Historia
VINCENT, THOMAS (1634-1678)
Sus publicaciones fueron, además de muchos sermones: A Spiritual Antidote for a Dying Soul, 1665; The Foundation of God standeth Sure, 1668, contra William Penn; Wells of Salvation Opened, 1669; Fire and Brimstone, 1670; Holy and Profitable Sayings, 1680.
De Christ, the Best Husband es el siguiente pasaje:
"Oye, hija, y mira, e inclina tu oído; olvida tu pueblo, y la casa de tu padre; y deseará el rey tu hermosura; e inclínate a él, porque él es tu señor" (10 Escucha, hija, presta atención e inclina tu oído; olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre. 11 Entonces el rey deseará tu hermosura; inclínate ante él, porque él es tu señor. […]Salmo 45:10-11).'Este salmo se conoce como una canción de amores, los amores más altos, puros y espirituales, los más queridos, dulces y deleitosos, a saber, los amores entre Cristo, el amado, y su Iglesia, que es su Esposa. Aquí se expone, primero, al Señor Jesucristo en su majestad, poder y divinidad, su verdad, mansedumbre y equidad y, después, se expone a la Esposa en relación con sus adornos, compañeros, acompañantes y posteridad. Y, se expone a ambos, según su amor y belleza. Tras la descripción que se hace de Cristo, se hace una invitación a su Boda con los hijos de los hombres, llamados por el nombre de "hija". Por consiguiente, es particularmente aplicable a las hijas de los hombres, aunque no hasta el punto de excluir a los hijos de los hombres, más de lo que Dios hace con las hijas de los hombres cuando le habla a los hijos. Hablaré ahora acerca de las palabras y, a partir de ahí, consideraré esta doctrina de manera tan extensa como me sea posible...
1. Cristo se desposa con gente para sí en este mundo. La ceremonia pública del matrimonio está reservada para el último día cuando su Esposa sea traída a Él con blancas ropas y vestiduras de perfecta justicia, la cual es más rica y pulcra que cualquier otro vestido. La fiesta de matrimonio tendrá lugar en la casa de su Padre en el cielo, cuando ellos sean recibidos en los abrazos más cercanos e íntimos de su amor. La boda entre ellos y el nudo matrimonial están asegurados aquí.
2. Cristo invita a todos los hijos de los hombres y, particularmente, a las hijas de los hombres, a ser su Esposa. Esto es a lo que se les invita en el texto. Es por este motivo que Cristo envía a sus ministros para que sean sus embajadores, a los que Él da comisión, en su nombre, de llamar a los hijos de los hombres a esta más cercana y dulce relación. Sus ministros representan a su Persona y han de invitar y atraer en su Nombre, de manera que la gente pueda venir y unirse a Él. Cuánto éxito tuvo su embajada entre ellos, el apóstol Pablo lo dice a los corintios: "Os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo" (Porque celoso estoy de vosotros con celo de Dios; pues os desposé a un esposo para presentaros como virgen pura a Cristo.[…]2 Corintios 11:2). Y cuando algún ministro es instrumento para la conversión de alguien, ha desposado a esa persona con Cristo. En la conversión, los pecadores se divorcian del pecado y se desposan con el Señor Jesús...
