Historia
TACIANO
Vida.
Tuvo una buena educación, familiarizándose con la cultura griega. Sus extensos viajes por diferentes países le pusieron en contacto con la educación, el arte y la ciencia griega. Él mismo afirma que estudió las religiones paganas. Finalmente fue a Roma, donde parece que permaneció durante algún tiempo, poniéndose en contacto con el cristianismo. Según su propio relato fue el horror a los cultos paganos lo que le guió a meditar en los problemas religiosos. Por el Antiguo Testamento se convenció de lo irracional del paganismo, adoptando la fe cristiana y haciéndose discípulo de Justino. Era el periodo cuando los filósofos cristianos competían con los sofistas griegos e igual que Justino abrió una escuela cristiana en Roma, desconociéndose cuánto tiempo estuvo allí sin ser perturbado. Su vida posterior permanece en la incertidumbre. Dado que el Discurso contra los griegos fue escrito probablemente en Grecia, se puede deducir que tuvo que pasar algún tiempo en ese país. Epifanio dice que Taciano fundó primero una escuela en Mesopotamia, cuya influencia se extendió a Antioquía en Siria, siendo también sentida en Cilicia y especialmente en Pisidia, aunque esas afirmaciones no han podido ser verificadas. La actividad posterior de Taciano está atestiguada por la historia del Diatessaron. Ireneo afirma (Hær., I, xxviii. 1) que tras la muerte de Justino, Taciano se apartó de la Iglesia y enseñó la herejía encratita, una doctrina de eones relacionada con la de Valentín. Tales declaraciones hay que tomarlas con precaución, pues en Occidente se valoraba como herético lo que en Oriente era ortodoxo. El carácter ascético que el cristianismo sirio tomó para el tiempo de Afraates no fue obra de Taciano, sino que sus raíces son más profundas. La importancia de Taciano no está en su escrito contra el helenismo, ni en su obra sobre las antigüedades judías, sino en su servicio a la Iglesia siria. Fue el primero en dar a las congregaciones sirias el evangelio en su propia lengua. La Iglesia siria poseyó y usó el evangelio desde el mismo principio hasta el tiempo de Rábula sólo en la forma del Diatessaron; es probable, por tanto, que Taciano no sólo trajera el Diatessaron a Siria, sino que también desarrolló una fructífera actividad misionera en el último cuarto del siglo II. Una época posterior no se dio cuenta de que las tendencias ascéticas sirias habían sido transmitidas desde el cristianismo semítico primitivo, por lo que Taciano es contemplado como un sectario, cabeza de los encratitas.
Escritos.
Su Discurso contra los griegos intenta probar la indignidad del paganismo y lo razonable y antiguo del cristianismo. Aunque no se caracteriza por su lógica, es discursivo en su bosquejo. El descuido en el estilo está íntimamente relacionado con su lucha contra todo lo griego. Ningún cristiano educado se ha separado más conscientemente del paganismo, pero al pasarse en el ataque su escrito pierde efectividad por falta de justicia. Taciano fue alabado por sus discusiones sobre la antigüedad de Moisés y la legislación judía, siendo esa sección cronológica la que hizo que el Discurso no fuera condenado.
En un escrito perdido, titulado Sobre la perfección según la doctrina del Salvador, Taciano designa el matrimonio como un símbolo de atadura de la carne al mundo perecedero y atribuye la 'invención' del matrimonio al diablo. Distingue entre el viejo y el nuevo hombre; el hombre viejo es la ley, el nuevo el evangelio. El desarrollo primitivo de la Iglesia siria proporciona un comentario sobre la actitud de Taciano hacia la vida práctica. Para Afraates el bautismo condiciona hacer voto de celibato por parte del catecúmeno, lo que muestra cuán firmemente estaban ya establecidas las ideas de Taciano en Siria y respalda la suposición de que Taciano fue el misionero de los países alrededor del Éufrates. El punto de partida de la teología de Taciano es un estricto monoteísmo, que se convierte en fuente de la vida moral. Originalmente el alma humana poseía fe en un Dios, pero la perdió con la caída. En consecuencia, el hombre se hundió bajo el dominio de los demonios en el abominable error del politeísmo. Por la fe monoteísta, el alma es librada del mundo material y del gobierno demoníaco y es unida con Dios. Dios es espíritu (pneuma), pero no el pneuma físico o estoico; él estaba solo antes de la creación, pero tenía dentro de sí la potencialidad de toda la creación. El medio de la creación fue la dynamis logike (poder expresado en palabras). Al principio procedió de Dios el Logos quien, generado en el principio, produjo el mundo al crear la materia, de la que surgió toda la creación. La creación está penetrada por el pneuma hylikon 'espíritu materia', que es común a ángeles, estrellas, hombres, animales y plantas. Este espíritu materia es más inferior que el pneuma divino y se convierte en el hombre en psyche o 'alma', para que en el lado material y en su alma el hombre no difiera esencialmente de los animales, aunque a la vez está llamado a una peculiar unión con el espíritu divino, elevándolo por encima de los animales. Este espíritu es la imagen de Dios en el hombre, debiéndole el hombre su inmortalidad. El primogénito de los espíritus caídos hizo a los otros caer, originándose los demonios. La caída de los espíritus fue seguida por su deseo de separar al hombre de Dios, a fin de que les sirviera a ellos. El hombre quedó implicado en esta caída, perdiendo su morada de bendición y su alma fue abandonada por el espíritu divino, hundiéndose en la esfera material, en la que solo una leve reminiscencia de Dios permaneció viva. Como por la libertad el hombre cayó, por la libertad puede volver a Dios. El espíritu se une con las almas de los que caminan rectamente; por los profetas recuerda a los hombres su pérdida de semejanza con Dios. Aunque Taciano no menciona el nombre de Jesús, su doctrina de la redención culmina en su cristología. Otros escritos, perdidos, de Taciano son una obra escrita antes del Discurso contra los griegos, que trata de la naturaleza del hombre contrastada con la de los animales y Problematon biblion, que intentaba presentar una compilación de los dichos oscuros de la Escritura.
