Historia

TAYLOR, NATHANIEL WILLIAM (1786-1858)

Nathaniel William Taylor, predicador, profesor y autor congregacional americano, nació en New Milford, Connecticut, el 23 de junio de 1786 y murió en New Haven el 10 de marzo de 1858.

Nathaniel William Taylor
Nathaniel William Taylor
Era el segundo hijo de Nathaniel y Anne (Northrop) Taylor, y nieto del reverendo Nathanael Taylor que fue durante unos cincuenta años pastor de la iglesia en New Milford. Su primer ancestro americano fue John Taylor que llegó a Windsor, Connecticut, probablemente hacia 1639. Preparado para la universidad por el reverendo Azel Backus de Bethlehem, Nathaniel entró en Yale en 1800, siendo uno de sus compañeros de clase Bennet Tyler. Una afección de los ojos interferió dos veces en sus estudios, aplazando su graduación hasta 1807. Durante un año ejerció como tutor en la familia del general Stephen Van Rensselaer de Albany, regresando luego a New Haven a estudiar teología con el presidente Timothy Dwight. Vivió con la familia del presidente y se convirtió en su secretario. Esta relación estimuló su interés en las doctrinas teológicas y profundamente influenció su pensamiento y carrera. El 15 de octubre de 1810 se casó con Rebecca Maria Hine de New Milford y el 8 de abril de 1812 fue ordenado como ministro de First Church of Christ, New Haven. Este púlpito lo ocupó con conspicuo éxito durante diez años. Su dignidad personal y una elegancia poco común, que reforzaba una expresiva elocuencia de poderoso pensamiento bien ordenado, lo convirtió en uno de los predicadores más importantes de su tiempo. En septiembre de 1822, ante la formación de un departamento teológico en el colegio conocido como Yale Divinity School, fue nombrado profesor Dwight de teología didáctica, un profesorado establecido por el hijo mayor del presidente Dwight con el entendimiento de que sería ocupado por Taylor.

El credo de las Iglesias presbiterianas y congregacionales en América en esos años era de un tipo de pensamiento asociado con Agustín, sistematizado por Calvino y adaptado a las condiciones de Estados Unidos por Jonathan Edwards. Con el fin de protegerse contra la idea de que el hombre se salva por cualquier mérito propio, el calvinismo parecía excluir cualquier verdadera libertad de elección. Edwards en su tratado sobre la voluntad al tratar con esta dificultad había declarado que el hombre tiene una capacidad natural para arrepentirse, pero es inhibido por sus desinclinaciones morales; su única libertad es la libertad para obedecer el motivo más fuerte. El sistema de pensamiento de Edward, modificado por Hopkins, Bellamy y Dwight, era la creencia ortodoxa comúnmente sostenida en las iglesias de Nueva Inglaterra, siendo en gran parte influyente en el oeste y el sur, cuando Taylor asumió sus funciones en Yale. Al tener una mente atrevida y original, dotada de talentos especulativos de alto orden y teniendo un lema, a menudo repetido: 'Seguir la verdad aunque te lleve sobre el Niágara', rompió los estrechos confines de la teología aceptada. Por otra parte, fue un predicador de avivamiento profundamente preocupado por relacionar la verdad religiosa con los hechos del conocimiento humano. Su punto de divergencia fue la realidad de la libertad de elección. Negó que nuestra conciencia de libertad es una ilusión y afirmó que la voluntad no es otro nombre para el motivo más fuerte, sino un poder para elegir entre motivos. El hombre, afirmó, no nace totalmente depravado, sino con ciertas inclinaciones pecaminosas y su 'pecado consiste en pecar.' Para inducir a los hombres a abandonar sus malos caminos y elegir el bien supremo, la apelación debe ser hecha al natural deseo de felicidad del hombre, que por desgracia Taylor llamó 'amor propio.' Este amor propio se convertirá finalmente, en una mente regenerada, en idéntico con un amor desinteresado por Dios. Tal interpretación de la libertad de voluntad y las modificaciones del calvinismo que suponía, despertó una tormenta de controversia y dividió a las iglesias de Nueva Inglaterra en 'tayloritas y tyleritas', los partidarios de Taylor y de su principal oponente, Bennet Tyler. El debate, que fue más allá de las fronteras de Nueva Inglaterra, se convirtió en la razón teológica principal para la división de la Iglesia presbiteriana en 1838. Los artículos controversiales de Taylor se publicaron principalmente en Christian Spectator (posteriormente Quarterly Christian Spectator) y Spirit of the Pilgrims. Otros escritos suyos aparecieron póstumamente e incluyen: Practical Sermons (1858), Lectures on the Moral Government of God (1859), Essays... upon Selected Topics in Revealed Theology (1859).

Su sermón más destacado fue Concio ad Clerum (New Haven, 1828), aunque previamente había publicado otros, como Regeneration (1816). Taylor continuó en su profesorado hasta pocas semanas antes de su muerte. Fue amado por sus alumnos por su independencia intelectual, poder estimulante de pensamiento y amabilidad personal. En 1902 su hija fundó Nathaniel W. Taylor Lectureship en Yale Divinity School.