Teodora Despuna o Despoina, emperatriz de oriente, hija de Constantino VIII, murió el 30 de agosto de 1056.
Medalla de plata de Teodora con los títulos de despoina y porphyrogénita (Gabinete de Estampas y Medallas, Madrid)Muy inteligente y ambiciosa, su hermana, la emperatriz Zoé, la acusó de estar complicada en las conspiraciones del príncipe búlgaro Busiarus y de Constantino Diógenes (1030-31) y la hizo encerrar en un convento. Después de la revolución de 1042, que derribó a Miguel V, el pueblo libertó a Teodora y obligó a Zoé a que la asociara al gobierno; pero tampoco duró mucho esta vez el acuerdo entre las hermanas, y Zoé, para apartar a Teodora del poder, se casó con Constantino Monómaco y le hizo subir al trono. A la muerte de su cuñado (1054), ocurrida cuatro años después que la de Zoé, Teodora se encargó nuevamente del gobierno, en el que se distinguió tanto por su energía como por su inteligencia. Fue la última representante de la dinastía macedónica, fundada por Basilio I, y designó como sucesor al senador Miguel Estratiótico.