Historia

TELLER, WILHELM ABRAHAM (1734-1804)

Wilhelm Abraham Teller, luterano y racionalista alemán, nació en Leipzig el 9 de enero de 1734 y murió en Berlín el 8 de diciembre de 1804.

Wilhelm Abraham Teller
Wilhelm Abraham Teller
Fue educado en la universidad de su ciudad natal (1749-53), siendo predicador el domingo por la tarde en la iglesia de la universidad (1753-55), catequista en Peterskirche (1755-60) y predicador el domingo por la tarde en Nicholaikirche (1760-61). Ya había publicado varios estudios de crítica textual y había manifestado una tendencia racionalista cuando, en 1761, fue llamado a Helmstedt como profesor de teología, pastor y superintendente general. Entonces trazó una distinción meramente de grado entre los escritores bíblicos y los poetas profanos, negando la inspiración verbal y postulando una doble inspiración de asunto y palabras, dividiendo la primera en dogmática, profética e histórica. Su reputación como dirigente de la Ilustración la obtuvo por Lehrbuch des christlichen Glaubens (Helmstedt, 1764), en la que preparó el camino para la dogmática racionalista. Puso gran énfasis en el método y mantuvo que la revelación divina es inteligible al hombre, por lo que las interpretaciones teológicas forzadas han de rechazarse. Consecuentemente contrastó el evangelio "simple" con las enseñanzas de la Iglesia, y, manifestando una marcada influencia sociniana, refirió la doctrina de Dios y la perfección divina a la religión natural, tratando la justificación de forma sinergista; rechazó discutir la doble naturaleza de Cristo e ignoró las doctrinas de la Trinidad y el pecado original. El libro provocó una tormenta de desaprobación, por lo que, aunque tenía poderosos amigos, cesó en sus clases sobre dogmática y en 1767 aceptó gratamente un llamamiento a Berlín como concejal supremo consistorial y preboste de Kölln.

En Berlín, en el reinado de Federico el Grande, Teller se hallaba en su elemento. Fue elegido para la Academia de Ciencias en 1786 y aunque no tuvo éxito como predicador, sus sermones impresos influenciaron en grandes círculos. En 1772 publicó en Berlín la primera edición de Worterbuch des Neuen Testaments zur Erklärung christlichier Lehre, en el que sostuvo que el cristianismo fue ideado para ser meramente "el más sabio consejo para una bendición siempre ascendiente" y que muchas cosas debían alterarse para armonizar con los conceptos religiosos más maduros y las cambiantes condiciones, por lo que "el reino de los cielos" significa "la Iglesia cristiana", "arrepentirse" es "mejorarse" y "expiación" es "la unión de los judíos con otros pueblos y por tanto de toda la humanidad en una religión". Esta obra, que naturalmente provocó la hostilidad ortodoxa, y produjo varios análogos libros de tendencia opuesta, recibió un suplemento en su Religion der Vollkommnern (Berlín, 1792), en el que exhortaba a abandonar varias doctrinas, incluyendo la de la justificación, y el fomento de un conocimiento práctico de Dios y de sus bendiciones para el beneficio del hombre, guiando este conocimiento a una buena conducta y a una actividad benéfica, mientras que todo dogma debía excluirse de los sermones, que deberían dedicarse simplemente al cristianismo práctico. En este mismo espíritu Teller editó durante 10 años Neues Magazin für Predigar, que había fundado en 1792 e igualmente escribió sobre filosofía clásica y alemana Vollständige Darstellung der deutschen Sprache in Luthers Bibelübersetzung (2 volúmenes, Berlín, 1794). Mención especial se debe hacer también a Anleitung zur Religion uberhaupt und zum Attgemeinen des Christentums besonders (Berlín, 1792), Samndung ciniger Gebete zum Gebrauch bei öffentlichen Gottesdiensten (1793) y Opuscula varii argumenti (Francfort sobre el Oder, 1780).

Con la muerte de Federico el Grande, la posición de Teller se hizo precaria. Mucho antes había intentado adaptar las ideas religiosas del aparente heredero mediante su anónimo Valentinian der Erste, oder geheime Unterredungen eines Monarchen mit seinem Thronfolger über die Religionsfreiheit der Unterthanen (Brandeburgo, 1777) y cuando el famoso edicto religioso de Johann Christian Wöllner se publicó en 1788, procuró en un tratado debilitar su fuerza. Durante varios años estuvo más o menos envuelto en una controversia, que él mismo había comenzado, sobre la admisión de los judíos al cristianismo con el declarado propósito de procurar la igualdad cívica con los cristianos, siendo el único requerimiento de Teller que tales personas declararan que Cristo fue el fundador de una religión mejor que aquella a la que ellos habían pertenecido. En 1791 defendió la carrera del notorio y virulento racionalista Johann Heinrich Schulz, pastor en Gielsdorf, quien había atacado los elementos, no sólo del cristianismo, sino de toda religión; por esta posición Teller fue sentenciado a suspensión de su oficio durante tres meses, siéndole confiscado durante ese tiempo su salario para el beneficio del asilo de enfermos mentales.


Bibliografía:
P. Wolff, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; Nova acta historica-ecclesiastica, v. 132-133, Weimar, 1764; J. E. Troschel, Gedächtnispredigt auf Teller, Berlín, 1805; F. Nicolai, Gedächtnisschrift auf Teller, ib. 1807; G. W. Mayer, Geschichte der Schrifterklärung, volúmenes, ii.-v. passim, Gotinga, 1809; I. A. Dorner, Geschichte der protestantischen Theologie, pp. 700, 710, 713, Munich, 1867; W. Gass, Geschichte der protestantischen Dogmatik, iv. 83, 86, 200-207, 446, Berlín, 1867; M. A. Landerer, Neueste Dogmengeschichte, pp. 20-21, 34, 52, 97, 130, Heilbronn, 1881.