Historia

VIGILIO DE TAPSO

Vigilio de Tapso, obispo de Tapso (la actual Dimas o Ras Dimas, a 144 kilómetros al sudeste de Túnez), destacó en la última parte del siglo V. Ha de ser identificado con el 'Vigilius Tapsitanus', quien fue citado con otros por Hunerich en Cartago el 1 de febrero de 484 para dar una declaración de su fe y probablemente también con 'Vigilius Tapsensis', quien según algunos manuscritos escribió tres libros contra el eutiquianismo. No se saben con certeza más detalles de su vida, pero parece probable que tras la desastrosa terminación de la visita a Cartago fuera desterrado o al menos fuera destituido, al igual que los otros obispos católicos. Según Teodulfo de Orleáns (De Spiritu Sancto) y Eneas de París (Adv. Græcos), Vigilio compuso sus obras contra Eutiques en Constantinopla. Más se podría decir sobre la carrera episcopal de Vigilio si pudiera ser identificado con el Vigilio a quien Celso dirigió su De Judaica incredulitate. Según eso sería un monje que súbitamente fue elevado al episcopado para acabar con las controversias sobre la elevación de obispos en un tiempo de persecución, cuando los obispos estaban en peligro inminente de muerte. Esta identificación, sin embargo, es incierta y sus propios escritos no contienen nada sobre los sucesos de su vida.

Percibiendo la difusión del eutiquianismo en el este, Vigilio escribió a ruego de sus 'santos hermanos' el Libri quinque contra Eutychetem, anteriormente atribuido a Vigilio de Trento. En su refutación de Eutiques, procede desde el principio católico del significado entre las ideas extremas y mutuamente antagonistas de los herejes. La fecha de la obra es incierta, pero debe fijarse probablemente no mucho después del concilio de Calcedonia. En el libro quinto Vigilio alude a su polémica contra Sabelio, Fotino y Arrio. Esta obra, en tres libros, y titulada por el primer editor de Vigilio (F. Chifflet, Victoris Vitensis et Vigilii Tapaenns provinciæ Bizacenæ episcoporum opera, Dijon, 1664) Contra Arianos, etc., dialogus, está escrita en la forma de un debate entre Atanasio (Vigilio mismo), Arrio, Sabelio y Fotino ante el juez Probo (Dios). Sabelio y Fotino exponen argumentos que son mutuamente destructivos, por lo que solo quedan Arrio y Atanasio, otorgándole la victoria el juez al segundo. De esta obra se hizo un extracto, aparentemente en el periodo carolingio, en el que solo está el debate entre Arrio y Atanasio, proveyéndose una introducción en la Historia de la Iglesia de Rufino. También es muy probable que el Liber contra Felicianum et Arianum de unitate Trinitatis ad Optatum fuera escrito por Vigilio.

Vigilio de Tapso fue el autor de varias otras obras que se han perdido. En su Dialogus (ii. 45) menciona una polémica 'contra Maribado' probablemente el diácono Marivado, que disfrutó del especial favor de Hunerich. Chifflet identificó erróneamente esta obra perdida con Idacii Clari Hispani contra Varimadum Arianum Liber et difficillimorun quorumque locorum de Trinitate dedaratio editada primero por J. Sichardt en su Antidotum (Basilea, 1528). Vigilio también replicó al ataque del obispo arriano Paladio sobre Ambrosio (Dialogus, ii. 50). Esta obra también desapareció. Chifflet incorrectamente atribuyó a Vigilio el De Trinitate libri duodecim, pero de ellos solo los libros i-viii pertenecen a esa obra, siendo ix-xii de otro autor, mientras que incluso los primeros ocho libros representan una edición revisada y ampliada de la segunda edición de los libros i-vii. Se admite generalmente que ambas recensiones fueron escritas en España, no en África o Italia, a finales del siglo IV o comienzos del V. Con toda probabilidad los libros i-vii del De Trinitate fueron escritos por Gregorio de Elvira, el autor del pseudo-ambrosiano De fide, cuyos siete libros De Trinitate, escritos antes de 383, habían sido sospechosos de sabelianismo y quien compuso De fide y revisó sus siete libros, además de añadir un octavo. Libellus fidei, libro noveno del De Trinitate, puede ser del mismo autor. Las porciones concluyentes de la primera y segunda parte se repiten palabra por palabra en De ratione fidei y De Spiritu Sancto de Nicetas de Remesiana (edición de A. E. Burn, Cambridge, 1905); el libro doce ha sido atribuido por los benedictinos a Atanasio. Este último es una colección de pasajes bíblicos que demuestran la divinidad del Espíritu Santo, sosteniéndose generalmente que se trata de una traducción del griego. Muestra afinidades, sin embargo, con el pseudo-atanasiano De incarnatione Dei Verbi et contra Arianos.

Otras obras que han sido atribuidas a Vigilio son Solutiones objectionum Arianorum (MPL, lxii. 469-72); Collatio beati Augustini cum Pascentio Ariano (MPL, xxxiii. 1156-62); Altercatio ecclesiæ et synagogæ (MPL, xlii. 1131-40); Liber contra Fulgentium Donatistam (MPL, xliii. 763-774; éste ciertamente de origen africano); Conflictus Catholici et Serapionis de Deo trino et uno (MPL, liii. 239-322; atribuida usualmente a Arnobio) y varias otras, una de las cuales De conflictu virtutum et vitiorum (MPL, xl. 1091-1106), fue ciertamente escrita por Ambrosio Autperto, mientras que el resto son indecisas. En su Insttituo divinarum litterarum (ix; MPL, lxx. 1122), Casiodoro menciona a un obispo franco de nombre Vigilio como autor de un excelente tratado sobre el milenio de Apocalipsis, pero no es seguro que este autor fuera Vigilio de Tapso.


Bibliografía:
Gerhard Ficker, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; S. A. Morcelli, Africa Christiana, i. 307, iii. 216, 235, Brixen, 1816-17; F. Kattcnbusch, Das apostolische Symbol, passim, Leipzig, 1894; G. Ficker, Studien zu Vigilius von Thapsus, Leipzig, 1897; Bardenhewer, Patrologie, 3ª ed, p. 537; J. Quitt, en J. Strzygowski, Byzantinische Denkmäler, iii. 83-100, 111-112, Viena, 1903; H. Leclcreq, L'A frique chrétienne, ii. 203, París, 1904; M. Schanz, Geschichte der römischen Litteratur, i. 280, 348-349, Munich, 1904; Ceillier, Auteurs sacrés, x. 472-485; DCB, iv. 1143-44; KL, xii. 959-962.