¿No llama el Señor Jesucristo, el Rey de gloria, a todos los hijos de los hombres y, particularmente, a las hijas de los hombres, a ser su Esposa? ¿Y desea tan grandemente la belleza de aquellos que están unidos a Él? Esto, pues, debería hacer que todos vosotros inquiráis si realmente estáis desposados con Jesucristo. Habéis sido llamados a esto; ¿habéis prestado atención? ...Si estáis desposados con Cristo, entonces:
1. Estáis separados del pecado. ¿Está rota la unión maldita que existe naturalmente entre el pecado y vuestros corazones? Se puede decir que antes que estuvierais desposados con Cristo, vosotros estabais desposados y casados con el pecado. El pecado es vuestro esposo y vosotros estáis atados bajo su cautiverio. El pecado habita en vosotros y habita en los abrazos de vuestro más querido amor y deleite. Os preocupáis de las cosas del pecado, de cómo podéis agradar a vuestra carne y gratificar vuestros deseos desordenados. Y mientras este esposo y amado de vuestros corazones viva, no sois libres para desposaros y casaros con Jesucristo. El pecado vive en los afectos mientras éste posee los afectos más dominantes y atrayentes y, en la medida que estéis unidos y ligados al pecado, examinad si el pecado ha recibido o no sus heridas mortales en vuestros corazones; si la falsa máscara del pecado alguna vez ha sido quitada y su carácter aborrecible os ha sido alguna vez manifiesto para vosotros; si vuestros corazones han sido llevados a aborrecerlo y detestarlo; si el pecado ha sido muerto en vuestros afectos y se ha desatado el nudo que ataba vuestros corazones a él. ¿Realmente aborrecéis el pecado con el mayor y más implacable odio? ¿Está el pecado mortificado y dominado como poder supremo? Si el pecado está muerto, estáis libres para casaros y es una buena señal de que estáis desposados con Jesucristo.
2. Si estáis desposados con Cristo, entonces habéis sido llevados a Él por el Espíritu. "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere" (Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final.[…]Juan 6:44). Habéis tenido los llamamientos externos de la Palabra para que vengáis a Cristo; ¿habéis sido llamados eficazmente y llevados poderosa, irresistible y, sin embargo, muy dulcemente por el Espíritu de Cristo? ¿Habéis conocido por el Espíritu, no sólo de vuestra necesidad y de vuestra vil condición al estar sin interés por Cristo, sino también de su belleza y transcendente atractivo, su excelencia y gran disposición a recibiros en esta relación? ¿Y habéis sido movidos y llevados por esta acción a Él?
3. Si estáis desposados con Cristo, entonces habéis echado mano de Él por medio de la fe. El Espíritu nos lleva a Cristo obrando la gracia de la fe y capacitando a las personas para que crean en Él. Se recibe a Cristo por la fe. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre,[…]Juan 1:12). Al creer en el nombre de Cristo, la gente recibe a Cristo en esta relación. La fe es la mano del alma que echa mano de Cristo y, por este estrechamiento de manos con Cristo, se ata el nudo del matrimonio y el alma se une a Cristo en la relación de Esposa. ¿Tenéis esta gracia de la fe obrada en vosotros con poder? ¿Habéis recibido y aplicado a Cristo a vosotros mismos? ¿Lo habéis recibido bajo sus propias condiciones? ¿Y por fe obtenéis apremiantes y fortalecedoras influencias de Él?
4. Si estáis desposados con Cristo, entonces lo abrazaréis con los brazos de vuestro más tierno amor; entonces amaréis sinceramente al Señor Jesús y lo amaréis con la supremacía de vuestro amor. Si amáis a padre o madre, casas o tierras, riquezas u honores, deleites o placeres, o cualquier cosa en el mundo más que a Cristo, no tenéis el verdadero amor a Cristo. Estad seguros de que, si éste es vuestro caso, no estáis desposados con Él. Pero si Cristo es amado por encima de todo, esto es una evidencia de que estáis unidos en esta relación con Él.
5. Si estáis desposados con Cristo, tenéis familiaridad y comunión con Cristo, y lo que más os agrada es su compañía. Vosotros valoráis altamente y atendéis diligentemente a todas aquellas ordenanzas que son los medios que hacen que vosotros y Cristo os unáis. Esto es lo que deseáis y buscáis al escuchar la Palabra y en la oración y en la Mesa del Señor: Que podáis ver a vuestro amado y tener una prueba de su amor y una más íntima comunión con É1. ¿Y deseáis la familiaridad con Cristo y una mayor intimidad con Él? ¿Son las puras y poderosas ordenanzas de gran estima para vosotros? ¿Tenéis toda diligencia en esperar y buscar a vuestro amado en ellas?
