Historia
SPENS, THOMAS DE (c. 1415-1480)
Al regresar a Escocia, Spens fue comisionado por el rey de Francia para inducir a Jacobo II a defender la causa de Enrique VI contra Ricardo de York. Jacobo accedió cordialmente y una vez que Alexander Vaux, obispo de Galloway, dimitió en su favor, Spens se hizo cargo de esa sede. Se presentó primero como lord parlamentario en 1451, cuando en julio avaló la gran serie de estatutos que suponían la restauración de William Douglas, octavo conde de Douglas al favor real. En julio de 1451 Spens fue uno de los comisionados para elaborar un tratado de paz con Inglaterra, para lo cual tuvo un salvoconducto de tres meses (5 de julio); las negociaciones tuvieron lugar en agosto, en la iglesia de St. Nicholas, Newcastle, donde el tratado fue ratificado el 24 de ese mes. El 1 de septiembre avaló en Falkland los estatutos de Jacobo II para el obispo y capítulo de Brechin, siguiendo a la corte durante los meses de invierno a Stirling y Edimburgo. El 29 de octubre de 1451 Enrique VI le concedió a Spens y a otros doce compañeros un salvoconducto de un año para ir en peregrinación a Canterbury y otros lugares sagrados en Inglaterra. En octubre de 1452 avaló un estatuto otorgado a Thomas Lauder, obispo de Dunkeld. Tras esa fecha hasta el 30 de abril de 1458 estuvo principalmente en el continente, en favor de las princesas escocesas. Estuvo presente en Gannat en el Borbonesado, con el rey de Francia, cuando el compromiso de Annabelle con Luis, conde de Ginebra, se deshizo. Ella regresó a Escocia bajo el cuidado de Spens, llegando a Kirkcudbright en la primavera de 1458.
Entonces Spens fue nombrado chambelán de Galloway y custodio del Sello Real, siendo trasladado a Aberdeen a la muerte de Ingelram de Lindsay en 1459, cuando dimitió de la custodia del Sello Real. Hay gran dificultad en determinar la fecha exacta de su consagración. El 16 de abril de 1459 fue testigo del estatuto concedido por Mary de Gueldres por el que se fundaba Trinity College Church, Edimburgo, y el mismo verano presidió el concilio general celebrado en Perth el 19 de julio, siendo conservador ex officio de la Iglesia escocesa. El 2 de junio de 1460 recibió un salvoconducto para él y el obispo de Glasgow para ir a York, Durham, Newcastle y otro lugar conveniente sobre asuntos relacionados con la tregua. En la catedral de Aberdeen el 3 de febrero de 1461 examinó y confirmó todas las donaciones y anexiones hechas al fondo común del capítulo y el 19 de marzo confirmó los privilegios de las iglesias comunes, otorgando también los cánones, exención de cementerios y deberes testamentarios. En un salvoconducto otorgado por Eduardo IV el 24 de septiembre de 1461 fue incluido con otros embajadores escoceses en una misión diplomática. El 25 de junio de 1463 tuvo un salvoconducto de un año concedido por Eduardo IV a él y a James Lindsay, cantor de Moray, por lo que estuvo ausente de Escocia algún tiempo. Boece señala que tras su traslado a Aberdeen incurrió en la animosidad de Eduardo IV por sus esfuerzos para ayudar a Enrique VI y que Eduardo ofreció una recompensa por su captura. De ahí que cuando iba camino de Flandes en una misión ante Carlos el Temerario, duque de Borgoña, fue perseguido por piratas ingleses, escapando porque naufragaron en la costa holandesa. En condición miserable llegó ante el duque de Borgoña, quien le recibió generosamente, haciendo varias concesiones en favor de los comerciantes escoceses. En Brujas supo de una conspiración para asesinar a Eduardo IV en la que dos chambelanes y ciertos nobles exiliados en Brujas estaban envueltos. Yendo rápidamente a la corte inglesa, Spens presentó su información a Eduardo, quien, completamente reconciliado, le dio un estipendio anual. El obispo regresó a Brujas, donde recibió órdenes de Jacobo III para traer a su hermano, el duque de Albany, entonces residente en Gueldres. Spens hizo una visita especial a la corte inglesa para obtener un pasaporte para que el duque fuera a Escocia. Con una escolta zarparon en dos navíos, pero cuando estaban a veinte millas de la costa escocesa se toparon con cinco navíos de guerra ingleses que venían de Ultima Thule. Los ingleses atacaron y abordaron los barcos escoceses. El obispo fue encadenado y llevado con el duque de Albany a Londres. Eduardo IV trató a los prisioneros amigablemente y, desoyendo el consejo de algunos nobles, los puso en libertad, con su séquito y dos navíos. Al regresar Spens a Escocia, Jacobo III le volvió a mandar en una embajada a Inglaterra, solicitando que el tratado de paz entre las dos naciones pudiera ser extendido y puesto sobre bases más firmes.