El Diatessaron.
Bajo el nombre de 'armonía de los evangelios' se clasifican dos clases de obras: (1) Las que combinan en un narrativa continuada más o menos completamente los relatos de los cuatro evangelios o de los sinópticos, quedando intercalados (como el Diatessaron) y (2) aquellos en los que el texto de los evangelios está arreglado en columnas paralelas, poniéndose juntas las secciones que tratan con los mismos episodios.
Los informes más antiguos dignos de confianza sobre el Diatessaron de Taciano nos los da Eusebio (Hist eccl., IV, xxix. 6), pero el carácter de la descripción implica que su uso estuvo limitado a ciertos círculos y que no fue estudiado por Eusebio. Esta limitación en su circulación está confirmada por Epifanio y aún más definitivamente por Jerónimo, cuando dice que de todas las obras de Taciano solo quedó Contra gentes, omitiendo el Diatessaron. En Tierra Santa durante el siglo IV, incluso para los autores más entendidos, se trataba de un libro desconocido. Si Hegesipo pudo referirse al Diatessaron bajo el término 'el (evangelio) siríaco', según Eusebio (Hist. eccl., IV, xxii. 7) este es el testimonio más antiguo de la existencia de la obra, con la implicación de que la lengua era el siríaco; pero es muy improbable que Hegesipo, escribiendo en griego, haya citado la traducción siríaca de una armonía de los evangelios, que debe haber tenido su original griego. Sin embargo, los testimonios en la región siria sobre la existencia de la obra son abundantes y de directo conocimiento, como cuando Teodoreto, obispo de Ciro, retiró unas doscientas copias de la obra de las iglesias ortodoxas y las sustituyó por los evangelios canónicos. Las leyendas del cristianismo de Edesa, más antiguas que Eusebio, mencionan al Diatessaron como el principal libro sagrado junto al Antiguo Testamento. Afraates lo denomina 'el evangelio de nuestro Salvador'. En la traducción siríaca de la Hist. eccl. de Eusebio conocida ya en los tiempos de Efrén, el Diatessaron es traducido como 'el (evangelio) mezclado', mostrando que en su patria era conocido por ese nombre, distinguiéndose los otros evangelios como 'los separados', tal como un canon de Rábula de Edesa (412-435) certifica. En el siglo V hubo un rechazo definido hacia la obra, siendo excluida del servicio, sin distinción de afiliación de los obispos. Pero desde Mosul hasta el obispado de Ciro el Diatessaron debe haber sido de gran uso como libro eclesiástico en las iglesias, mientras que las traducciones de los evangelios separados se usaron para el estudio de los teólogos, condición que prevaleció al menos hasta el año 370, cuando Efrén enseñaba desde el Diatessaron con solo referencias ocasionales a los evangelios canónicos. Hay evidencia similar de otros escritores. Mar Abba, discípulo de Efrén, tuvo una Exposición de los evangelios, fragmentos de la cual muestran que estaba basada en la obra de Taciano. A partir del siglo V las relaciones de las dos formas de los evangelios se trastocan; los evangelios separados están en uso en las iglesias y el Diatessaron se queda para los entendidos.
El siguiente pasaje procede de su obra Discurso contra los griegos, 6:
'Nuestro Dios no tiene principio en el tiempo, siendo Él solo sin principio y, a la vez, principio de todo el universo. Dios es espíritu, pero no el que penetra por la materia, sino el creador de los espíritus materiales y de las formas de la materia misma; invisible e intangible, Él es padre de las cosas sensibles y visibles. Por su creación le conocemos, y lo invisible de su poder, por sus criaturas lo comprendemos (comp. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.[…]Romanos 1:20). La obra que por amor mío fue por Él hecha, no la quiero adorar. El sol y la luna fueron hechos por causa nuestra; luego, ¿cómo voy a adorar a los que están a mi servicio? ¿Y cómo voy a declarar por dioses a la leña y las piedras? porque al mismo espíritu que penetra la materia, siendo como es inferior al espíritu divino, y asimilado como está a la materia, no se le debe honrar a la par del Dios perfecto.'
