Historia
ULRICH (890-973)
Ulrich exigía un alto nivel moral de otros y de sí mismo. Cien años después de su muerte apareció súbitamente una carta aparentemente escrita por él, opuesta al celibato y apoyando el matrimonio de los sacerdotes. Se titula Rescriptio beati Udelrici epistolæ in qua papæ Nicolao de continentia clericorum non juste sed impie, non canonice sed indiscrete tractanti ita respondit. Esta composición fue condenada por Gregorio VII en 1079. El nombre de Ulrich sin duda fue usado para implicar al obispo de Augsburgo, aunque entre 1059 (cuando el tercer canon del sínodo de Letrán discutió el problema del celibato del clero) y 1074, había tres obispos italianos de nombre Ulrich: Ulrich de Imola, de Benevento y de Fermo. A Ulrich de Augsburgo se le atribuye Sermo synodalis parochianis presbyteris in synodis enuntiandus (comp. MPL, cxxxv. 1069). Sin embargo, este sermón es meramente una revisión del común Commonitorium cujusque episcopi. Fue un fiel súbdito del emperador, siendo uno de los más importantes apoyos de la política otoniana, que descansaba principalmente en los prelados eclesiásticos. Constantemente asistía a los tribunales judiciales y a las dietas convocadas por el rey. Incluso tomó parte en la dieta celebrada el 20 de septiembre de 972, cuando se defendió de la acusación de nepotismo hacia su sobrino Adalbero, a quien había nombrado su coadjutor a causa de su propia enfermedad y deseo de retirarse a una abadía benedictina. Durante la batalla entre Otón I y su hijo el duque Ludolfo de Suabia, Ulrich tuvo que sufrir mucho de Ludolfo y sus partidarios. Cuando en el verano de 954, padre e hijo estaban dispuestos a entablar batalla en Illertissen en Suabia, en el último momento Ulrich y el obispo Hartbert de Chur pudieron mediar entre ambos. Ulrich pudo persuadir a Ludolfo y Conrado, yerno de Otón, a que pidieran perdón al rey el 17 de diciembre de 954. Antes los húngaros habían arrasado Alemania, avanzando hasta Augsburgo, a la que pusieron sitio. Se debe a Ulrich la habilidad y el coraje para que la ciudad resistiera hasta que el emperador llegó. El 10 de agosto de 955 tuvo lugar una batalla en Lechfeld, siendo derrotados los invasores. La afirmación de que Ulrich participó en la misma es incorrecta, ya que Ulrich no podría haber roto las líneas de los magiares que estaban al sur y al norte del emperador.
En el amanecer del 4 de julio de 973, Ulrich esparció cenizas sobre el suelo en forma de cruz, siendo él puesto sobre la cruz. Su sobrino Richwin vino con un mensaje y saludo del emperador Otón II e inmediatamente Ulrich falleció. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia de Santa Afra, que había sido reedificada por él. El funeral lo realizó el obispo Wolfgang de Ratisbona. Su tumba se convirtió en lugar de peregrinaje y ganó reputación como escenario de muchos milagros. En el año 993 fue canonizado en una bula dirigida por Juan XV a los obispos y abades de la Galia y Alemania.
Bibliografía:
A. Hauck, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; fuentes: Vita por el monje Berno; otra Vita, miracula, officium, transltio, etc., están en ASM, v. 419-476; ASB, July, iv. 73-135; MGH, Script., iv (1841), 375-428; MPL, cxxxv. 1001-09, 1059-1080, cxlii. 1183-1204. Consultar: P. Braun, Geschichte von dem Leben und den Wunderwerken des... heiligen Ulrichs, Augsburgo, 1796; T. Nelk, Lebensgeschichte des heiligen Bischofs Ulrich, Augsburgo, 1831; O. Rommel, en Forschungen zur deutschen Geschichte, iv. 121-158, Gotinga, 1864; K. Baffler, Der heilige Ulrich Bischof von Augsburg, 2ª ed., Munich, 1870; J. Koch, Geschichte und Cult dee heiligen Ulrich, Bischofs von Augsburg, Halle, 1875; J. N. Stützle, Leben des heiligen Ulrich, 2ª ed., Augsburgo, 1880; B. Meyr, S. Ulrich und Afra; 222 Daten aus der Geschichte ihres Lebens und ihrer Kirche, ib. 1888; C. Bruckner, Studien zur Geschichte der sächsischen Kaiser, Basilea, 1889.