Historia
SIXTO IV (1414-1484)

1477, fresco de Melozzo da Forli, Pinacoteca Vaticana
La situación existente marcó un doble objetivo para el papa: por un lado la resolución de los asuntos en el este y la protección contra los turcos; por otro, el fortalecimiento del poder papal. Sixto cumplió el primero de esos objetivos gradualmente, enviando fondos de auxilio a los venecianos. En la otra dirección, hizo uso eficaz de sus sobrinos, debilitando a los señores feudales en los Estados papales, a la vez que creaba nuevas complicaciones en la política territorial de los Estados italianos, para extender su propio poder (comp. F. Gregorovius, History of the City of Rome, libro xiii. 3, Londres, 1900). Un ejemplo típico de sus procedimientos aparece en la conspiración puesta en marcha, con su aquiescencia, por los Pazzi en Florencia contra Lorenzo el Magnífico en 1478. Los asesinos mataron a Giuliano de Médicis, en misa, aunque Lorenzo pudo escapar. Las noticias del fracaso de la conspiración encolerizaron a Sixto, quien secuestró todas las posesiones florentinas en los Estados papales, declarando la guerra a la república; la paz se alcanzó solo en 1480 ante la posibilidad de una guerra con los turcos. A la muerte de Mohamed II al año siguiente, sus intrigas se volvieron hacia Italia de nuevo, a fin de ampliar el dominio de Girolamo, cuya porción ya abarcaba Imola y Forli, por la añadidura de Ferrara. Esta caída fue posible tras una sangrienta guerra con los barones en los Estados papales, pero antes de que las cosas se resolvieran la muerte le sorprendió.

'Por cuanto que la salvación de las almas debe procurarse, sobre todo, cuando ellas más necesitan de la ayuda de los otros y son menos capaces de ayudarse a sí mismas, deseamos por nuestra autoridad Apostólica usar del tesoro de la iglesia y socorrer a las almas del purgatorio que murieron en unión con Cristo por medio del amor, y cuyas vidas han merecido que esa intercesión les sea otorgada a través de una indulgencia... Si algún pariente, amigo u otro cristiano se ve movido por piedad hacia esas mismas almas que están expuestas al fuego del purgatorio para expiación de los castigos que por divina justicia deben cumplir, déjeseles... dar una cantidad fija de dinero... para reparación de la iglesia... Es, por tanto, nuestra voluntad que la remisión plena beneficie por intercesión a las dichas almas del purgatorio, para que consigan ser aliviadas de sus castigos.'