6. Si estáis desposados con Cristo, entonces tratáis de promover su causa y de proclamar su nombre en el mundo. Mientras otros buscan sus propias cosas, vosotros buscáis las cosas de Jesucristo y las miráis como las vuestras propias. Cuando otros trabajan principalmente para elevarse en la estima de los hombres, vosotros trabajáis, por encima de todo, para elevar a Cristo en la estima de los hombres. Estáis recomendando a vuestro amado por encima de todos los demás y tratáis de llevar a los demás a amarlo a Él y a que entren en la misma relación con Él.
Los que no habéis sido desposados con Cristo, a vosotros os dirijo mis palabras, y esto tanto a hombres como a mujeres, pero particularmente a vosotras que sois mujeres jóvenes, a las que hoy he sido especialmente llamado a predicar... Venid, vírgenes, ¿me dejaréis ser un pretendiente para vosotras, no en mi nombre, sino en el nombre de mi Señor? ¿Puedo hacer prevalecer vuestros afectos y convenceros de que los deis a Cristo? ¿Puedo ser un instrumento para uniros a vosotras y a Cristo en este día? No seáis tímidas, como algunas de vosotras posiblemente lo seáis en vuestros otros amores. La modestia y el rubor virginal pueden muy bien conveniros al recibir propuestas de otro tipo; pero aquí la timidez es locura y el retraso para aceptar esta propuesta es una vergüenza. Y vosotras tenéis diez mil veces más razones de sonrojaros de vuestro rechazo de Cristo como vuestro amado que de aceptarlo porque, de otra manera, el diablo y el pecado os arrebatarían vuestros afectos virginales. Nunca habéis recibido una mejor propuesta. Considerad quién es el Señor Jesús, a quien sois invitadas a desposaros. Él es el mejor marido; nadie es comparable a Jesucristo.
1. ¿Deseáis a alguien que sea grande? Él es el de mayor dignidad; nunca nadie subió o pudo subir a un logro tan alto ni pudo alcanzar tal excelente majestad como aquella a la que Cristo es exaltado. Él está exaltado sobre todos los reyes de la tierra. "Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES" (Y en su manto y en su muslo tiene un nombre escrito: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.[…]Apocalipsis 19:16). Sí, Él está exaltado por encima de los ángeles del cielo y nadie tiene tal autoridad: "Quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades" (quien está a la diestra de Dios, habiendo subido al cielo después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y potestades.[…]1 Pedro 3:22). Él es el primogénito de toda criatura, por Quien y para Quien todas las cosas fueron creadas. "Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia" (17 Y El es antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen. 18 El es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y El es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que El tenga en todo la primacía. […]Colosenses 1:17-18). "El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia" (El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,[…]Hebreos 1:3). Él es la gloria del cielo, el querido de la eternidad, admirado por los ángeles, temido por los demonios y adorado por los santos. Si el más bajo mendigo pudiera igualarse con el príncipe más grande que nunca haya vivido, para él esto no podría suponer lo que es para vosotras estar desposadas con el Señor Jesucristo, el Rey de gloria, de cuyo honor y dignidad participaréis en esta relación y por medio de ella.
