Historia

SOUTHWELL, ROBERT (c. 1561-1595)

Robert Southwell, jesuita y poeta inglés, nació hacia 1561 y murió ahorcado en Tyburn el 21 de febrero de 1595.

Robert Southwell
Robert Southwell
Era el tercer hijo de Richard Southwell de Horsham St. Faith, Norfolk, y de su primera esposa, Bridget, hija de Sir Roger Copley de Roughway, Sussex. La abuela materna del poeta fue Elizabeth, hija de Sir William Shelley, de una rama de cuya familia descendió Percy Bysshe Shelley. Sir Richard Southwell fue el abuelo paterno del poeta, pero su padre nació fuera del matrimonio. Se dice que Robert fue robado de su cuna por unos gitanos, pero pronto fue recuperado. A muy temprana edad fue enviado a la escuela en Douai, donde el jesuita Leonardus Lessius fue su maestro en filosofía, pasando con quince años a París, donde estuvo bajo el jesuita Thomas Darbyshire. La orden de los jesuitas despertó en el muchacho una admiración entusiasta, por lo que solicitó el ingreso en ella. Pero su petición fue pospuesta por su juventud, desahogando su decepción en un apasionado lamento en prosa inglesa, que destacaba por su piedad emocional. Finalmente, sus deseos se realizaron y el 17 de octubre de 1578 quedó reclutado en Roma 'entre los niños' destinados a ser jesuitas. Sus dos años de noviciado los pasó principalmente en Tournai. El 21 de mayo de 1580 escribió un encendido poema sobre Pentecostés en hexámetros latinos. El 18 de octubre de 1580, en la fiesta de San Lucas, fue admitido al primero o voto simple de un estudiante. Al regresar a Roma, recibió las órdenes, siendo prefecto de estudios en el colegio inglés de esa ciudad y escribiendo prosa y verso en inglés, que evidenciaba a la vez dones poéticos y celo por su vocación. Fue ordenado sacerdote en 1584 y de acuerdo con sus deseos, fue propuesto para la misión inglesa. La rigurosa administración de las leyes penales contra los católicos exponía a los sacerdotes en Inglaterra al mayor peligro. Bajo el Acta de 1584 cualquier súbdito inglés de la reina, desde el primer año de su ascenso al trono, que hubiera sido ordenado sacerdote católico y residiera en el país más de cuarenta días, era culpable de traición e incurría en la pena de muerte. Pero poco después de dejar Roma, Southwell manifestó a Acquaviva, general de los jesuitas, su deseo de ser mártir.

Southwell partió el 8 de mayo de 1586 en compañía de Henry Garnett. Un espía informó a Francis Walsingham, secretario de la reina, de su llegada a la costa oriental en julio, pero pudieron llegar sin ser molestados a la casa de William, tercer lord Vaux de Harrowden, en Hackney. Éste, como otros nobles católicos, dio a Southwell una calurosa bienvenida. Sólo un jesuita, William Weston, había llegado antes a Inglaterra, pero fue arrestado y enviado a Wisbeach Castle en 1587. En 1588 Southwell y Garnett se unieron a John Gerard (1564-1637) y Edward Oldcorne. Southwell fue desde el principio vigilado estrechamente, experimentando muchas peripecias para escapar del arresto. Al principio todo le fue bien. Se mezcló furtivamente en la sociedad protestante bajo el nombre de Cotton y con la idea de esconder su vocación más efectivamente, se familiarizó con los entretenimientos y a veces interpolaba su conversación con ellos. Sus escritos abundan en metáforas extraídas de la cetrería. Aunque residió la mayor parte del tiempo en Londres, se las ingenió para hacer viajes ocasionales a Sussex y al norte, proporcionando a amigos en Roma detallada información de la posición de sus correligionarios en Inglaterra. De este modo se ganó la reputación de ser 'el principal representante de los papistas en los asuntos de Inglaterra.' En la realización de sus deberes sacerdotales, Southwell inspiraba confianza general. Sobresalía, según Gerard, en el arte 'de ayudar y ganar almas, siendo a la vez prudente, piadoso, manso y encantador.' Con notable asiduidad se aplicó a la conversión de su padre y hermano, siendo recompensado con el éxito. Una ferviente exhortación a su padre lleva la fecha de 22 de octubre de 1589.

