Historia
STAFFORD, JOHN († 1452)
Stafford parece que fue vuelto a ser nombrado custodio del Sello Real antes del 11 de julio de 1428 y en esta capacidad acompañó al joven rey de Francia en 1430. Tras su regreso a Inglaterra fue hecho canciller el 4 de marzo de 1432, reteniendo el cargo durante casi 18 años. Es el primer poseedor del cargo que es conocido como 'lord canciller'. Como tal continuó su apoyo a la política de Beaufort, pero sin tomar partido muy marcado en asuntos públicos, más allá de los deberes de su cargo. Recibió su recompensa cuando la sede de Canterbury quedó vacante en 1443. El arzobispo Chicheley había procurado dimitir antes de morir, recomendando a Stafford ante el papa. Pero antes de dimitir murió, siendo Stafford nombrado para el arzobispado el 13 de mayo de 1443. Su experiencia le había hecho indispensable, por lo que retuvo su cargo como canciller tras la ascensión al primado. Continuó su antiguas relaciones políticas y apoyó a William de la Pole, cuarto conde de Suffolk, en las negociaciones del matrimonio del rey, que ofició el 22 de abril de 1445. Tomó parte en la recepción de la embajada francesa en julio y como canciller contestó a los embajadores en un discurso en latín. Sin embargo, no fue tan celoso su apoyo de la paz como el rey deseaba, pues parece que se propuso mantener el equilibrio entre las facciones de Suffolk y Gloucester. El 31 de enero de 1450 todavía continuaba en su cargo, cuando en medio de la crisis que supuso la caída de Suffolk, dimitió de la cancillería. Stafford no compartió la impopularidad de Suffolk y su dimisión se debió tal vez a la pérdida de favor en la corte. Según Fabyan (Chronicle, página 623), Stafford acompañó a Humphrey duque de Buckingham, en su misión para reconciliar a Cade el 30 de junio, pero tal vez el cronista le ha confundido con su sucesor, John Kemp. No obstante, Stafford estaba en la comisión que fue nombrada el 1 de agosto para juzgar a los transgresores en Kent. En agosto de 1451 Stafford recibió al rey cuando vino de la peregrinación al santuario de Thomas Becket en Canterbury. Stafford Fue enterrado en la catedral de Canterbury, donde su tumba está señalada por una losa de mármol blanco con una placa.
Stafford estuvo ocupado en la tarea de la administración pública durante casi toda su carrera. Fue un 'oficial cauto y experimentado', cuyo conocimiento le hizo casi indispensable para el gobierno. El obispo Stubbs dice de él que 'si hizo poco bueno, no hizo daño.' El arzobispo Chicheley, al recomendar a Stafford ante el papa, lo hizo por su 'altas cualificaciones morales e intelectuales, la nobleza de su nacimiento y su propia hospitalidad casi ilimitada.' Gascoigne, que era hostil al arzobispo, dice que Stafford fue padre de un vástago bastardo con una monja. Eclesiásticamente el incidente más importante del primado de Stafford fue el comienzo de la disputa por herejía con el obispo Reginald Pecock. La enseñanza de éste provocó el rechazo, aunque tras enviar una declaración de su doctrina a Stafford en un documento titulado Abbreviatio Reginaldi Pecock, Stafford no emprendió acción contra él.