Spens se había ganado la estima cordial de los reyes de Francia, Inglaterra y Escocia y 'su sobresaliente honestidad, su madura sagacidad y su maravillosa habilidad general' le hicieron 'uno de los más confiables consejeros de los tres reyes.' A él se debe el encuentro entre Eduardo IV y Luis XI en el puente de Pecquigny, cerca de Amiens, y también la paz ininterrumpida entre Jacobo III y Eduardo IV. En octubre de 1464 estuvo presente en el parlamento celebrado por Jacobo III en Edimburgo. El 28 de marzo de ese año fue incluido en un salvoconducto de un año (repetido el 8 de septiembre), con otros embajadores para conferenciar sobre el tratado de paz con Inglaterra; las negociaciones se concluyeron a finales de ese año. En 1468 fue vuelto a ser nombrado custodio del Sello Real, desempeñando ese cargo hasta 1471. En septiembre de 1471 negoció en Alnwick con los comisionados ingleses para una paz permanente y la supresión de las incesantes incursiones en las fronteras. Al año siguiente se reanudaron las negociaciones, proclamándose una tregua el 25 de mayo de 1472 y firmándose el 28 de septiembre de 1472 un tratado. Cuando en el curso del mismo año Sixto IV elevó a St. Andrews a sede metropolitana, en oposición a la de York, Spens obtuvo, el 14 de febrero de 1473-4, una bula papal que eximía a su diócesis durante su vida de la jurisdicción del nuevo metropolitano. En 1474 negoció el compromiso del príncipe Jacobo (posterior Jacobo IV) con la princesa Cecilia, hija menor de Eduardo IV. Los términos del compromiso, con un tratado de paz entre los dos reinos, fueron solemnemente acordados en la iglesia Greyfriars, Edimburgo, el 26 de octubre de 1474. Desde entonces se termina la carrera diplomática de Spens.
Mientras tanto, el obispo no abandonó los deberes de su diócesis ni la política doméstica. Cuando estaba en Escocia era siempre asiduo en su asistencia al parlamento y hasta el 4 de octubre de 1479 fue casi invariablemente elegido 'lord de las capitulaciones.' Como lord del consejo en las causas civiles, estuvo igualmente atento a sus deberes públicos. Fue un generoso donante de la catedral de St. Machar en Aberdeen. Siguiendo la tarea llevada a cabo por sus predecesores, puso en las ventanas vidrieras de colores, los bancos en el coro, el trono del obispo y esculpió ricamente el santuario sobre el altar, al que presentó un frontal con su efigie, armas y título embrocado. Reconstruyó el palacio del obispo y fundó una capellanía, posteriormente incorporada a King College. Fue un sabio y patriota eclesiástico, amigo de la paz tanto dentro como fuera, en una época de discordia civil. Su actividad queda refrendada por más de cuatrocientos estatutos bajo el gran sello. Se dice que su muerte se apresuró por el amenazante estallido de hostilidades, que siempre se evitó por su esfuerzo. Fue enterrado en la iglesia colegiata de Holy Trinity, fundada por María de Gueldres veinte años antes. Asistieron Jacobo III, seis obispos y un número de la nobleza.