Historia

THOLUCK, FRIEDRICH AUGUST GOTTREU (1799-1877)

Friedrich August Gottreu Tholuck, teólogo y orador alemán, nació en Breslau el 30 de marzo de 1799 y murió en Halle el 10 de junio de 1877.

Friedrich August Gottreu Tholuck
Friedrich August Gottreu Tholuck
Procedía de una familia humilde, aprendiendo primero un oficio, pero por la ayuda de amigos asistió al instituto de su ciudad natal y a la universidad de Berlín. Cuando dejó el instituto pronunció una alocución sobre "La superioridad del mundo oriental sobre el cristiano", que era principalmente una alabanza del islamismo. Pero durante su carrera universitaria se convirtió totalmente de su panteísmo y escepticismo, bajo la influencia de las clases de Schleiermacher y Neander, y más especialmente por la relación personal con el barón Ernst von Kottwitz, miembro de la fraternidad morava, que combinaba una alta posición social y cultural con un atrayente tipo de piedad. En 1821 se graduó como licenciado en teología y comenzó a enseñar como docente privado; en 1824 fue nombrado profesor extraordinario de literatura oriental. En 1825 hizo un viaje literario a Holanda e Inglaterra con gastos pagados del gobierno prusiano y en 1826 fue llamado a la universidad de Halle como profesor ordinario de teología, posición que ocupó hasta su muerte, con la excepción de un breve período (1827-29), que pasó en Roma como capellán de la embajada prusiana. En Halle tuvo que sufrir mucha oposición y reproche del racionalismo prevaleciente de sus colegas (Gesenius y Wegscheider), pero logró efectuar un cambio radical y toda la facultad teológica de Halle se hizo posteriormente decididamente evangélica. El 2 de diciembre de 1870 sus amigos celebraron el jubileo de su profesorado. La universidad y magistrados de Halle y los delegados de varias universidades y de todas las escuelas de teología tomaron parte en el mismo, fundando sus alumnos en Europa y América un seminario que llevaba su propio nombre para estudiantes becados de teología, como memoria perpetua de su dedicación a los estudiantes. Fue siempre de salud delicada, pero por su moderación estricta y gran regularidad de hábitos efectuó una cantidad inusual de trabajo hasta los últimos años de su vida. Fue incesante en sus clases, predicó regularmente como capellán universitario y encontró tiempo para escribir muchos libros.

Sus obras principales son las siguientes: Die Lehre von der Sunde und dem Versdhner, oder die wahre Weihe des Zweiflers (Berlín, 1823; traducción inglesa, Guido and Julius. The Doctrine of Sin and the Propitiator, Londres, 1836; y The Two Students, Guido and Julius, 1855), escrito en respuesta a la obra de De Wette, Theodor, oder des Zweiflers Weihe (Berlín, 1822); Blüthensammlung aus der morgenländischen Mystik (1825), una colección de traducciones de los poetas místicos del este; Comentario a Romanos (1825), el primer fruto exegético de la nueva teología evangélica; sobre el evangelio de Juan (Hamburgo, 1827), menos completo y permanente, pero más popular y mejor dotado para los estudiantes que sus otros comentarios; sobre el Sermón del Monte (1835), su producción exegética más elaborada y valiosa; sobre Hebreos (1836) y sobre los Salmos (1843); Die Glaubwürdigkeit der evangelischen Geschichte (1837), una vindicación de los evangelios contra la teoría mítica de Strauss y Stunden christlichen Andacht (1840), que contiene varios himnos originales. En este libro despliega su ferviente piedad evangélica con toda la calidez del entusiasmo. Fue uno de los más elocuentes predicadores alemanes de su tiempo y publicó una serie de sermones universitarios (recogidos en cinco volúmenes, Gotha, 1863-64, traducción inglesa de un volumen, Light from the Cross, Sermons on the Passion of our Lord, Filadelfia, 1858). Publicó también dos interesantes volúmenes de "Ensayos variados" (1839). Sus últimas obras fueron contribuciones a la historia eclesiástica alemana desde la Reforma, derivadas en parte de fuentes manuscritas, por ejemplo, Lutherische Theologen Wittenbergs im 17. Jahrhundert (Hamburgo, 1852), Das akademische Leben des 17. Jahrhundert (2 volúmenes, Hamburgo, 1852, 1854) y Geschichte des Rationalismus (parte i, Berlín, 1865, inacabada). Una edición completa de sus obras apareció en 1863-72, en 11 volúmenes. También volvió a publicar los comentarios de Calvino sobre los evangelios y las epístolas y su Institutio Christianæ religionis. Dirigió durante varios años un periódico literario y contribuyó grandemente a la primera edición de Realencyklopadie für protestantische Theologie und Kirche of Herzog.

