Historia

STRIGEL, VICTORINUS (1524-1569)

Victorinus Strigel nació en Kaufbeuren el 26 de diciembre de 1524 y murió en Heidelberg el 26 de junio de 1569. Estudió en la universidad de Friburgo, 1538-42, y luego en Wittenberg, donde conoció a Melanchthon. Tras su promoción en 1544 dio instrucción privada en Wittenberg. Durante la Guerra de Esmalcalda fue a Magdeburgo y luego a Erfurt, donde enseñó aceptablemente. Recibió una invitación para Jena, donde, junto con Johann Stigel, abrió el nuevo Gymnasium academicum. Comenzó a dar clases sobre filosofía e historia y posteriormente sobre los Loci de Melanchthon. Sin embargo, pronto quedó envuelto en las controversias teológicas de su tiempo; sus relaciones con Melanchthon y los sentimientos y tendencias de los teólogos en la Sajonia ernestina estaban destinados a empujarlo a conflictos que destruyeron la tranquilidad de su vida. Melanchthon intentó en vano convencerlo para que aceptara una invitación a Augsburgo. Las cosas asumieron una condición especialmente crítica después de que Flacius fuera a Jena en 1557. Strigel publicó una declaración escrita en el sentido de que no aprobaba la actitud de Flacius hacia los teólogos de Wittenberg. La influencia dominante de Flacius se hizo sentir inmediatamente en el Coloquio de Worms, donde Strigel, junto con los otros diputados de Turingia, de acuerdo con las instrucciones de Flacius, fue obligado a participar en la protesta de los luteranos estrictos y contribuyó al lamentable epílogo del coloquio. Cuando Flacius indujo al duque a ordenar la elaboración del Libro de Confutación de Weimar, se le confirió el objetivo a Strigel, Schnepf y al superintendente Hügel, aunque en contra de sus deseos. En las discusiones que siguieron en Weimar, Flacius y Strigel se enconaron en la disputa, pero el primero prevaleció y Strigel regresó a Jena en un estado perturbado de mente. La polémica la continuó en sus clases y aunque el duque intentó reconciliarlos, fue en vano. A comienzos de 1559 apareció el "Libro de la Confutación" sancionado por Juan Federico y modelado en el espíritu de Flacius. Hügel y Strigel se negaron a aceptarlo, el segundo por la condenación de la tesis de que la voluntad racional del hombre coopera en la conversión y la regeneración; rechazó la doctrina de Flacius de que la actitud de la voluntad es puramente pasiva y que el Espíritu Santo es dado a quienes lo rechazan. Tras la negativa de Strigel a guardar silencio, él, junto con Hügel, fue encarcelado el 27 de marzo de 1559, aunque fueron liberados el 5 de septiembre por intercesión de la universidad, los príncipes evangélicos más prominentes e incluso el emperador. Strigel fue suspendido para enseñar. El duque finalmente accedió al deseo general de que Flacius y Strigel discutieran los puntos disputados en un coloquio, que tuvo lugar el 2 de agosto de 1560, en el antiguo castillo en Weimar, en presencia del duque, la corte y una gran audiencia de todos los estamentos; pero el único punto discutido fue la relación de la voluntad humana con la gracia divina en el acto de la conversión. Strigel presentó el sinergismo de su maestro Melanchthon, con una protesta contra la acusación de pelagianismo. La iniciativa en la conversión la concedió a la Palabra y al Espíritu de Dios, pero afirmó que la voluntad coopera. Contra esta idea Flacius formuló la tesis, tan fatal para él en un tiempo posterior, de que el pecado original es la misma sustancia de la naturaleza humana. Tras trece sesiones, desde el 2 al 8 agosto, la disputación acabó sin resultado. Se les pidió a ambas partes que guardaran silencio hasta que el asunto quedara plenamente decidido. Como Flacius no se conformó a esta petición, él, junto con sus asociados más estrechos, fue destituido el 10 de diciembre de 1561.

Antes de rehabilitar a Strigel, el duque pidió a Cristóbal de Württemberg que enviara dos teólogos para llegar a un acuerdo. Jacob Andreä y Christoph Binder llegaron a Weimar en mayo de 1562 con ese propósito. Tras una discusión oral se formuló una declaración que fue firmada por Strigel y aprobada por todos los presentes. Señalaba que el hombre natural es totalmente incapaz de hacer el bien, pero que ha preservado la capacidad de convertirse. La Declaratio Victorini (como fue llamada) sólo originó nuevas disensiones. Pocos la firmaron; la mayoría de los predicadores, instigados por hombres como Hesshusen y Flacius, predicaron contra ella al ser ambigua y rechazaron firmarla. Consecuentemente unos 40 predicadores fueron destituidos y expulsados. El 24 de mayo Strigel fue rehabilitado y retomó sus clases, pero se sintió tan descontento en su posición que en el otoño de 1562 fue a Leipzig, con la intención de no regresar jamás. Fue nombrado profesor en Leipzig y el 1 de mayo de 1563 comenzó sus clases sobre teología y filosofía. Aquí su doctrina del sinergismo se hizo más evidente que antes; enseñó que la voluntad humana no está inactiva en la conversión, sino que debe actuar en obediencia; la fe es un don de Dios, pero no es dada a quienes resisten, sino a aquellos que escuchan y se someten; la imagen innata de Dios no ha sido completamente destruida y extinguida. Enseñó especialmente sobre dogmática y ética, pero súbitamente, en febrero de 1567, su aula fue cerrada y a él se le prohibió enseñar a causa de que se sospechaba que se inclinaba hacia el calvinismo en la doctrina de la Cena. Esta sospecha no carecía de fundamento. Fue a Amberg en el alto Palatinado, donde Federico III estaba a punto de abolir el luteranismo e introducir el calvinismo; aquí Strigel confesó abiertamente la doctrina reformada de la Cena. El 14 de septiembre de 1567 asumió la posición de profesor de ética en Heidelberg, pero poco después murió.

Strigel fue siempre un verdadero discípulo de Melanchthon. Se distinguió por su eficiente preparación filosófica, su claridad dialéctica y su brillante oratoria. Su extensa actividad literaria cubre la esfera de la filología, filosofía e historia, así como la teología bíblica, patrística y sistemática. Escribió comentarios sobre Salmos (1563, 1567), Isaías (1566), literatura sapiencial (1565), Daniel (1565), Jeremías (1566), el Pentateuco (1566), Josué (1567), Samuel, Reyes, Crónicas (1569), Esdras, Nehemías, Ester, Rut (1571), Job (1571), Ezequiel (1570), profetas menores (1570), Apocalipsis (1569-71) y el Nuevo Testamento (1565-1583). Aún más estimados, aunque dependientes de Melanchthon, fueron sus libros de texto dogmáticos, Loci theologici, quibus loci communes... Philippi Melanchthonis illustrantur... (edición de Pezel, 4 partes, Neustadt, 1581-84), la obra dogmática más importante de la escuela de Melanchthon en el sentido más estrecho; Hypomnemata in epitomen philosophies moralis Philippi Melanchthonis (edición de Pezel, 1582); Enchiridion theologicum (1584) y Enchiridion locorum theologicorum (Wittenberg, 1591).