Historia

TEODOMIRO († 829)

Teodomiro, prelado español, primer obispo de Compostela, murió a fines del año 829.

El obispo Teodomiro descubre el sepulcro de Santiago. Siglos XII y XIII
El obispo Teodomiro descubre el supuesto sepulcro de Santiago. Siglos XII y XIII
En su tiempo, y hacia el año 813, se descubrió el supuesto sepulcro del apóstol Santiago, al pie de un castro dentro de los confines de la tierra de la Amaía, cerca del sitio donde se levantaba una pequeña iglesia denominada de Solobio o Sub lobium, sitio que se llamó después de Arca marmorica y Campus Stellae (Compostela). Noticioso el obispo Teodomiro de que sobre un espeso matorral que allí existía se veían luces extrañas como estrellas, presagio o indicio de algún trascendental acontecimiento, y queriendo presenciar por sí mismo aquellos prodigios, dejó su ciudad episcopal de Iria y fue testigo ocular de las apariciones. Reconociendo el terreno, halló entre la maleza una pequeña construcción dentro de la cual había un sepulcro de mármol bajo una bóveda de piedra, y llegó a la conclusión de que allí yacía sepultado el apóstol Santiago. Lleno de entusiasmo, se puso en camino para dar cuenta a Alfonso II del descubrimiento formulando el monarca desde el primer momento el voto de hacer construir un templo que fuese a la vez un monumento erigido a Santiago y casa de oración, con la categoría de basílica catedral unida a la de Iria y bajo el régimen de un mismo pastor, el cual por mucho tiempo siguió llamándose Episcopus Iriensis et Apostolicae Sedis. Pronto aquel sitio, el Campus Stellae, se vio transformado en una especie de animado y bullicioso campamento que sirvió de núcleo para la población, cuyo rápido crecimiento se debió a la continuada afluencia de numerosos peregrinos que devotamente acudían a visitar el sepulcro. El obispo Teodomiro hizo rodear su nueva ciudad episcopal con fuertes murallas flanqueadas con torres y baluartes, y como el fortificado recinto no podía estar desprovisto de un elemento tan indispensable como el agua, recogió los abundantes manantiales que brotan de las vertientes del Vite, cerro que se levanta como a 2 kilómetros al norte de Santiago, y los dirigió por medio de un acueducto construido de mampostería para surtir a la nueva población. A otros servicios, también indispensables, atendería el venerable obispo, que fue sepultado al pie de la basílica en que se guardan los mortales despojos por él hallados.