés, escribas públicos cuyo deber era registrar todos los asuntos pertenecientes a la religión y el Estado y también, en su capacidad de oradores públicos, proporcionar directrices al pueblo, que se publicaban de tiempo en tiempo, dando origen tras el exilio al Antiguo Testamento en su forma actual. El veredicto de las generaciones siguientes fue mayormente desfavorable hacia Simon, no siendo hasta el surgimiento de Johann Salomo Semler que los verdaderos méritos de Simon, con todas sus deficiencias, recibieron pleno reconocimiento.