Historia
URSINUS, ZACARÍAS (1534-1583)

Recibió su primera formación en Elisabethschule en Breslau, matriculándose en Wittenberg el 30 de abril de 1550, donde una subvención municipal y algo de apoyo de patrocinadores, entre los que se hallaban Johann Krafft, mejoraron sus medios de vida. Estudió allí hasta 1557, estando estrechamente relacionado con Melanchthon y llenándole de aversión los vengativos ataques que éste recibió de parte de muchos teólogos. Esta antipatía hacia las peleas teológicas aumentó cuando en septiembre de 1557 estaba a punto de comenzar un extenso viaje académico. Fue testigo de las vergonzosas disputas entre protestantes presentes en la conferencia religiosa en Worms. Desde allí Ursinus fue, vía Estrasburgo, Basilea y Lausana a Ginebra, donde Calvino le recibió bondadosamente, yendo luego a París para estudiar hebreo con Jean Herder. A su vuelta visitó Zurich, tras lo cual regresó a Wittenberg, donde en septiembre de 1558 recibió una llamada del consejo de Breslau para que enseñara en la Elisabethschule, donde dio plena expresión a sus convicciones teológicas, que le posicionaban, tal como él había discernido en su viaje, del lado de Calvino con respecto a la Cena, por lo que fue atacado como sacramentario. Sus convicciones las plasmó en su Theses complectentes... summam veræ doctrinæ de sacramentis (Breslau, 1559). La obra fue prohibida en Breslau y Ursinus dimitió. Con la ayuda de Krafft viajó por Zurich, Wittenberg, Heidelberg y Basilea, donde llegó el 3 de octubre.
Al año siguiente, cuando el elector Federico III el Piadoso buscaba un teólogo capaz de dirigir el Collegium Sapintiæ de Heidelberg que había sido transformado en una especie de seminario teológico, Pedro Mártir Vermigli recomendó a Ursinus, quien, tras considerable vacilación, aceptó el llamamiento, tomando posesión de su cargo el día 13 de octubre de 1561. Aquí, además de dirigir la enseñanza tuvo que suplir la cátedra de dogmática desde agosto de 1562 hasta 1568, aparte de predicar un sermón cada domingo y colaborar en la preparación de la liturgia palatina.

A Ursinus le correspondió, como coautor del Catecismo de Heidelberg, dirigir la vindicación filosófica del documento contra los vehementes ataques de los teólogos luteranos, obligándole, en contra de su inclinación, a meterse en nuevos terrenos teológicos. En manera similar se encargó de defender a la facción del Palatinado en conexión con la disputa del coloquio de Maulbronn. En 1556 quiso refutar en su Augsburgee Konfession... mit ihren eigenen Worten in Fragstück gestellt, y en su Articul, in denen die evangelischen Kirchen im Handel des Abendmahls einig oder spänig sind, la afirmación de que los palatinos habían abandonado la Confesión de Augsburgo y estaban excluidos del tratado de paz. Vacilantemente Ursinus entró en la disputa, esperando ansiadamente el momento de poder retirarse de la escena. Su posición oficial le exigía deberes más allá de unos límites razonables y la frecuente falta de un ayudante le obligaba a dedicarse en soledad a sus setenta alumnos. En febrero de 1568 fue relevado de sus clases dogmáticas por la llamada de Zanchi, pero la presión continuaba, siendo el resultado una salud quebrantada y una creciente melancolía. En agosto de 1571 fue llamado para enseñar teología en Lausana, pero no pudo aceptar porque el elector no se lo permitió. Mucho antes habían surgido nuevas disputas dentro de la iglesia del Palatinado y Ursinus, que tenía un concepto profundamente pesimista de las condiciones morales y eclesiásticas en el territorio, juzgó absolutamente necesaria una disciplina en la Iglesia según el modelo de las iglesias calvinistas exteriores. Valientemente proclamó sus convicciones en su Monita Ursini, que sometió al elector el 26 de mayo de 1568, pero mientras que Olevianus y Zanchi le apoyaron, otros hombres influyentes, como Thomas Erasto, hablaron decididamente contra el proyecto. En un corto plazo de tiempo Ursinus se retiró de la lucha, desesperanzado de resultados prácticos desde la inauguración de la disciplina eclesiástica bajo las condiciones del Palatinado. Inducido por la actitud del pastor Adam Neuser de Heidelberg y del inspector Johann Silvanus de Ladenburg, que eran los más serios oponentes a la disciplina eclesiástica y que no sólo combatían la doctrina de la Trinidad sino también buscaban alianza con el sultán de Turquía, el elector Federico procuró la introducción de la disciplina el 13 de julio de 1570. El informe de los teólogos de Heidelberg, que terminó con la ejecución de Neuser el 23 de diciembre de 1572, llevaba la firma de Ursinus; y cuando en 1573 Jakob Andreä rechazó la teología de Heidelberg porque su enseñanza llevaba al islam, ellos se defendieron con su Bekanntnuss... von dem einigen Gott in dreyen Personen, del que Ursinus fue uno de sus principales autores.
Los últimos años.
Tras la muerte de Federico III, Ursinus tuvo que dejar Heidelberg. El 3 de octubre de 1577 fue disuelto el Collegium Sapintiæ, al no haber aceptado ninguno de sus setenta y tres alumnos el Catecismo Menor de Lutero. Una semana más tarde Ursinus fue depuesto. Encontró un nuevo campo de trabajo en Neu-stadt-on-Hardt, junto con Daniel Toussain, Zanchi y otros en el Collegium Casimirianum, una escuela fundada por el palsgrave Juan Casimiro, hijo menor de Federico. Comenzó su labor el 23 de mayo de 1578, con clases sobre Isaías, escribiendo allí su última obra De Libro Conoordiæ Admonitio Christiana, que más tarde revisó y mejoró en alemán, en la que intenta vindicar el concepto doctrinal reformado en la firma de la Fórmula de Concordia. La salud de Ursinus se quebrantó completamente en Neustadt, alcanzando sus sufrimientos tal vértice a finales de 1582 que pronto acabaron con su vida.
Bibliografía:
J. Ney, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; M. Adam, Vitæ Germanorum theologorum, pp, 529-542, Heidelberg, 1620; K. Sudhoff, K. Olevianus und Z. Ursinus, Elberfeld, 1857; J. F. A. Gillet, Crato von Crafftheim und seine Freunde, 2 volúmenes, Frankiort, 1860; M. Göbel, Geschichte des christlichen Lebens in der rheinisch-wesfphälischen... Kirche, i. 393 ss. Coblenza, 1862.