Historia
SKINNER, JOHN (1721-1807)

Skinner no era jacobita (al contrario que la mayoría de sus colegas) e intentó impedir que los miembros de su congregación tomaran parte en el levantamiento de 1745. El 19 de mayo de 1746 la capilla episcopal de Longside fue quemada por soldados gubernamentales, impulsando la acción Elizabeth Ferguson, Lady Kinmundy, quien se dice que estuvo presente en la destrucción de la capilla, corriendo alrededor del edificio en llamas gritando: Haud in the prayer books!. La casa de Skinner fue asaltada la noche del 29 de julio de 1746. Su indignación ante estos hechos y por la hipocresía de Lady Kinmundy (que no era miembro de la Iglesia presbiteriana de Escocia sino reciente convertida a la Iglesia Secesión), la expresó Skinner en una serie de invectivas satirizando a los responsables, describiendo a Lady Kinmundy como una Jezabel destructora de capillas. Al cabo de un mes Skinner se amoldó al Penal Act de 1746 que permitía a los ministros episcopales escoceses permanecer en su oficio jurando lealtad a Jorge III. La Iglesia episcopal escocesa consideró la sumisión un pecado y al año siguiente Skinner se sometió a su obispo, arrepintiéndose de su acción. Otro Penal Act en 1748 le restringió a dirigir servicios sólo a miembros de su casa y cuatro personas más, bajo pena de encarcelamiento o deportación. En mayo de 1753 Skinenr fue encarcelado durante seis meses en Old Aberdeen, por ministrar a una congregación grande. La información probablemente la proporcionó la familia de Lady Kinmundy; aunque ella había muerto hacía tres años, las sátiras de Skinner continuaban circulando.
Durante la década de 1750 y 1760 la influencia de Skinner creció considerablemente, gracias a su saber y capacidad y a varias obras que publicó, principalmente de controversia eclesiástica, pero incluyendo un ensayo de Hutchinson sobre profecía mesiánica. En 1765 fue decisivo para impedir la elección del obispo jacobita Robert Forbes a la diócesis de Aberdeen, logrando un candidato políticamente más seguro en su lugar. El cierre de tres capillas episcopales en 1770, uno de los últimos actos legales hostiles contra los episcopales en Aberdeenshire, impulsó a Skinner a componer una sátira contra el fiscal de Aberdeenshire. Skinner fue nombrado deán de Aberdeen en 1774. Se resistió a aceptar el cargo de obispo, pero vio a su hijo John ser obispo-coadjutor de Aberdeen en 1774. Uno de sus primeros actos fue organizar la consagración de Samuel Seabury como obispo de Connecticut en 1784, un paso necesario ya que Seabury no podía tomar el juramento de lealtad a la corona británica. Así se logró que la liturgia escocesa se usara en América y que la sucesión episcopal llegara por la línea escocesa en vez de por la inglesa. El joven John Skinner fue hecho obispo de Aberdeen en 1786 y en 1788 era primado. Al fortalecer el laicado episcopal escocés en el nordeste, dejó a los Skinners como dominadores en la iglesia y la larga batalla entre los que continuaban prestando lealtad a los Estuardos exiliados y los que sentían que alguna acomodación se había de alcanzar con los Hannover, fue al fin resuelta. Siguió una declaración de ruptura de la causa Estuardo en 1788 a la muerte de Carlos Eduardo Estuardo, junto a una ley que aliviaba los estatutos penales en 1792.
La fama de Skinner está en su faceta de escritor. Sus obras polémicas y teológicas están ahora olvidadas, pero actuó como consejero del Dr. George Gleig cuando editó la Encyclopaedia Britannica y sus dos volúmenes titulados Ecclesiastical History of Scotland (1788) constituyen uno de los más vigorosos y firmes relatos del tema, aunque desde un punto de vista muy episcopal. Fue fluido y capaz en la elaboración de versos en latín, inglés y escocés, siendo pionero en el uso literario del escocés nororiental en poemas como The Monymusk Christmas Ba'ing. Robert Burns admiró grandemente su obra, escribiéndose mutuamente y supliendo Skinner material para The Scots Musical Museum.