2. ¿Deseáis a alguien que sea rico? Nadie se puede comparar con Cristo, Quien es el heredero de todas las cosas (en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.[…]Hebreos 1:2) y en Quien habita toda plenitud (Porque agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud,[…]Colosenses 1:19). No sólo le pertenece la plenitud de la tierra (Salmo de David. Del SEÑOR es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan.[…]Salmo 24:1), sino que también la plenitud del cielo está a su disposición, todas las cosas han sido dadas y entregadas a Él por el Padre (El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano.[…]Juan 3:35; Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.[…]Mateo 11:27). Las riquezas de gracia y las riquezas de la gloria están a su disposición. En Él están escondidos todos los tesoros (en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.[…]Colosenses 2:3). El Apóstol habla de las "inescrutables riquezas de Cristo" (A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, se me concedió esta gracia: anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo,[…]Efesios 3:8). Las riquezas de Cristo son inescrutables por su alto valor, son inestimables; es imposible descubrir su valía. También son inescrutables por su abundancia. Son imperecederas; nadie puede hacer que la fuente de Cristo se seque. Nadie puede buscar y hallar el fondo del tesoro de Cristo. Si estáis desposadas con Cristo, compartiréis sus riquezas insondables; recibiréis de su plenitud gracia sobre gracia aquí y, en el futuro, gloria sobre gloria. Y Él hará todas las provisiones necesarias para vuestro ser exterior mientras vuestra morada esté aquí en este mundo.
3. ¿Deseáis a alguien que sea sabio? Nadie es comparable a Cristo en cuanto a sabiduría. Su conocimiento es infinito y su sabiduría corresponde con su conocimiento... Cristo no es solamente sabio, sino que Él mismo es la sabiduría (Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: "Mirad, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores." Pero la sabiduría se justifica por sus hechos.[…]Mateo 11:19). Él es la sabiduría de Dios (mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.[…]1 Corintios 1:24). Cristo es infinitamente sabio en sí mismo y es la fuente de toda sabiduría verdadera, espiritual y celestial, que es dada a cualquiera de los hijos de los hombres. "En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.[…]Colosenses 2:3). Si estáis desposadas a Cristo, Él os guiará y os aconsejará y os hará sabias para salvación.
4. ¿Deseáis a alguien que sea poderoso, que os defienda en contra de vuestros enemigos y en contra de cualquier daño y maltrato? Nadie hay igual a Cristo en poder. Otros tienen algún poder, pero Cristo tiene todo el poder (Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.[…]Mateo 28:18). Otros pueden ser potentes, pero Cristo es omnipotente. Otros pueden tener poder, pero Cristo mismo es poder, el poder de Dios (mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.[…]1 Corintios 1:24). Y si vosotras estáis desposadas con Cristo, su infinito poder está comprometido en vuestra defensa en contra de vuestros enemigos. Él sepultará vuestras iniquidades (Volverá a compadecerse de nosotros, hollará nuestras iniquidades. Sí, arrojarás a las profundidades del mar todos sus pecados.[…]Miqueas 7:19) con aquel poder por el que Él es capaz de someter todas las cosas (el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo.[…]Filipenses 3:21). Él aplastará a Satanás bajo vuestros pies (Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.[…]Romanos 16:20). Él os preservará de la maldad del mundo (No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.[…]Juan 17:15). Él hará de vosotras más que vencedoras sobre todos vuestros enemigos espirituales, los cuales, sin su ayuda, no sólo os maltratarían y os harían daño, sino que aun os arruinarían y os destruirían (Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.[…]Romanos 8:37).
5. ¿Deseáis a alguien que sea bueno? Nadie hay como Cristo en este sentido. Otros pueden tener alguna bondad, pero es imperfecta. La bondad de Cristo es completa y perfecta. Él está lleno de bondad y en Él no hay maldad. Él es bueno y hace el bien y, si estáis desposadas con Cristo, sin importar cuan malas vosotras seáis por naturaleza, Él os hará, en alguna medida, buenas como Él mismo lo es.
