Tito Flavio Sabino Vespasiano, emperador romano, nació en Roma el 30 de diciembre del año 30 y murió en Aquae Cutiliae, Sabina, el 13 de septiembre del 81. Fue emperador entre 79 y 81.
Estatua de Tito. Galería Uffizi, Florencia
Tras servir en Britania y Germania, Tito mandó una legión bajo su padre, Vespasiano, en Judea (67). Tras la muerte de Nerón en junio del año 68, Tito promovió activamente la candidatura de su padre al trono imperial. Licinio Muciano, legado de Siria, a quien él reconcilió con Vespasiano, consideró que uno de los mayores activos de Vespasiano era tener un hijo y heredero tan prometedor. Inmediatamente tras ser proclamado emperador en el año 69 Vespasiano otorgó a Tito el mando de la guerra judía, culminando una campaña a gran escala con la captura y destrucción de Jerusalén en el año 70, hecho reflejado en el Arco de Tito que todavía está en el Foro Romano. Las victoriosas tropas en Judea solicitaron a Tito que las llevara con él a Roma, lo que despertó las sospechas de que actuaban para promocionarlo y de que él estaba considerando algún tipo de desafío a su padre. Pero regresó solo en el verano del año 71, celebrando el triunfo juntamente con Vespasiano y siendo hecho jefe de la guardia pretoriana. También recibió el poder de tribuno y colaboró con su padre en la censura del año 73 y en varios consulados. Aunque Vespasiano procuró evitar hacer a Tito su igual, éste se convirtió en el brazo militar del nuevo principado, siendo descrito por Suetonio como particeps atque etiam tutor imperii (participante e incluso protector del imperio). Como tal incurrió en la impopularidad, empeorada por sus relaciones con Berenice (hermana de Herodes Agripa II), quien vivió con él durante un tiempo en el palacio y esperaba ser su esposa. Pero los romanos no habían olvidado el caso de Cleopatra y el matrimonio con una reina oriental era repugnante a la opinión pública. Vacilantemente la despidió dos veces, la segunda tras la muerte de Vespasiano.
Arco de Tito en Roma, detalle Fotografía de Wenceslao CalvoEn el año 79 Tito sofocó una conspiración que sin duda tenía que ver con la sucesión, pero cuando Vespasiano murió el 23 de junio, le sucedió inmediata y pacíficamente. Sus relaciones con su hermano Domiciano eran malas, pero en otros aspectos su corto reinado fue inesperadamente popular en Roma. Era extremadamente apuesto, cultivado y afable; Suetonio lo llamó "delicia del género humano". Su éxito se debió en gran medida a sus pródigos gastos, parte de ellos espléndidos puramente en lo personal pero otros en lo público, como la ayuda a Campania tras la erupción del Vesubio en el año 79 y la reconstrucción de Roma tras el incendio en el año 80. Terminó la construcción del anfiteatro flaviano, conocido mejor como Coliseo, y lo inauguró con ceremonias que duraron más de cien días. Su súbita muerte a la edad de 41 años se supone que fue apresurada por Domiciano, quien sería su sucesor. Tito se casó dos veces, pero su primera esposa murió y de la segunda se divorció tras el nacimiento de su único hijo (c. 65), una niña, Flavia Julia, a quien otorgó el título de Augusta. La casó con su primo Flavio Sabino, pero tras su muerte en el año 84 ella vivió abiertamente como amante de su tío Domiciano.