Historia

UYTENBOGAERT, JAN (1557-1644)

Jan Uytenbogaert, destacado dirigente de los remonstrantes holandeses, nació en Utrecht el 11 de febrero de 1557 y murió en La Haya el 4 de septiembre de 1644.

Jan Uytenbogaert
Jan Uytenbogaert
Era de familia católica y su primera educación la recibió en casa y en la escuela de San Jerónimo, en su ciudad natal. Luego se volvió al estudio del derecho, entrando en la oficina de un notario, donde un cómodo futuro parecía asegurado cuando en 1578 se sintió ofendido por las circunstancias de un litigante, al que se exigía que cesara de asistir a los sermones del evangélicamente inclinado Huibert Duifhuis. A partir de ahí rompió con la Iglesia católica. Durante un corto tiempo estuvo en Arnheim al servicio del secretario del conde Juan de Nassau y luego regresó a Utrecht, con la intención de ser pastor. Aquí la lucha entre Duifhuis y sus partidarios y los calvinistas (llamados consistoriales) ya había estallado. En 1580 Uytenbogaert fue enviado a expensas de la ciudad a Ginebra, para estudiar teología y ponerse en contacto con Beza; pero sus simpatías no iban en esa dirección, inclinándose más bien hacia Arminio. A su regreso a Utrecht en 1584 halló que la batalla entre los partidarios de Duifhuis y los consistoriales era todavía más enconada, alineándose las clases superiores con los primeros. Pero los consistoriales lo llamaron a una labor pastoral en la que no se sentía cómodo, ya que las condiciones no favorecían la expresión de sus propios sentimientos. En el curso de la controversia entre las facciones, los magistrados decidieron retirar honorablemente a todos los predicadores de ambas facciones e instituir a otros en su lugar, por lo que Uytenbogaert perdió, en 1590, su cargo.

Por invitación del príncipe Mauricio fue a La Haya en 1591, donde pronto se hizo cargo de la congregación valona, asistiendo el príncipe y la nobleza a su predicación. Obtuvo gran favor del príncipe y de Louise de Coligny, encargándose de la educación del joven príncipe Frederik Henrik así como de las labores de predicador de la corte. Los nombramientos eran del gusto de Oldenbarneveld, quien esperaba hacer uso de la gran influencia que Uytenbogaert ya había obtenido. Este se hizo cargo de la educación de las dos hijas de Oldenbarneveld y en asuntos eclesiásticos fue el consejero del gran pensionario, pero la amistad y cooperación de Uytenbogaert y Oldenbarneveld le costó al primero su influencia con los eclesiásticos.