El mismo año Southwell parece haber sido capellán doméstico y confesor de Anne, esposa de Philip Howard, primer conde de Arundel. Éste estaba encerrado en la Torre desde 1585, siendo convicto de traición en 1589; pero su ejecución se pospuso, permaneciendo preso hasta su muerte en 1596. Southwell fijó su residencia con la condesa en Arundel House en el Strand. Durante 1591 ocupó la mayor parte de su tiempo en la obra literaria, mediante la cual esperaba levantar el ánimo de sus perseguidos correligionarios. Aunque nunca olvidó el verso, sus principales esfuerzos por el momento se limitaron a la prosa. Para el consuelo del conde de Arundel compuso en prosa An Epistle of Comfort to the Reverend Priestes, and to the honorable, worshipful, and other of the lay sorte restrayned in durance for the Catholike faith. A la muerte, el 19 de agosto de 1591, de la hermanastra del conde, Margaret, primera esposa de Robert Sackville, segundo conde de Dorset, Southwell le dedicó a sus hijos Triumphs over Death. Un tercer ferviente tratado, Mary Magdalen's Tears, lo dedicó el mismo año a otra protectora, Dorothy Arundell, probablemente hija de Sir John Arundell de Trerice († 1580), y esposa de Edward Cosworth; cuando en el otoño de 1591 el gobierno promulgó una imposición más rigurosa de las leyes penales contra los católicos, él elaboró una elocuente protesta en Humble Supplication to Queen Elizabeth.

Esos cuatro tratados circularon ampliamente en manuscrito y algunas de las copias las hizo Southwell con su propia pluma. Según Gerard, puso una imprenta privada para diseminarlos. Finalmente, uno de esos tratados, Mary Magdalen's Funeral Tears, se las ingenió para publicarlo con un editor. Gabriel Cawood obtuvo una licencia de publicación el 8 de noviembre de 1591. Las copias manuscritas, según se explicaba en el prefacio, circularon en el exterior 'tan rápida y tan falsamente' que le fue necesario al autor recurrir 'a la imprenta' para impedir la circulación de textos corruptos.

Sacerdote católico escondido durante el reinado de Isabel I
Sacerdote católico escondido
durante el reinado de Isabel I
Aunque el nombre de Southwell no estuvo asociado públicamente con ninguno de sus escritos, su actividad literaria era sospechosa para el gobierno, desembocando en la muerte que él ansiaba tener. En 1592 sucedió el último acto de la tragedia. Southwell había conocido a Richard Bellamy, un firme católico, que residía con su familia en Uxenden Hall, cerca de Harrow-on-the-Hill. La amistad era excepcionalmente peligrosa. Jerome Bellamy, un pariente cercano, había sido ejecutado en 1586 por complicidad en la conspiración de Anthony Babington, quedando cada componente de la familia bajo sospecha. Gerard señala que Richard Bellamy suplió información a Southwell, de la que compiló un relato de la conspiración de Babington. Nada más se sabe de esa obra. Es cierto que Southwell, como muchos otros sacerdotes católicos, visitó a veces a Bellamy en su casa en Harrow, celebrando misa y dando instrucción religiosa a sus hijos e hijas. A Anne Bellamy, según la declaración de ella en el juicio, Southwell le enseñó la 'más malvada y horrible' doctrina del subterfugio. A principios de 1592 el gobierno había resuelto poner a toda la familia bajo arresto por recusantes. La hija Anne fue la primera en ser encerrada. Por orden de Walter Copeland, obispo de Londres, el 26 de enero de 1592 fue llevada a la torre de Westminster, siendo luego trasladada a la de Holbron, donde estuvo hasta mediados del verano. Allí fue examinada por Richard Topcliffe, el oficial principal encargado de imponer las leyes penales contra los católicos y cuya influencia fue determinante para que ella abandonara su fe, según los biógrafos católicos de Southwell. Se dice que Topcliffe la sedujo y luego, cuando su condición provocaría un escándalo, la obligó a casarse con su criado, Nicholas Jones. Este matrimonio indudablemente tuvo lugar en julio, teniendo su padre que estar en prisión diez años porque se negó a darle la dote. Sea que Topcliffe sedujo o no a la muchacha, no hay duda de que él o su siervo supieron por ella que Southwell y otros sacerdotes visitaban la casa de su padre, así como la forma en la que secretamente estaban allí alojados. Con esta información organizó Topcliffe hábilmente, con la ayuda de su criado, el arresto del siguiente sacerdote que apareciera por la casa de Bellamy. Southwell, que se había accidentalmente encontrado con Thomas, hermano de Anne, en Londres, viajó con él a Uxenden para celebrar misa el 20 de junio de 1592, cayendo en la trampa. El criado de Topcliffe le siguió la pista hasta el escondite en la casa de Bellamy y Topcliffe mismo le llevó triunfalmente de vuelta a Londres. Encarcelado al principio en la casa de su captor en el cementerio de Westminster, Southwell fue brutalmente torturado. Topcliffe empleó cuatro días para arrancarle información con la que atrapar a otros católicos. Le hizo preguntas sobre los planes de la condesa de Arundel y de Robert Parsons, pero Southwell se negó a responderlas. El 24 de junio fue trasladado a la torre en Westminster. En su celda pululaban las ratas y su padre, tras hacerle una visita, solicitó a la reina que su hijo o bien sufriera la muerte si la merecía o bien que se le tratara como a un caballero y no confinado en 'ese sucio agujero.' La reina atendió la petición y en septiembre Southwell fue llevado a la Torre, donde su padre pudo llevarle ropa, juntamente con libros como la Biblia y las obras de San Bernardo. Su hermana Mary, esposa de Edward Banistre de Idsworth, Hampshire, y algunos amigos pudieron entrar en su celda. Mientras tanto fue examinado trece veces por los miembros del consejo y sometido a agonizantes tormentos. No fue puesto en el potro, según dijo en su juicio, pero experimentó nuevas clases de tortura peores que el potro. A sus jueces les dijo que era jesuita y que estaba dispuesto a morir. Poco más obtuvieron de él. En los conmovedores versos con los que procuró consolar sus sufrimientos, rogaba constantemente poder morir siendo mártir. En abril de 1594 el teniente de la Torre registró su nombre en su lista de presos como 'Robert Southwell alias Cotton, un jesuita e infame traidor.'

