Historia
ULRICH DE ZELL (1029-1093)
Entonces fue nombrado prior de Peterlingen (Payerne) en la diócesis de Lausana, pero a causa de problemas originados por el obispo Burchard von Oltingen, partidario de Enrique IV, Ulrich volvió de nuevo a Cluny, donde ejerció como consejero para su abad. Un noble había donado a Cluny algunas propiedades en Grüningen, cerca de Breisach y Ulrich fue enviado para inspeccionar el lugar y establecer el monasterio. Al no encontrar el lugar apropiado, se retiró con sus monjes a Zell (Sell, Sella, Villmarszelle) en la Selva Negra, donde la fama de sus virtudes pronto fructificó en muchos discípulos. Gozó de la estima de Gebhard III, obispo de Basilea, quien le visitó frecuentemente. En 1090 estableció un convento para monjas en Bolesweiler (ahora Bollschweil), a poco más de un kilómetro de Zell. Los últimos dos años de su vida los pasó ciego. Se le atribuyen muchos milagros. Fue enterrado en el claustro, pero tres años más tarde su cuerpo fue trasladado a la iglesia. Su fiesta se celebró por vez primera el 14 de julio de 1139. Su biografía escrita por Hermann von Zähringen, Margrave de Baden, que después sería un monje de Cluny, se ha perdido. Sus Consuetudines cluniacenses (en P.L., CXLIX, 657) fue compuesta a petición de Guillermo, abad de Hirschau, en tres libros. Los dos primeros, escritos entre 1079 y 1082, tratan de la liturgia y la educación de los novicios; el tercero, escrito no más tarde de 1087, habla del gobierno de los monasterios.