Historia

VALLA, LORENZO (1407-1457)

Lorenzo Valla, humanista y crítico italiano, nació en Roma en 1407 y murió en esa ciudad el 1 de agosto de 1457.

Lorenzo Valla
Lorenzo Valla
Su padre era un abogado consistorial en Roma y un tío suyo le proporcionó a Lorenzo la educación humanista antes de que él se volviera a la teología. Fue consagrado sacerdote en 1431. Su primer escrito, De voluptate ac de vero bono, no fue editado hasta 1483. Mientras tanto aparecieron Quæstiones dialecticæ, De libero arbitrio y De elegantiis Latini aermanis, una declaración de guerra contra la didáctica y latinidad de su tiempo. En 1435 o 1436 entró al servicio del rey Alfonso V de Aragón, componiendo bajo su patrocinio, hacia 1440, su famoso Declamatio de falso credita et ementita Constantini donatione, que demostraba que la Donación de Constantino era una falsedad. Cuando acompañó a Alfonso a Nápoles en 1442 ya circulaban amplios rumores de que sus ideas se oponían a las de la Iglesia, pero el rey todavía le protegía contra la Inquisición, siendo suspendidos los procesos judiciales contra él (comp. Opera de Valla, páginas 195, 356). En Nápoles compuso Collatio Novi Teatamenti, que no fue publicada hasta sesenta años después (edición de Erasmo, Annotationes in N. T., París, 1505), siendo 'el primer fruto de los recién renovados estudios filológicos en favor de la exégesis.' (comp. Mancini, Vita, páginas 238 y sig.).

Un intento de Valla de regresar a Roma en 1444 fracasó por el fanatismo de los sacerdotes, fallando su Apologia, dirigida a Eugenio IV, en ganarse su favor. No fue hasta 1447, bajo Nicolás V, amigo de los humanistas, a quien Valla dedicó la primera parte de una traducción latina de la Iliada, que obtuvo una designación en Roma. Pero una vez que se desató la lucha entre él y los humanistas residentes, no cesó, hasta donde Poggio estuvo involucrado, ni siquiera con la muerte de Valla. Pero los últimos trabajos literarios y didácticos, su perspicacia filológica y su criticismo histórico (comp. su Dectamatio), sus esfuerzos para liberar la ciencia de los grillos de la tradición escolástica, son méritos grandes y duraderos. Ciertamente Valla es un precursor de la libertad intelectual moderna, aunque la atribución que le aplicó Bellarmino, præcursor Lutheri, le cuadra sólo en cierta medida. Sus escritos, además de los ya mencionados, son abundantes y varios de ellos, como Elegantiæ y Declamatio han tenido repetidas ediciones. La opinión que de él tuvo Lutero fue 'ni Italia ni la Iglesia produjeron a nadie semejante en muchos siglos' (Responsio ad Lovan. theol., Briefwechsel iv. 189). Mancini, su biógrafo, le describe así:

'Su desgracia fue chocar con Poggio, quien le persiguió sin descanso ni respiro, incluso más allá de la tumba. Tuvo, por tanto, contra él a los seguidores de Poggio y a todos los que escribían en simpatía con la curia. Lo que prevaleció es que él cultivó principios cristianos y sirvió a la verdad. Padre de la moderna crítica, ejerció el problemático oficio, no por obtener ventajas personales, sino para elevar a la humanidad. En el proceso no siempre observó la medida correcta en su defensa; respondió con insultos donde podía haber silenciado al adversario por la fuerza de la demostración. Por eso, aunque era un brillante intelectual italiano, no halló el reconocimiento que le era debido en su propio tiempo, aunque luego le ha sido concedido justamente un lugar entre los grandes cuyos logros han enriquecido la cultura humana.'


Bibliografía:
K. Benrath, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; se publicaron dos ediciones incompletas de los escritos de Valla, Basilea, 1540 (1543) y Venecia, 1592; Ulrich von Hutten publicó Donatio Constantini en 1519; J. Vahlen editó Tria Opuscula, Viena, 1869. Relatos de su vida están en J. Vahlen, Viena, 1864, Berlín, 1870; J. Clausen, Copenhague, 1861; C. G. Zampt, en Zeitschrift für Geschichtewissenschaft, iv. 397 ss.; G. Mancini, Florencia, 1891; M. von Wolff, Leipzig, 1893; L. V. Schwahn, Berlín, 1896. Consultar: G. Tiraboschi, Storla della Letteratura italiana, vi. 3, 11 volúmenes, Módena, 1772-95; D. G. Monrad, Die erste Controverse über das Glaubensbekenntnis, Gotha, 18S1; A. Gaspary, Geschichte der italienischen Litteratur, vol. ii., Estrasburgo, 1888; L. Amabile, Inquisitione di Napoli, i. 73 ss. Castello, 1892; G. Voigt, Die Wiederbelebung des klassischen Altertums, i. 460 ss. 3ª ed., Berlín, 1893; Pastor, Popes, volúmenes iv.-v. passim; Creighton, Papacy, iii. 170-173.