Johan van Oldenbarnevelt, Museum Catharijneconvent en Vrije Universiteit, Ámsterdam
Johan van Oldenbarnevelt, Museum Catharijneconvent
en Vrije Universiteit, Ámsterdam
No obstante, durante un largo tiempo fue reconocido cabeza de una facción eclesiástica y a él se debe prácticamente todo lo que se hizo, a la vez que se buscaba constantemente su consejo. Aunque era cabeza de su facción no era dogmático y en su trabajo pastoral subrayó la piedad y la renovación de vida; pero subrayó la libertad de pensamiento y expresión, en lo que sus oponentes vieron el derrumbe de la Iglesia y de la República. Su influencia se usó una y otra vez para la paz, como en el caso de Arminio en 1591, aunque en varios de esos casos fue acusado de intentar someter la Iglesia al Estado. A la muerte de Arminio se convirtió en cabeza de los arminianos, que ahora estaban compactados en una facción, a la que le fue dado el nombre de remonstrantes. Cuarenta de ellos se congregaron por invitación de Oldenbarneveld y bajo el liderazgo de Uytenbogaert el 14 de enero de 1610, siendo el resultado el famoso documento "Remonstrance" (Protesta) a los Estados de Holanda. Al mismo tiempo salió a la luz el primer escrito de Uytenbogaert, Tractaet van 't Ampt ende Authoriteyt eener Hoogher Christelicher Overheydt in Kerckelicke Saecken (La Haya, 1610), donde expone una serie de respuestas y enfocaba la lucha que las conferencias de 1611 y 1613 no pudieron sofocar. Los calvinistas comenzaron a celebrar sus propios servicios, perdiendo Uytenbogaert el favor del príncipe Mauricio, quien al final declaró que ya no iría a escuchar su predicación. En 1617 los Estados se decidieron por un sínodo, contra la voluntad de los remonstrantes. Uytenbogaert perdió el valor, en marzo de 1618, pidiendo ser liberado de su cargo y cuando el 29 de agosto de 1618 Oldenbarneveld, Grocio y Hogerbeets fueron arrestados, Uytenbogaert huyó a Rotterdam y de allí a Amberes. El 24 de mayo de 1619 fue públicamente condenado y sus bienes confiscados, siendo la razón aducida que había introducido nuevas ideas, contrarias a las de la doctrina reformada aceptada. En octubre envió un documento al príncipe Mauricio en su propia defensa, Schriftelijcke Verantwoordinghe... of de openbaere Klock inluydinghe Edicte... (1619), manteniéndose distante de la dirección de los asuntos de los remonstrantes. En octubre de 1621 se trasladó a Rouen. Cuando Mauricio murió el 23 de abril de 1625 y fue sucedido como gobernante por un alumno de Uytenbogaert, Frederik Henrik, los asuntos parecían ser más favorables para los remonstrantes y Uytenbogaert regresó, llegando a Rotterdam sin anuncio previo el 26 de septiembre de 1626. Pero Frederik no iba a defender abiertamente la causa de los remonstrantes, aunque otorgó su protección a su antiguo maestro. Uytenbogaert comenzó a predicar tranquilamente en La Haya y recuperó la posesión de su propia casa. Durante el resto de su vida trabajó por su causa mediante sus escritos y el esfuerzo personal.

Aunque la actividad literaria de Uytenbogaert comenzó tarde en su vida, los resultados son fructíferos. Una lista de sus obras se da en el apéndice a la tercera edición de su autobiografía, siendo la mayoría de ellas polémicas, fruto de la presión de los tiempos. No obstante, dos de sus producciones, históricas, son de valor permanente. La primera es su autobiografía, que llega hasta al 13 de mayo de 1638. Es apologética en carácter y da valiosa información sobre las personas y sucesos de su tiempo. La segunda obra fue sugerida por otra que publicó anónimamente bajo el título Oorspronck ende Voortganck der Nederlantsche Kerckelijcke verschillen tot op het Nationale Synodus van Dordrecht (1623) y procura ser una historia de la Iglesia, especialmente de los Países Bajos. Fue llamada De Kerkelicke Historie, vervetende verscheyden ghedenckwaerdige saken, in de Christenheyt voor-gevallen, apareciendo en 1646 y cubriendo el período desde el año 400 al 1619. La obra es excelente en carácter, usa varias fuentes y es crítica. Aunque el tono es moderado, su gran falta es que de hecho es una defensa de los remonstrantes.

Uytenbogaert fue uno de los grandes hombres de su tiempo. Aunque no fue un notable erudito, fue un hombre de saber y sinceridad en su búsqueda del conocimiento. Tenía talento para la organización, sentido de lo práctico y hábil elocuencia. Su capacidad diplomática fue tal que, si su esfera hubiera sido la política, habría ganado eminencia como estadista. Su piedad era sincera y murió en paz con su conciencia.


Bibliografía:
S. D. Van Veen, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; autobiografía, Johannis Wtenbogaerts Leven, sin fecha, 1645, 3ª ed., 1647; y su Brieven en onuitgegeven Stukken, ed. H. C. Rogge, Utrecht, 1868-75. Consultar: H. C. Rogge, Johannes Wtenbogaert en zijn Tijd, 3 partes, Ámsterdam, 1874-76; idem, en Godgeleerde Bijdragen, vol. xxii.; idem, en Jaarboeken van wetens. Theologie, nuevas series, vol. i.; J. M. Schröckh, Christliche Kirchengeschichte seit der Reformation, v. 226- 276, 35 partes, Leipzig, 1772-1803; J. L. Motley, John of Barneveld, 2 volúmenes, Nueva York, 1874.