Historia

VERBECK, GUIDO HERMAN FRIDOLIN (1830-1898)

Guido Herman Fridolin Verbeck (Verbeek), misionero holandés en Japón, nació en Zeist, a 8 kilómetros al este de Utrecht, el 23 de enero de 1830 y murió en Tokio el 10 de marzo de 1898.

Guido Herman Fridolin Verbeck
Guido Herman Fridolin Verbeck
Fue el quinto de los ocho hijos de una familia acomodada, siendo educado en la escuela morava en Zeist, donde se graduó en 1848 y luego estudió en el instituto politécnico en Utrecht, haciéndose ingeniero. Durante un corto tiempo trabajó en la fundición en Zeist. En 1852 emigró a América, donde tuvo una breve experiencia en la fundición y en la ingeniería, pero tras una grave enfermedad se volvió definitivamente al servicio en el campo misionero, ingresando en el seminario teológico Auburn en 1856 y graduándose en 1859. Fue ordenado para el presbiterio de Cayuga el 22 de marzo de 1859, siendo recibido como miembro del presbiterio reformado de Cayuga al día siguiente; se casó el 18 de abril de 1859, zarpando de Nueva York el 7 de mayo de 1859. Fue como misionero de la Iglesia reformada holandesa a Japón, llegando a la bahía de Nagasaki el 7 de noviembre de 1859. En sus días estudiantiles dominó el alemán, francés e inglés, añadiendo rápidamente el japonés, no en forma mediocre sino tan completamente que lo hablaba mejor que muchos nativos. Se identificó con los japoneses y como llegó antes de la apertura del país a las influencias occidentales, fue testigo de los cambios que llevaron a Japón a la familia de las naciones de vanguardia, siendo él mismo un factor importante para que la transición fuera fácil y radical. Su primera tarea fue la distribución de la Biblia, al no serle permitido predicar en japonés; de hecho, para un japonés suponía la muerte convertirse al cristianismo. En 1860 era rector de una escuela para ciencias y lenguas extranjeras en Nagasaki, a la que asistían samurais, a quienes influenció religiosa e intelectualmente, formando a los hombres que poco después jugarían un papel prominente en el nuevo Japón. La escuela se hizo famosa hasta tal punto que en 1869 el gobierno de Tokio le pidió ayuda a Verbeck para solucionar sus problemas educativos. Cuando se fundó la universidad imperial en Tokio nombraron a Verbeck rector de la misma. Desde 1863 a 1878 estuvo asociado al senado japonés. Bajo la presión de su múltiple y duro trabajo, enseñando, predicando en japonés e inglés, traduciendo libros sobre derecho y política económica, derecho internacional y otros asuntos, consultando con el gobierno, tratando con nativos y extranjeros, en resumen viviendo una vida plena aunque nunca robusta, sufrió un quebranto de salud en 1878 que le obligó a ir a América para recuperarse. Regresó al año siguiente y retomó su tarea. Enseñó en el seminario teológico en Tokio y en la escuela para nobles, tomando parte en la traducción de la Biblia. No podía contenerse; había tanto que hacer que estaba trabajando siempre más allá de sus fuerzas. El 16 de mayo de 1889 tuvo un ligero ataque de parálisis en su lado derecho. Pero continuó y murió con las botas puestas.

Comúnmente se le denomina "Verbeck de Japón", expresándose así su entrega a ese pueblo, pero también señala el curioso hecho de que habiendo dejado Holanda cuando era menor de edad y al no haber podido obtener la naturalización en Estados Unidos mientras residía en ese país, no pudo naturalizarse después, mientras que en Japón no había manera por la que un extranjero pudiera naturalizarse. Por tanto, en un sentido Verbeck fue un hombre sin patria. En 1891 solicitó al gobierno japonés la ciudadanía y en respuesta a sus servicios el gobierno le tomó a él y a su familia bajo su protección, concediéndole el derecho de viajar libremente por el imperio del mismo modo que cualquier súbdito del mismo, pudiendo residir y establecerse en cualquier localidad.

Verbeck, junto con Samuel Robbins Brown y James Curtis Hepburn, formaron un triunvirato de grata memoria para el pueblo japonés. Gastaron sus vidas en el servicio de ese pueblo, llevándole el conocimiento de la ciencia occidental y sobre todo del cristianismo.


Bibliografía:
The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; W. E. Griffis, Verbeck of Japan, Nueva York, 1900; C. C. Creegan, Pioneer Missionaries of the Church, pp. 90-101, ib. 1903; R. E. Speer, Servants of the King, pp. 75-87, ib. 1909.