Historia

SIWARD († 1048)

Siward, obispo y coadjutor-arzobispo inglés, murió en Abingdon el 23 de octubre de 1048. Fue monje en Glastonbury y sucedió a Ethelwine como abad de Abingdon probablemente en 1030. Cuando recibió la bendición episcopal se dice que respondió a todas las preguntas del obispo con la palabra nolo, hasta que el obispo le preguntó si quería recibir la bendición de él, a lo que respondió que esperaba recibir la bendición de Dios y la suya. Tenía capacidad, tanto en asuntos seculares como eclesiásticos, siendo de temperamento amable. Fue respetado por Canuto, quien dio al convento la iglesia de St. Martin en Oxford, junto con una pequeña propiedad. Siward se propuso demoler la iglesia conventual y otros edificaciones del monasterio y reedificarlos en mayor tamaño; pero se dice que Ethelwold se le apareció en sueños y le prohibió hacerlo, desistiendo él de su propósito y dando el dinero que había colectado a los pobres. Eadsige, arzobispo de Canterbury, viendo en 1042 que su mala salud le impedía ejercer los deberes de su oficio, con el consentimiento del rey y del conde Godwine, consagró a Siward para la sede de Upsala, para que pudiera ejercer como su coadjutor. Este arreglo naturalmente habría llevado a Siward a la sucesión a la sede arzobispal si hubiera sobrevivido a Eadsige, diciéndose que formó parte de la propuesta de éste al rey (Gesta Pontificum, página 34). Se le describe como arzobispo de Canterbury en la historia de los abades de Abingdon y como arzobispo en los testimonios de tres estatutos, donde su nombre tiene precedencia sobre el arzobispo de York; pero en otro estatuto aparece simplemente como obispo, estando su nombre tras el del arzobispo de York. Un escritor de Abindgon dice que fue consagrado para Rochester, que, al ser sede dependiente del arzobispo, podía tomarse por otorgada, aunque la declaración parece incorrecta. Durante seis años actuó totalmente en lugar de Eadsige. El relato de que fue privado de la sucesión a consecuencia de que trató mal al arzobispo, dándosele el obispado de Rochester, ha de rechazarse. Se retiró a causa de su mala salud en 1048, siendo llevado enfermo a Abingdon. La repetición de que tuvo el obispado de Rochester puede deberse a una provisión mientras ejercía en lugar de Eadsige o en retiro, de la propiedad de la sede, a la que la sucesión en ese periodo no está clara. Fue enterrado con honores, pues fue un generoso benefactor del convento, al que dio Wittenham, cerca de Willingford, y todos los objetos de su capilla, incluyendo un cofre de reliquias, dos volúmenes de los evangelios, adornados con oro y plata, y un gran cáliz de fina orfebrería.