Historia

VEGHE, JOHANNES († 1504)

Johannes Veghe (Ten Loe), de los Hermanos de la Vida Común, nació en Münster en la primera mitad del siglo XV y murió en esa ciudad el 24 de septiembre de 1504. Su primera educación la recibió en su ciudad natal, pero aunque es incierto si fue de los Hermanos de la Vida Común sí entró en su casa en Münster en 1451. Posteriormente estudió en la universidad de Colonia. Macharius Welinck, rector de la casa de Münster, le envió a Rostock a organizar la fraternidad en esa ciudad, donde estaban establecidos desde 1462. Veghe es mencionado como rector pro tempore en Rostock con fecha 13 de enero de 1470, pero regresó a Münster en septiembre de 1471 y en 1475 fue el sexto rector de la casa en esa localidad. Bajo su dirección la comunidad de Münster prosperó y la unión con las casas afiliadas en otras ciudades fue regulada y fortalecida. En 1481, por los deberes de su posición y los muchos viajes que imponían las visitaciones y coloquios que eran demasiado arduos para su fuerza, Veghe dimitió y fue confesor y rector de la casa hermana en Niesink, cerca de Münster. En el tiempo de Veghe, Münster fue un centro de humanismo no sólo para Westfalia, sino para toda Alemania. Bajo los eruditos obispos Enrique de Schwarzburg (1454-94) y Conrado de Rietberg (1497-1502) y bajo los esfuerzos del preboste Rodolfo de Langen (1438-1518) en favor de la educación, se convirtió en el hogar de un número de hombres notables, todos penetrados con el espíritu y saber del Renacimiento. Veghe ocupó una posición prominente en este círculo y las referencias a él en sus escritos muestran la estima en la que fue tenido. Su exhaustivo y detallado saber fue especialmente alabado. Las numerosas citas en sus sermones testifican de la extensión y amplitud de su estudio, cubriendo los clásicos, Padres de la Iglesia y místicos.

Los escritos de Veghe incluyen dos poemas religiosos y una colección de 24 sermones compuesta para las hermanas en Niesink, ante las cuales fueron pronunciados supuestamente en el año 1492. Estos últimos son más bien largos y no siguen el modelo escolástico de un tema desarrollado artísticamente; en su lugar son charlas libres que surgen espontáneamente de la experiencia religiosa, mezcladas con exhortaciones sinceras. De hecho esta era la manera escogida por los Hermanos de la Vida Común, de ahí que prefirieran llamar a sus discursos "colaciones" más que "sermones." Veghe toma su asunto usualmente del evangelio del día y procede en un estilo que es popular, sin sobrepasar los límites del buen gusto. Hace un uso hábil de los relatos bíblicos, introduce anécdotas de las vidas de los santos en menor cantidad y trata raramente con otros relatos y anécdotas. Extrae ilustraciones de las cosas familiares de la naturaleza y la experiencia, siendo sus comparaciones aptas e impactantes y al mismo tiempo muestra un genial humor. Estima a la Iglesia desde el punto de vista introducido entre los Hermanos por Gerhard Groote y familiar a la Imitatio Christi de Thomas à Kempis. Sus sermones son verdaderamente bíblicos; sin embargo, la doctrina católica de la Iglesia es muy evidente en su contenido. Habla del mérito de las propias obras en la forma usual; sobre las indulgencias dice que ninguna indulgencia se puede ganar para las almas que han partido, pero no subraya la fe que es contada por justicia. Si las indulgencias son inútiles, todavía la misericordia, que es la más grande y más meritoria de las obras, con la oración, penitencia, limosnas y la misa pueden ayudar a las almas miserables en el purgatorio. Sin la gracia de Dios el hombre no puede salvarse; pero la gracia de Dios es insuficiente sin la cooperación del hombre.


Bibliografía:
L. Schulze, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; H. Triloff, Die Traktate und Predigten Veghes, Halle, 1904.