Historia

SKINNER, JOHN (1744-1816)

John Skinner, obispo episcopal de Aberdeen, nació en Longside, Escocia, el 17 de mayo de 1744 y murió en Aberdeen el 13 de julio de 1816.

John Skinner, por Charles Turner
John Skinner, por Charles Turner
Recibió su formación superior en Marischal College, Aberdeen; sirvió como tutor privado, 1761-63; fue ordenado diácono en 1763 y sacerdote de la Iglesia episcopal en 1764; se hizo cargo de las congregaciones de Ellon y Udny, Aberdeenshire, 1764; fue designado para la congregación de Longacre, Aberdeen, 1775, sucediendo a William Smith; fue consagrado coadjutor del obispo de Aberdeen, 1782, accediendo al obispado en 1786 y siendo elegido primado en 1788. Su importancia descansa en dos hechos: (1) Fue activo en la trasmisión de la sucesión episcopal escocesa en América, tomando parte en la consagración de Samuel Seabury; (2) también en la terminación del cisma escocés no juramentador. Presidió el sínodo de Aberdeen el 24 de abril de 1788, que resolvió orar por Jorge III como rey, usando los términos del Libro de Oración Común. Posteriormente visitó Londres para la eliminación de las leyes penales que todavía pesaban sobre su Iglesia. El arzobispo de Canterbury, John Moore, le prestó menos ayuda que Samuel Horsley. Distinguidos teólogos presbiterianos, encabezados por William Robertson, favorecieron sus demandas. La oposición vino especialmente del clero anglicano en Escocia. Se aprobó una ley en la Cámara de los Comunes, pero los lores la rechazaron debido a la hostilidad de Thurlow.

De regreso a Escocia, Skinner presidió un sínodo en Laurencekirk para tomar medidas futuras. A este sínodo, por vez primera desde la Restauración, fueron convocados delegados laicos. En 1792 estaba de nuevo en Londres, supervisando el progreso de una ley favorable introducida en la Cámara de los Comunes y aprobada una vez que Horsley la había fortalecido insertando una suscripción a los Treinta y Nueve Artículos. Al contener cláusulas económicas, fue osbtaculizada en la Cámara de los Comunes, pero al ser reintroducida obtuvo el consentimiento real el 15 de junio de 1762. El laicado quedó con las manos libres, a menos que intentaran formar una capilla en la que no se orase por la casa reinante. El clero quedó obligado a prestar el juramento de abjuración y a menos que fueran ordenados por un obispo anglicano no podrían oficiar en Inglaterra. Un sínodo en Laurencekirk (22 de agosto) aprobó la acción de Skinner. Un deseo muy pronunciado en él era unir a las congregaciones anglicanas en Escocia con la Iglesia episcopal escocesa. Esperaba que la designación de Jonathan Boucher como obispo de Edimburgo ayudaría en esa dirección. En 1793 Boucher visitó Edimburgo con esta idea, pero el plan fue abandonado, debido, en parte, a la alarma suscitada entre los presbiterianos, que temían una invasión de obispos ingleses. El 24 de octubre de 1804 un sínodo en Laurencekirk propuso los términos de unión, incorporados en seis artículos. Daniel Sandford fue el primero en aceptar en noviembre los términos; Archibald Alison fue el siguiente. Skinner parece que sintió después algo de temor si la unión ponía en peligro el oficio de comunión escocés; antes de consagrar a John Torry y George Gleig insistió en la suscripción a la promesa de 'recomendar firmemente' su uso. Publicó A Course of Lectures (Aberdeen, 1786); A Layman's Account of his Faith (Edimburgo, 1801) y Primitive Truth and Order Vindicated (Aberdeen, 1803).

En su propia diócesis Skinner trabajó duro. En Aberdeen construyó una nueva capilla en 1795 y puso los fundamentos de la iglesia de St. Andrews en 1816. Convocó reuniones diocesanas de su clero dos veces al año desde 1786 y anualmente desde 1792. Igual que su amigo Boucher, se adhirió a las ideas filosófico-teológicas de John Hutchinson (1674-1737). Se casó, 27 de agosto de 1764, con una hija de William Robertson, clérigo episcopal en Dundee, y tuvo dos hijos, John y William Skinner (1778-1857), y dos hijas.