Johann August Urlsperger, luterano alemán, nació en Augsburgo el 25 de noviembre de 1728 y murió en Hamburgo el 1 de diciembre de 1806.
Johann August Urlsperger, grabado de Johann Elias HaidFue educado en las universidades de Tubinga (1747-50) y Halle (1751-54); viajó durante un año, siendo ayudante de su padre, Samuel Urlsperger, en Augsburgo, donde llegó a ser el primer pastor, aunque tuvo que retirarse en 1776 por enfermedad. A pesar de la presión de los deberes pastorales entregó su vida a la demostración de que la comprensión de la Trinidad es la clave para la comprensión de toda la religión cristiana. En el curso de sus estudios y sermones quedó convencido, en 1767, de que 2 para que sean alentados sus corazones, y unidos en amor, alcancen todas las riquezas que proceden de una plena seguridad de comprensión, resultando en un verdadero conocimiento del misterio de Dios, es decir, de Cristo, 3 en quien están escondidos […]Colosenses 2:2-3 contiene toda la clave del conocimiento y entre 1769 y 1777 publicó siete extensos tratados sobre el ser de Dios, en los que, sin ninguna tendencia sabeliana, procuró eludir la confusión atanasiana de la Trinidad de la divina esencia con la Trinidad de la revelación. Aunque el único propósito al exponer sus doctrinas de la Trinidad era restablecer el dogma y defenderlo contra los frívolos ataques de la escuela neológica, Urlsperger fue duramente criticado, siendo completamente vindicado cuando apeló a la universidad de Tubinga. En su enseñanza distinguió claramente entre la Trinidad de esencia y la Trinidad de revelación. Conceptos tales como procesión pertenecen a lo segundo, no a lo primero y en manera semejante, aunque hablando absolutamente, no puede haber en la naturaleza trina de Dios una persona que sea la primera ni que sea la última, ni tampoco ninguna que pueda ser considerada el origen de la deidad en la Trinidad de revelación, ni una subordinación distintiva del Hijo y del Espíritu Santo al Padre. La verdad de que el Dios único es trino en su misma esencia, sin necesariamente ser Padre, Hijo y Espíritu Santo, es el "misterio de Dios". La procesión de Dios de sí mismo en la revelación la interpreta Urlsperger como el tránsito de lo infinito a lo finito, combinando el Hijo a ambos. Con la exaltación de Cristo el propósito de la Trinidad económica se cumplió y dejó de ser. El Hijo, al sujetarse al Padre, cesa de ser Hijo, aunque permanece, igual que antes, siendo una persona divina. Y el Espíritu Santo, procediendo también del Padre para ser con el Hijo, es el poder que efectuó la procesión del Hijo divino por nacimiento.
Sintiéndose aislado en su posición teológica, Urlsperger procuró entrar en contacto con los pocos que sostenían ideas similares a las suyas. Con este propósito y para organizar una sociedad para la defensa del cristianismo paralela a la Sociedad para la Promoción del Conocimiento Cristiano inglesa y la Fide et Christianismo sueca, emprendió, en agosto de 1779, el viaje de dieciséis meses que resultó en la fundación de Deutsche Christentumsgesellschaft. Al quedarse en Holanda durante un tiempo en su camino de vuelta, Urlsperger llegó a Augsburgo en noviembre de 1780, donde supo de la fundación de la primera sociedad en Basilea. La rama inglesa, por otro lado, sucumbió pronto, e incluso la rama de Basilea, con sus afiliadas, se convirtió rápidamente a las obras de piedad práctica más que a la defensa teórica de los principios luteranos. Aunque tal paso era diametralmente opuesto a su idea original, si bien tan cercano a los planes de sus primeros días como candidato teológico en Fráncfort, Urlsperger aceptó los cambios con fe y esperanza, no perdiendo nunca la confianza en el éxito de la sociedad.
Bibliografía:
H. Anstein, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; Gradmann, Das gelehrte Schwaben, pp. 694- 704, Nuremberg, 1802; J. G. Meusel, Das gelehrte Teutschland, x. 759-761, Lemgo, 1803; ADB, xxxix. 355-361.