Historia

SIXTO IV (1414-1484)

Sixto IV (Francesco della Rovere) fue papa entre los años 1471 y 1484.

Sixto IV, nombrando a Platina prefecto de la Biblioteca vaticana, 1477, fresco de Melozzo da Forli, Pinacoteca Vaticana
Sixto IV, nombrando a Platina prefecto de la Biblioteca vaticana,
1477, fresco de Melozzo da Forli, Pinacoteca Vaticana
Nació en las inmediaciones de Savona, república de Génova, en 1414 y murió el 12 de agosto de 1484 en Roma. Ingresó en la orden franciscana y estudió en Pavía y Bolonia, obteniendo el grado de doctor en Padua. En 1464 fue nombrado general de su orden y en 1467 cardenal, con el título de S. Pietro in Vincoli. Era considerado un sabio teólogo, aunque también un inescrupuloso autócrata, que no tenía miramientos con tal de conseguir sus fines. Cuando ascendió al trono papal en 1471 lo primero que hizo fue recompensar a los Orsini y Borgia, a quienes debía su elección, otorgando también a sus sobrinos dignidades y beneficios. Uno, Giuliano, obtuvo obispados, prebendas y el rango de cardenal en poco tiempo. El otro, Pietro Riario, aumentó sus ingresos, siendo notorio por la prodigalidad con la riqueza de la Iglesia. Tras la muerte de Pietro en 1474, el papa desvió su favor al hermano de Pietro, Girolamo, y en 1480 lo nombró 'capitán general' de la Iglesia, haciendo a otros dos sobrinos cardenales.

La situación existente marcó un doble objetivo para el papa: por un lado la resolución de los asuntos en el este y la protección contra los turcos; por otro, el fortalecimiento del poder papal. Sixto cumplió el primero de esos objetivos gradualmente, enviando fondos de auxilio a los venecianos. En la otra dirección, hizo uso eficaz de sus sobrinos, debilitando a los señores feudales en los Estados papales, a la vez que creaba nuevas complicaciones en la política territorial de los Estados italianos, para extender su propio poder (comp. F. Gregorovius, History of the City of Rome, libro xiii. 3, Londres, 1900). Un ejemplo típico de sus procedimientos aparece en la conspiración puesta en marcha, con su aquiescencia, por los Pazzi en Florencia contra Lorenzo el Magnífico en 1478. Los asesinos mataron a Giuliano de Médicis, en misa, aunque Lorenzo pudo escapar. Las noticias del fracaso de la conspiración encolerizaron a Sixto, quien secuestró todas las posesiones florentinas en los Estados papales, declarando la guerra a la república; la paz se alcanzó solo en 1480 ante la posibilidad de una guerra con los turcos. A la muerte de Mohamed II al año siguiente, sus intrigas se volvieron hacia Italia de nuevo, a fin de ampliar el dominio de Girolamo, cuya porción ya abarcaba Imola y Forli, por la añadidura de Ferrara. Esta caída fue posible tras una sangrienta guerra con los barones en los Estados papales, pero antes de que las cosas se resolvieran la muerte le sorprendió.

Sixto IV, medalla. Museo Lázaro Galdiano, Madrid
Sixto IV, medalla. Museo Lázaro Galdiano, Madrid
En agosto de 1476 emitó la bula Salvador Noster en la que abunda sobre la doctrina de las indulgencias:
'Por cuanto que la salvación de las almas debe procurarse, sobre todo, cuando ellas más necesitan de la ayuda de los otros y son menos capaces de ayudarse a sí mismas, deseamos por nuestra autoridad Apostólica usar del tesoro de la iglesia y socorrer a las almas del purgatorio que murieron en unión con Cristo por medio del amor, y cuyas vidas han merecido que esa intercesión les sea otorgada a través de una indulgencia... Si algún pariente, amigo u otro cristiano se ve movido por piedad hacia esas mismas almas que están expuestas al fuego del purgatorio para expiación de los castigos que por divina justicia deben cumplir, déjeseles... dar una cantidad fija de dinero... para reparación de la iglesia... Es, por tanto, nuestra voluntad que la remisión plena beneficie por intercesión a las dichas almas del purgatorio, para que consigan ser aliviadas de sus castigos.'