Pietro Paolo Vergerio, reformador italiano, nació en Capodistria, a 13 kilómetros al sur de Trieste, en 1498 y murió en Tubinga el 4 de octubre de 1565.
Pietro Paolo VergerioEstudió jurisprudencia en Padua, donde dio clases en 1522; también practicó derecho en Verona, Padua y Venecia. En 1526 se casó con Diana Contarini, cuya temprana muerte fue por lo menos una causa parcial de su entrada en la carrera eclesiástica. Aquí su progreso fue tan rápido que ya en 1533 era nuncio papal del rey Fernando en Alemania, estando de nuevo allí en 1535 por asuntos relacionados con el concilio. La energía del nuncio en la causa del concilio le puso en contacto personal con Lutero en Wittenberg, de lo que él mismo informa. Aunque Vegerio logró poco en lo que se le había encomendado, que era inducir a los protestantes a enviar delegados al concilio, Pablo III le envió dos veces más allá de los Alpes y mientras tanto le recompensó, primero con el obispado de Modrusz en Croacia, luego con el de Capodistria. En el año 1540, Vergerio entró de nuevo en la actividad diplomática; estuvo en Worms en la conferencia religiosa como comisionado del rey Francisco I. Fue en memoria del concilio que dedicó el tratado De unitate et pace ecclesiæ. Al igual que el cardenalContarini, con quien también aparece en Regensburgo en 1541, fue acusado de haber cedido demasiado ante los protestantes. Entonces resolvió regresar a Capodistria y realizar estudios exhaustivos. Vergerio todavía no había pensado retirarse de la Iglesia católica, ni había pasado la línea de intentos reformistas dentro de su Iglesia, tales como eran defendidos por Contarini y otros. Pero la sospecha se avivó, por lo que el 13 de diciembre de 1544 se emitió una denuncia por la Inquisición veneciana y aunque tras el debido examen Vergerio fue liberado, el cardenal Cervini sacó ventaja del hecho de que Vergerio no estaba todavía formalmente absuelto para impedir su participación en el concilio, por el que había trabajado tantos años. Vergerio tuvo que regresar de Riva y comenzó una actividad publicista que le volvió más y más en contra de la Iglesia católica. En relación con la Historia de Franceso Spiera de 7 de diciembre de 1549, Vergerio dirigió una dura réplica al obisposufragáneo de Padua y en lugar de responder a una segunda cita, por el nuncio Della Casa, para aparecer ante el tribunal en Venecia el 1 de mayo de 1549, dejó Italia para siempre. Las experiencias en el lecho de muerte de Spiera habían llevado a Vergerio a una decisión interior. Los doce tratados que produjo en Basilea en 1550 suplen información sobre su posición dogmática. Mientras tanto, el segundo juicio había sido dirigido en Venecia, siendo confirmado en Roma, el 3 de julio de 1549. Vergerio fue acusado de herejía en 34 puntos, depuesto de su dignidad episcopal y buscado como prófugo. Sin embargo, en ese tiempo él estaba en los Grisones suizos, envuelto en agrias polémicas; sus temas eran el papado, su origen y su política, los jubileos, la veneración de santos y reliquias y cosas semejantes. Vergerio continuó en los Grisones hasta 1553, cuando atendió una llamada del duque Christopher de Württemberg para escribir y viajar en favor de la doctrina evangélica. Aunque nunca pisó de nuevo Italia, en 1576 hizo un viaje a Polonia, donde se encontró con el duque Alberto de Prusia. Estaba en Polonia en 1559 con el doble objetivo de frenar los movimientos del nuncio Lipomano y de contrarrestar a Johannes a Lasco. En vano procuró permiso para tomar parte en la conferencia religiosa en Poissy en 1560 y no le fue permitido aparecer en el concilio de Trento como delegado del duque. Durante todos esos años continuó su actividad polémica y trabajó en la publicación de su Opera, aunque sólo apareció el primer volumen (1563). "Es difícil hacer una justa apreciación del personaje. Por supuesto Roma sólo vio en él a un apóstata. Pero los protestantes, a su vez, se quejaban de su vanidad y su excesivo pragmatismo. No hay que buscar la simplicidad abierta y honesta en Vergerio. Sin embargo, es mérito suyo que realizó la transición de lo que su conciencia y las condiciones externas le empujaban, mientras que la mayoría de sus paisanos lo enfrentaron en el último momento." (Kausler y Schott, en Vergerios Briefwechsel mit Herzog Christoph, Tubinga, 1875.)
Bibliografía:
K. Benrath, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; una reseña de los escritos de Vergerio se encuentra en Niceron, Hommes illustres, xxxviii. 69 ss.; Weller, en Serapeum, volumen xix (1858) y xxvi (1866) y F. Hubert, Die publizistische Thätigkeit Vergerios, pp. 259 ss. Gotinga, 1893. Algunos de sus tratados están en Biblioteca della Riforma, Florencia, 1883. Ochenta de sus cartas a Bullinger están en Quellen zur Schweizergeschichte, vol. xxiii., Basilea, 1902, cuarenta y tres al duque Albrecht están en Sixt (ver abajo), al duque Christoph están en la obra de Kausler y Schott citada en el texto. Consultar: J. Sleldanus, De statu religionis et reipublicæ, en la edición de su Opera, Frankfort, 1786; Bayle, Dictionary, v. 451-461 (útil por su cita de las fuentes); C. A. Salig, Hist. der augsburgischen Confession, ii. 1148-1200, Halle, 1730; F. Meyer, Die evangalische Gemeinde in Locarno, 2 volúmenes, Zurich, 1836; C. H. Sixt, P. P. Vergerio, 2ª ed., Brunswick, 1871; C. Cantu, Gli Eretici d'Italia, partes i.— iii., Turín, 1865-66; idem, Italiani illustri, vol. ii., Milán, 1875; A. Dittrich, Regesten und Briefe des Cardinals G. Contarini, Braunsberg, 1881; L. A. Ferrai, Il Processo di Pier Paolo Vergerio, en Archivio storico italiano, xv (1885), 201 ss. xvi (1886), 25 ss.; P. Stancovich, Biografia degli uomini, 2ª ed., Capodistra, 1888; E. Comba, I Nostri Protestanti, ii. 395-476, Florencia, 1897; Cambridge Modern History, ii. 233, 394-395, 588, Nueva York, 1904; Schaff, Christian Church, vol. vii. passim; las obras de Friedensburg (i. 1533 ss.) y Benrath citadas en el texto; la introducción a Quellen zur Schweizergeschichte, vol. xxiii., ut sup.; KL, xii. 769-776.