William Staley o Stayley, víctima de la Conspiración Papista, murió en 1678. Era hijo de William Staley y trabajó en el negocio de su padre como joyero y banquero en Covent Garden, siendo sus clientes casi todos católicos. A consecuencia del sentimiento de inseguridad creado por las 'revelaciones' de Oates y Bedloe en septiembre de 1678, un gran número de los acreedores de Staley retiraron su dinero, quedando el banquero gravemente apurado. En la mañana del 14 de noviembre de 1678 iba caminando cerca de Black Lion Tavern en King Street con un viejo amigo llamado Barthlemy Fromante, oriundo de Marsella, conversando entre ellos. Aunque la conversación era en francés, fue escuchada por William Carstares, 'un aventurero escocés', y su amigo, Alexander Sutherland. A la mañana siguiente el 'capitán' Carstares esperó a Staley y le acusó de alta traición, pero le ofreció anular el cargo si le pagaba 200 libras. El banquero se rió de su insolencia, pero al cabo de unos minutos fue arrestado por traición y cinco días más tarde llevado a juicio. Tan pronto como Burnet supo quiénes eran los testigos, hizo todo lo que pudo para detener el procedimiento. Puso en conocimiento del lord canciller (Finch) y del fiscal general (Sir William Jones) 'qué pillos libertinos eran los testigos.' Pero Jones le reprochó ásperamente con qué autoridad difamaba a los testigos, mientras que Shaftesbury, cuando supo del asunto, exclamó que todo el que minara el crédito de los testigos debía ser estimado enemigo público. Durante algunos días Burnet declaró que su propia vida estaba en peligro a consecuencia de su intervención. El juicio tuvo lugar ante Scroggs el 21 de noviembre de 1678. Se prestó escasa atención a los testigos de Staley o a su queja en cuanto a la improbabilidad de ser oído mientras se mantuviera la acusación de traición en audiencia pública. Carstares juró que había escuchado a Staley contestar en francés a su amigo que 'él [el rey] es un gran hereje y el mayor bribón del mundo; aquí está el corazón y aquí está la mano que le matará'; este testimonio fue confirmado por Sutherland, resumiendo Scrogge que si Staley había dicho esas palabras era manifiestamente culpable de alta traición según el estatuto que hizo leer (13 Car. II, cap. 1). Staley fue declarado culpable. El doctor Lloyd fue a verlo a la cárcel de Newgate y le ofreció el perdón si delataba alguna de las conspiraciones de sus correligionarios. Por su honor Staley replicó que no conocía ninguna, mientras que solemnemente protestó que no había dicho las palabras que se esgrimieron en el juicio contra él. El martes 26 de noviembre fue llevado en un trineo a Tyburn, siendo ahorcado.
William Staley llevado al lugar de ejecución
Por especial concesión del rey los miembros descuartizados de su cuerpo fueron entregados a sus amigos en lugar de ser puestos a las puertas de la ciudad, según la costumbre. Los amigos de Staley dijeron misas sobre sus restos y el 29 de noviembre realizaron un 'pomposo funeral' desde la casa de su padre, lo que irritó al gobierno, que ordenó al coronel sacar el cuerpo de San Pablo, Covent Garden, y entregarlo al magistrado de Middlesex en la forma usual. El día siguiente a la muerte de Staley comenzó el primer juicio por la Conspiración Papista propiamente dicho, el de Edward Coleman († 1678). La ejecución de Staley fue descrita por Dod como 'el prólogo de la sanguinaria tragedia que ahora iba a ser ejecutada.' En la falsa destitución de Miles Prance, fechada el 19 de marzo de 1679, Staley fue acusado de haber sido el instigador de un plan para asesinar al conde de Shaftesbury.