Historia

TEODORICO

Teodorico, obispo de Barcelona, en el siglo X, fue elevado a la sede episcopal en el año 900 y la rigió hasta el de 931. Hay que observar que en Cataluña, como en el resto de España, existían multitud de templos cristianos absolutamente arruinados por los árabes, que, en su invasión de la Península, unas veces los destruyeron por haber servido de defensa a los cristianos, que habían organizado serias resistencias contra los invasores, y otras los habían mutilado o desfigurado, haciéndolos servir para el culto musulmán. Una de las primeras preocupaciones de Teodorico fue la de reconstruir y devolver al culto católico todos los templos de la diócesis barcelonesa. Como los necesitados de tal restauración eran muchísimos, los esfuerzos del prelado resultaban casi infructuosos ante la escasez de recursos que contaba para realizar su obra. El vetusto Castrum Octavianum (San Cugat del Vallés), los templos de San Pablo del Campo y de San Pedro de las Puellas, de Barcelona, y aun la primitiva catedral de Santa Cruz (después basílica barcelonesa), fueron objeto de su predilección, restaurados en lo posible y devueltos a la veneración de los fieles. También reconstruyó totalmente la iglesia de Parets, en 904, y la de San Ginés, mártir, en 931. En el templo catedral de Santa Cruz y Santa Eulalia, de Barcelona, celebró un concilio provincial en 928, cuya presidencia tuvo el obispo metropolitano de Narbonne, después de la reciente destrucción de la ciudad de Tarragona por los árabes.