Historia
TEODORA († 867)
Teodora, emperatriz de oriente, murió en 867. Se ignoran las circunstancias de su nacimiento y juventud, sabiéndose sólo que por sus virtudes y belleza llegó a ser la esposa de Teófilo, en el carácter del cual influyó favorablemente. Al quedar viuda (842), se encargó de la regencia en nombre de su hijo Miguel III, siendo su primer cuidado, con el concurso del nuevo patriarca Metodio, restablecer el culto de las imágenes, pues su esposo era iconoclasta. Con este motivo (19 de Febrero de 842) se instituyó la fiesta de la ortodoxia, que aún celebra la Iglesia griega. En los asuntos exteriores procuró continuar la política de Teófilo, y si bien no pudo salvar Sicilia, obtuvo algunos éxitos contra los califas de Bagdad. En Grecia reprimió la revuelta de los eslavos, pero cometió el error de perseguir a los paulicianos, que se sublevaron, privándose así de un fuerte apoyo. Derrotó también a los búlgaros, pero la ambición de su hermano Bardas, al que había asociado al gobierno, produjo su caída, ya que se encontró en conflicto con su hijo, y éste, por instigación de su tío, la hizo entrar en un convento (856), en el que acabó sus días.