Historia

URBANO VIII (1568-1644)

Urbano VIII (Maffeo Barberini) fue papa entre los años 1623 y 1644. Nació en Florencia en 1568, siendo bautizado el 5 de abril de ese año, y murió en Roma el 29 de julio de 1644.

Urbano VIII, grabado de Lucas Kilian
Urbano VIII, grabado de Lucas Kilian
Fue enviado repetidamente por Clemente VIII y Pablo V en diversas misiones diplomáticas a la corte francesa. En 1605 fue nombrado cardenal, accediendo a la dignidad papal a la edad de cincuenta y cinco años. Había recibido una educación humanista, mostrando constante predilección por la literatura y dejando algunos poemas. Canonizó a dos personajes de la Compañía de Jesús, Ignacio de Loyola y Francisco Javier, y a Felipe Neri. El tiempo de su pontificado coincidió totalmente con la Guerra de los Treinta Años, lo que condicionó su política. Según Gregorovius (Urban VIII, p. 7, Stuttgart, 1879) 'renunció al principio católico en esa guerra', volcando toda su atención en las cuestiones de dominación política. Por eso, para limitar el poder del emperador, cuando la casa de Gonzaga se hubo extinguido, favoreció la adhesión de Mantua a la línea francesa de Nevers, siendo confirmada esta transacción en 1630. En la guerra misma favoreció a los oponentes de la casa de Austria, lo cual estaba en consonancia con la profunda antipatía hacia los protestantes (comp. su breve del 28 de junio de 1631, en el que se regocijaba por la destrucción de Magdeburgo por Tilly y por la muerte de Gustavo Adolfo).

Urbano VIII fue el último papa que pudo ampliar los Estados papales, al secuestrar a Urbino como vacante titular. También erigió fortificaciones en puntos amenazados, como el límite norte de la legación de Bolonia, donde construyó la fortaleza de Castelfranco, llamada Fortezza Urbano; fortificó el castillo de Santangelo en Roma y terminó el puerto de Civita Vecchia. Fue también el último papa en usar el nepotismo a gran escala. Si no hizo soberanos a los Barberini, les hizo los más ricos propietarios en los Estados Papales, lo que procuraron mejorar mediante una guerra infructuosa con el duque de Parma. Es significativo que este papa celebrara la memoria de la condesa Matilde de Toscana, que puso los fundamentos de la soberanía temporal, al trasladar sus restos de San Benedetto cerca de Mantua, hasta un magnífico monumento erigido al efecto en San Pedro en Roma.


Bibliografía:
K. Benrath, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; A. Nicoletti, Vita di Papa Urbano VIII. (8 volúmenes, de MS. en la biblioteca Barberini, Roma; comp. Ranke, Popes, iii. 400-407); A. Chacon (Ciaconius), Vitæ et res gesta pontificum Romanorum, vol. iii., Roma, 1677; A. von Reumont, Beiträge zur italienischen Geschichte, v. 117-171, Berlín, 1857; idem, Geschichte der Stadt Rom, iii. 2, pp. 611-622, ib. 1870; J. Hergenröther, Katholische Kirche and christlicher Staat, pp, 712 ss. Friburgo, 1872; F. Gregorovius, Urban VIII. im Widerstreit zu Spanien und dem Kaiser, Stuttgart, 1879; M. Brosch, Geschichte des Kirchcnstaats, vol. i., Gotha, 1880; Ebsee, en Historisches Jahrbuch der Görres-Gesellschaft, xi (1895), 336-341; O. Klopp, Der dreissigjährige Krieg, iii. 2, pp. 659-674, Paderborn, 1896; Ranke, Popes, ii. 263-271, 281 ss. et passim; Bower, Popes, iii. 329-330; KL, xii. 451-452.