Historia

TEODORICO DE AUXERRE († 1256)

Teodorico de Auxerre, prelado francés del siglo XIII, nació en Auxerre y murió en 1256. Después de estudiar en la universidad de París, atraído por el prestigio de los dominicos, decidió ingresar en la orden, tomando el hábito en el convento de Auxerre, del que fue prior, y siéndolo recibió de Roma el encargo de realizar una visita apostólica en varias de las diócesis de la metrópoli de Sens, cuya disciplina dejaba mucho que desear. Prior del convento de Santiago, de París, en la época en que el magisterio de Alberto Magno atraía a la universidad un verdadero ejército de escolares de todas las naciones, y éstos tomaban a bandadas el hábito de dominicos, el excesivo número de conventuales del monasterio le hubo de causar no pocos sinsabores y preocupaciones, según se encuentra consignado en el célebre libro de Gerardo de Frachet, Vitae Fratrum, donde se lee un elogio del atribulado prior. La benevolencia de Luis IX, amigo de los dominicos y especialmente de Teodorico de Auxerre, a quien nombró su predicador, y con el cual se dirigía en las ausencias del también dominico, su biógrafo y confesor, Nicolás de Frauville, le permitió libertarse de las deudas que abrumaban la caja conventual. Como teólogo y al propio tiempo persona de confianza del papa y del rey, hubo de intervenir, aunque no directamente, en la condenación de los libros talmúdicos en 1248; así como al vacar el provincialato de Francia por la elevación de Humberto de Romans al generalato de los dominicos en 1254, fue elegido para sucederle. La lucha entre la universidad de París y los mendicantes, que tantas alternativas tuvo, fue el primer asunto de cuantía en que, como provincial de Francia, hubo de intervenir Teodorico de Auxerre, quien no conoció la terminación de aquel episodio por fallecer antes, haciendo la visitación canónica en el convento de Pons. Persona muy influyente en la corte de Francia, Teodorico de Auxerre se encuentra mezclado en todos los asuntos de importancia de buena parte del reinado de Luis IX. Como predicador fue muy celebrado, atribuyéndosele en algunos manuscritos de la Nacional de París varios sermones de tiempo, predicados a la universidad de aquella población; pero el hecho de haber sido maestro de ella Teodorico de Auxerre, y el encontrarse en otros manuscritos atribuidos a su contemporáneo y conterráneo Esteban de Auxerre, que fue igualmente dominico, predicador de la corte y profesor de la universidad, induce a pensar se trate de una confusión en la atribución a Teodorico.