En febrero de 1595 el consejo, tras un retraso de casi tres años, resolvió que la ley siguiera su curso. El 18 de febrero fue llevado de la Torre a Newgate, donde fue encerrado en la mazmorra conocida como 'Limbo'. Dos días después fue llevado ante la corte en Westminster y juzgado por alta traición, bajo el estatuto de 27 Eliz. c. 2, que prohibía la presencia de jesuitas o seminaristas en Inglaterra. Cuando se leyó la acusación, Southwell respondió: 'No culpable de alta traición.' Interrumpió el alegato del fiscal con protestas por las torturas que había sufrido. Defendió la doctrina del subterfugio y osadamente impugnó la justicia de la ley por la cual comparecía ante un tribunal. El jurado pronunció veredicto de muerte, sentenciándolo a la de un traidor, con todas sus espantosas consecuencias. Fue devuelto a Newgate, donde fue visitado por varios ministros de la religión y por un influyente miembro del gobierno, quien esperaba que, ante la muerte, Southwell fuera más comunicativo sobre los planes de los católicos contra el gobierno. El 21 de febrero fue atado a un trineo para ser llevado a la horca en Tyburn. Cuando fue levantado del trineo declaró ser 'un sacerdote de la Iglesia católica romana y de la Compañía de Jesús' pero negó solemnemente que hubiera intentado, maquinado o imaginado algún mal contra la reina. El verdugo hizo su trabajo malamente. Ató la soga torpemente al cuello de Southwell, por lo que pasó algo de tiempo hasta su muerte. Un oficial intentó cortar la cuerda mientras el reo todavía respiraba, pero Lord Mountjoy y otros presentes le ordenaron que lo dejara morir. Cuando se le cortó la cabeza y fue mostrada a la multitud, nadie gritó: '¡Traidor!'.

Southwell dejó muchos volúmenes en verso y prosa preparados para ser publicados e inmediatamente tras su muerte al menos tres volúmenes, dos en verso y uno en prosa, fueron enviados a la imprenta. El 5 de abril de 1595, escasamente dos meses después de su ejecución, Gabriel Cawood, quien ya había publicado su Mary Magdalen's Tears, obtuvo licencia para publicar su principal colección de versos, incluyendo su largo poema St. Peter's Complaint en 132 estrofas. Un suplemento a esta obra fue Mæoniæ, or certaine excellent Poems and Spiritual Hymnes omitted in the last impressions of Peters Complaint... (1595). Otro volumen de los versos de Southwell vio la luz en A Foure-fould meditation of the foure last things: viz. of the Houre of Death, Day of Iudgement, Paines of Hell, Ioyes of Heauen. Shewing the estate of the Elect and Reprobate. Composed in a diuine poeme. By R. S. The author of S. Peters Complaint. Imprinted at London by G. Eld: for Francis Burton (1606). En prosa escribió, aparte de Mary Magdalens Teares, A Short Rule of Good Life: to direct the devout Christian in a regular and ordinary course (sin fecha ni lugar); The Triumphs ouer Death; or A Consolatory Epistle for afflicted minds, in the affects of dying friends... (1596); A Humble Supplication to Her Maiestie, printed anno 1595; An Epistle of Comfort to the Reverend Priestes, and to the honorable, worshipful, and other of the lay sorte restrayned in durance for the Catholike faith (¿1593?); Hundred meditations on the Love of God (1873).