Historia

VÍCTOR DE CAPUA († 554)

Víctor de Capua, obispo de Capua y armonizador de los evangelios, murió el 2 de abril de 554. El único detalle conocido de su vida es que fue consagrado obispo de esa ciudad el 24 de febrero de 541. El 27 de julio de 1480 se hallaron sus restos bajo el altar mayor de la iglesia del monasterio de Mons Virginis. De sus escritos solo sobreviven escasos restos. Beda, en su De ratione temporum, xlix, cita de su De pascha, dirigida contra el Cursus paschalis de Victorio. Esta obra debió ser escrita hacia 550 para demostrar que ese año la Pascua debería celebrarse el 24 de abril y no el 17. Varias scholia, supuestamente traducidos por Víctor de una catenæ griega, relacionadas con Policarpo, Orígenes, Diodoro de Tarso, Severiano de Gábala y un cierto Geróntico, fueron editadas por J. B. Pitra (Spicilegium Solesmense i. 265 y sig., París, 1852) de un manuscrito de París que también contiene fragmentos de una obra Reticulus seu de arce Noe (ib., páginas 287 y sig.). Capitula de resurrectione Domini, aparentemente existente en el siglo IX está ahora perdido. Una catenæ de los cuatro evangelios que F. Feuardent (Irenæi quinque libri, páginas 240-241, París, 1639) hallado en un antiguo manuscrito bajo el nombre de Víctor de Capua es probablemente idéntico con la obra de la que Pitra editó su scholia, que en el manuscrito de París lleva el nombre de Johannes Diaconus.

Más importante que esas obras fueron los trabajos de Víctor para preparar una armonía de los evangelios. El manuscrito más antiguo de esta obra está preservado en Fulda, arreglado por Víctor mismo y completado en Capua antes del 12 de abril de 546. Este manuscrito (edición de E. Ranke, Codex Fuldensis Marburgo, 1868) contiene una armonía de los cuatro evangelios, las cartas de Pablo, incluyendo Hebreos, Hechos, las cartas universales y el Apocalipsis. De esos el primero es el más importante, ya que por su medio Occidente tuvo la primera noticia del Diatessaron de Taciano. Está claro, sin embargo, que la anónima armonía que Víctor afirma, en su prefacio, que halló por casualidad y que demostró ser de Taciano, debió estar en griego, traduciéndola Víctor o revisándola. Su obra consiste especialmente en reproducir el original griego mediante la traducción latina de Jerónimo, una obra que demanda paciencia y un conocimiento completo de la Biblia. Pero aunque él denominó a su obra una traducción, de hecho dividió los evangelios de la Vulgata en porciones que él arregló según el modelo que tenía ante sí. Su obra fue muy valiosa y los alemanes aprendieron primero el evangelio en su propia lengua a partir de la traducción del antiguo alto alemán de la armonía de Víctor.


Bibliografía:
Erwin Preuschen, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; Genadio, De vir. ill., lxxviii.; F. Görres, en ZWT, 1906, pp. 484-494; Tillemont, Mémoires, xvi. 611-612; F. Papencordt, Geschichte der vandalischen Herrschaft in Africa, passim, Berlín, 1837; DCB, iv. 1122; SBA, 1861, pp. 529-530; Ceillier, Auteurs sacrés, iv. 493, v. 512.x.468-469.