6. ¿Deseáis a alguien que sea bello? Cristo es el más hermoso de los hijos de los hombres (Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derrama en tus labios; por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.[…]Salmo 45:2). Él es "blanco y rubio, señalado entre diez mil" (Mi amado es resplandeciente y rubio, distinguido entre diez mil.[…]Cantares 5:10). Su boca es dulcísima, sí, todo Él es codiciable (Su paladar, dulcísimo, y todo él, deseable. Este es mi amado y éste es mi amigo, hijas de Jerusalén.[…]Cantares 5:16). Sus ojos son sumamente brillantes. Sus miradas y destellos de amor son sumamente arrebatadores. Sus sonrisas son sumamente deleitosas y refrescantes para el alma. Cristo es el más bello y la persona más amable de todas las que están en el mundo. Nadie es tan perfecto en todos los sentidos como Él es perfecto y, por consiguiente, Él es sumamente deseable en esta relación. Aunque vosotras no seáis bellas en vosotras mismas, aunque estéis deformadas y contaminadas por el pecado, con todo, si estáis desposadas con Cristo, Él pondrá su atractivo aspecto sobre vosotras. El os lavará de vuestras contaminaciones en un baño hecho de su propia sangre v os hará bellas con su propia imagen y, de esta manera, llegaréis a ser hermosas en sobremanera. Y como vosotras habéis recibido permiso para deleitaros en la belleza de Cristo, así Él grandemente deseara y se deleitará en la vuestra...
7. ¿Deseáis a alguien que os ame? Nadie puede amaros como Cristo. Su amor es incomparable e incomprensible. Sobrepasa a todos los amores y sobrepasa también todo conocimiento (y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.[…]Efesios 3:19). Primero, su amor no tiene comienzo. Es libre, sin motivo alguno. Su amor es grande, sin medida alguna. Su amor es constante, sin cambio alguno; es eterno, no tiene final. Fue el amor de Cristo lo que lo trajo del cielo, lo que encubrió su divinidad en un alma y un cuerpo humano, lo que le dio la forma de siervo, lo que lo expuso al desprecio, al reproche y a muchas indignidades. Fue el amor lo que lo hizo sujeto al hambre, la sed, el dolor y muchas debilidades humanas, lo que lo humilló hasta la muerte, aun a la dolorosa e ignominiosa muerte de cruz. Y cuando por amor Él acabó la obra de redención en la tierra, en lo que era necesario para la satisfacción de la justicia de Dios, fue su amor quien lo trajo de vuelta al cielo donde Él estuvo primero, de manera que Él pudo hacer aplicación de lo que había comprado para que allí, Él pudiera hacer intercesión por aquellos a los cuales Él había redimido y preparar un lugar para ellos, aun mansiones gloriosas con Él, en la casa no hecha con manos, que es eterna en los cielos. Es por amor que Él envía tales arras a su pueblo desde el cielo a la tierra, las cuales Él les transmite a través de sus ordenanzas por su Espíritu. Y sus arras de amor están infinitamente por encima de todas las otras arras de amor en dignidad y excelencia. Es seguro pues, que nadie es tan deseable para que vosotras os desposéis como el Señor Jesucristo. Si estáis desposadas con Cristo, Él es vuestro -todo lo que Él es y todo lo que Él tiene-. Vosotras tendréis su corazón y disfrutaréis de las expresiones más escogidas de su más tierno amor.
Y ahora, pongamos todas estas cosas juntas. Siendo el Señor Jesucristo incomparable en dignidad, en riquezas, en sabiduría, en poder, en bondad, en amabilidad y en amor, creo que no necesitáis otro motivo para convenceros y desposaros voluntariamente con Él.'
Bibliografía:
Alexander Gordon, Dictionary of National Biography; sermón fúnebre, por Slater, 1679; Wood, Athenæ Oxon. ed. Bliss, iii. 1174; Wood, Fasti, ed. Bliss; Reliquiæ Baxterianæ, 1696, iii. 2, 19, 95; Calamy, Account, 1713, p. 32; Calamy, Continuation, 1727, i. 30 sq.; Wilson, Dissenting Churches of London, 1808, ii. 191 sq.; Neal, Hist. of the Puritans, ed. Toulmin, 1822, iv. 451, 479; Foster, Alumni Oxon. 1500–1714; Portavoz de la Gracia.