Historia

URBANO V (1309-1370)

Urbano V (Guillaume de Griomoard) fue papa entre los años 1362 y 1370. Nació en Grisac, en las inmediaciones de Mende, al sur de Francia, y murió el 10 de diciembre de 1370 en Aviñón.

Urbano V bendiciendo.Pinacoteca, Bolonia
Urbano V bendiciendo.
Pinacoteca, Bolonia
Ingresó en la orden benedictina, siendo abad de San Germán en Auxerre y San Víctor en Marsella. Sirvió repetidamente como legado papal de Clemente VI e Inocencio VI, siendo elegido papa en Aviñón el 28 de octubre de 1362. Fue uno de los últimos papas en interesarse por las cruzadas, porque su atención se centró en asuntos más urgentes y cercanos. En la Italia superior Bernabo Visconti estaba afianzando su poder y cuando se negó a obedecer las exigencias del nuevo papa fue excomulgado, siendo objeto de una fracasada cruzada el 3 de marzo de 1363. El papa juzgó conveniente regresar a Italia y a pesar de las protestas de los cardenales franceses y de la corte, Urbano dejó Aviñón el 30 de abril de 1367, desembarcando en Italia cerca de Corneto el 4 de junio y entrando en Roma el 16 de octubre. Sin embargo, Italia siguió en desorden, rebelándose Perugia (1360) y siendo reducida sólo por la fuerza. Ni siquiera las visitas de Juana de Nápoles y de Carlos IV a Roma, o la conversión del emperador griego Juan Paleólogo al catolicismo, pudieron lograr que el regreso del papa consiguiera sus propósitos. Por lo tanto, Urbano decidió volver a Aviñón. A pesar del aviso de Brígida de Suecia de que moriría si regresaba a Aviñón, y contra los ruegos de los romanos, el 24 de septiembre de 1370 Urbano estaba otra vez en Aviñón, donde murió ese mismo año. Aunque protestó repetidamente contra diversos abusos eclesiásticos, le faltó la fuerza necesaria para las situaciones que tuvo que enfrentar. Hizo importantes mejoras arquitectónicas en Letrán y en las iglesias de San Pedro y San Pablo en Roma, así como en el palacio papal de Aviñón, además de fundar un colegio en Montpellier para estudiantes de medicina. Urbano añadió a la tiara papal la tercera corona, que significaba el poder imperial.


Bibliografía:
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