Henry Boynton Smith nació en Portland, Maine, el 21 de noviembre de 1815 y murió en Nueva York el 7 de febrero de 1877.
Henry Boynton SmithSe graduó en Bowdoin College en 1834; estudió teología en Andover y Bangor y luego pasó siete años como tutor de griego y bibliotecario en Bowdoin. A finales de 1837 se marchó al extranjero por su mala salud, pasando el invierno en París, asistiendo a clases en la Sorbona, en el Instituto y en la Academia Real. Los siguientes dos años los pasó principalmente en Halle y Berlín. Tras una corta visita a Inglaterra regresó a su patria en el verano de 1840, obteniendo la licencia para predicar. Pero su salud decayó de nuevo, retrasando su asentamiento hasta finales de 1842, cuando fue ordenado pastor de la iglesia congregacional en West Amesbury, Massachusetts. Allí trabajó cuatro años, supliendo también durante dos inviernos la cátedra de hebreo en Andover. En 1847 era profesor de filosofía mental y moral en Amherst College y en 1850 de historia eclesiástica en Union Theological Seminary, Nueva York. Tres años después fue trasladado a la cátedra de teología sistemática. En ambos departamentos trabajó con mano firme y por su enseñanza y escritos obtuvo una posición eminente entre los más destacados eruditos y teólogos de su país. Su influencia se hizo sentir en la Iglesia Presbiteriana, siendo especialmente poderosa en la modelación de la opinión en la rama de la nueva escuela, a la que él pertenecía. Fue el editor de The New-York Evangelist y editor conjunto de The American Theological Review, The American Presbyterian y Theological Review, y, posteriormente, The Presbyterian Quarterly y Princeton Review. En 1859 publicó Tables of Church History, una obra que incorpora los resultados de una vasta labor. Desempeñó un papel destacado en la memorable Union Convention de Filadelfia en 1867. Durante la guerra escribió en apoyo de la causa nacional. En 1859 volvió a visitar Europa y de nuevo en 1866 y en 1869; esta última visita, que duró año y medio, incluyó un viaje al este. Tras su regreso retomó sus labores en el seminario, pero con la salud quebrantada tuvo que dimitir de su cátedra a principios de 1874, siendo nombrado profesor emérito.
Ya sea como teólogo, pensador filosófico, erudito o crítico, Smith fue uno de los hombres más completos de su tiempo. Estaba especialmente dotado como profesor teológico, suscitando el entusiasmo en sus alumnos, inspirándoles reverencia por las Sagradas Escrituras, promoviendo en ellos un espíritu devoto, serio y amplio, tratando con gentileza y sabiduría sus dudas y estampando en ellos continuamente, tanto por su ejemplo como por su enseñanza, las afirmaciones soberanas de su Redentor, la gloria de su reino y la bendición de una vida consagrada a él. Sus servicios al Union Theological Seminary fueron variados e inestimables. La Iglesia presbiteriana en Estados Unidos también tiene una deuda duradera de gratitud para con él. Fue llamado el "héroe de la re-unión" y nadie merece mejor esa alabanza. La mayoría de sus ensayos y reseñas están incorporados en Faith and Philosophy (edición de G. L. Prentiss, Nueva York, 1877); sus Lectures on Apologetics (edición de W. S. Karr) aparecido en 1882, Nueva York. También fue autor de Introduction to Christian Theology: 1: A general Introduction; 2: The special Introduction; or, the Prolegomena of systematic Theology (edición de W. S. Karr, 1883) y System of Christian Theology (edición de W. S. Karr, 1884).