Historia
TEÓFANES EL CONFESOR (c. 758 - c. 817)
El siguiente texto es una carta de Teófanes al emperador en defensa de los iconos:
'Debéis saber, oh emperador, que el Dios que te dio el imperio, por quien los reyes reinan y dominan los señores, con ser infinito, se humilló hasta tomar nuestra naturaleza, en todo semejante a nosotros, fuera de pecado. Y en nuestra asumida naturaleza, obró portentos, resucitó a los muertos, alumbró a los ciegos, limpió a los llagados, sufrió la muerte, resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado para siempre a la diestra de Dios Padre. Esta humana naturaleza, que los evangelios atestiguan, honramos en Cristo y reverenciamos. Y si esto es así ¿quién nos podrá recriminar si veneramos a Cristo en sus imágenes? ¿No son iniciados por este medio los más rudos neófitos facilísimamente en la verdad de nuestra fe?, ¿qué concilio proscribió jamás tan piadosas prácticas?, ¿por ventura, el mismo Jesucristo no nos legó su faz milagrosa por medio de Ancaro?, ¿no nos trasladó la Virgen deípara su imagen por el apóstol san Lucas?, ¿y qué otra doctrina nos enseñan los Padres? Basilio, declarador de los más inefables misterios, dice: Se tributa al prototipo el honor deferido a la imagen. Juan, Boca de Oro, protesta: Amé la imagen, aunque fuese en cera fundida. Cirilo, cítara del Espíritu Santo, exclama: Muchas veces contemplo la imagen dolorida del Señor y rompen, sin que pueda impedirlo, mis ojos en lágrimas. Y si los seis primeros concilios nunca reprobaron el culto de las imágenes, ¿querrás saber tú más que los concilios? Emperador, tú debes procurar el bien temporal del Estado, de los Padres de la Iglesia y vigilar por la integridad de la fe.'
Bibliografía:
N. Bonwetsch, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; "Cronografía" fue editada por J. Goar y publicada por Combefis, París, 1665; está en CSHB, 2 volúmenes, 1839-41; en Migne, Patrologiae cursus completus, cviii.; y edición de C. de Boor, 2 volúmenes, Leipzig, 1883-85. Consultar: C. de Boor, en Hermes, xvii (1862), 489-490, xxv (1890), 301 ss.; en ZKG, vi (1884), 480-490, 573 ss.; J. N. Sarrazin, De Theodoro Lectore Theophanis, fonte præcipue, Jena, 1881; H. Gelzer, Sextus Julius Africanus und die byzantinsche Chronographie, ii. 1, pp. 176 ss., Leipzig, 1885; E. W. Brooks, en Bgzantinische Zeitschrift, viii (1899), 82-97; Krumbacher, Geschichte, pp. 342-347.