Friedrich August Gottreu Tholuck
Friedrich August Gottreu Tholuck
Tholuck fue uno de los más fructíferos e influyentes de los autores y teólogos alemanes durante el segundo y tercer cuarto del siglo XIX, siendo conocido mejor en Inglaterra y América que cualquier otro. Fue original, fresco, brillante, sugerente, elocuente y lleno de poesía, agudeza y humor. No se puede clasificar con ninguna escuela. Fue influenciado por el pietismo, los moravos, Schleiermacher, Neander e incluso Hegel. Su mente elástica estaba siempre abierta a nueva luz y su corazón fue siempre recto y nunca disminuyó su fe y amor a Cristo. Tenía un extraordinario talento para las lenguas, estudió 19 lenguas extranjeras antes de tener 19 años y hablaba inglés, francés, italiano, griego, árabe y varias otras lenguas, antiguas y modernas, casi como un nativo. Su saber fue extenso más que completo y exhaustivo. Fue uno de los regeneradores de la teología alemana, llevándola del racionalismo a las Escrituras y a la literatura de la Reforma. Sus comentarios abrieron nuevas sendas. Su influencia personal fue tan grande como la ejercida mediante sus obras y queda en segundo su lugar sólo ante la de Neander entre sus contemporáneos. Tenía un magnetismo personal y brillantes poderes de conversación. Al no tener hijos, dedicó todo su afecto personal a sus estudiantes, siendo doblemente ayudado por su segunda esposa, una refinada dama cristiana. Amaba, como él decía, a los candidatos al ministerio más que a los ministros y a los estudiantes más que a los candidatos, porque estaba más interesado en el proceso de crecimiento que en los resultados del mismo. Su vida fue una vida con los jóvenes, fructífera en bendiciones. Tenía la costumbre de realizar largas caminatas con dos o tres estudiantes cada día de 11 a 12 y de 4 a 5; les invitaba a su casa y mesa, les proponía cuestiones perplejas, les inspiraba y estimulaba en la obtención del conocimiento, la virtud y la piedad. Tuvo gran estima por la individualidad y procuró suscitar en cada cual el sentido de su peculiar llamamiento más que crear escuela. Su principal objetivo era guiarlos a una fe humilde en el Salvador y difundir entre ellos ese amor que era la pasión dominante de su propio corazón. Adoptó el lema de Zinzendorf: "Tengo una pasión y es él, sólo él." Su aula fue verdaderamente una escuela de Cristo, yaciendo en ello su principal importancia y mérito. Miles de estudiantes de diferentes tierras le debieron su vida espiritual. Para los americanos fue un guía especialmente útil en el laberinto de la teología alemana. Estuvo en términos amigables con Edward Robinson, Charles Hodge (que estudió en Halle en 1827), Henry B. Smith, George L. Prentiss (que estudió allí en 1840) y Edwards A. Park de Andover. Fue invitado a la conferencia general de la Alianza Evangélica en 1873, prometiendo ir (con la humorística frase: "Me asustan vuestras bandas americanas, vuestros pasteles calientes en el desayuno y especialmente vuestra bondad"). Pero su salud se lo impidió y envió a uno de sus alumnos favoritos, Leopold Witte, como su representante, con un modesto bosquejo de sus trabajos y la condición de la teología en Alemania. Fue el último documento público de su pluma (salvo algunas cartas) y proporciona una fiel idea de este amante de la juventud, que él amó por causa de Cristo.


Bibliografía:
Aylmer Maude, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; A. Maude, The Life of Tolstoy: first 60 Years, Londres y Nueva York, 1908, y Later Years, ib. 1910; idem, Tolstoy and his Problems, ib. 1901; C. A. Behm, Recollections of Count Tolstoi, Londres, 1893; G. H. Perris, Leo Tolstoy, the Grand Mujik, Londres, 1898; Alice B. Stockham, Tolstoi; a Man of Peace, Londres y Nueva York, 1900; J. C. Kenworthy, Tolstoy, his Life and Works, Londres, 1902; D. Merejkowski, Tolstoi as Man and Artist, Londres y Nueva York, 1902; J. A. Hutton, Pilgrims in the Region of Faith, Londres y Nueva York, 1907; E. A. Steiner, Tolstoy, the Man, a biographical Interpretation, Nueva York, 1907; idem, Tolstoy, the Man and his Message, ib. 1909; J. A. T. Lloyd, Two Russian Reformers; Ivan Turgenev, Leo Tolstoy, Londres, 1910.