Historia

VIRGIL († 784)

Virgil o Fergil, obispo de Salzburgo, nació en Irlanda en la primera o segunda década del siglo VIII y murió en Salzburgo el 27 de noviembre de 784. Era hijo de Moeliduin, descendiente de Niall de los Nueve Rehenes y sus estudios le dieron un lugar prominente entre los entendidos de su época y país. Tras haber sido nombrado abad del monasterio de Aghaboe (en el actual condado de Queens), quiso visitar Tierra Santa 'según la costumbre del piadoso clero irlandés.' Al llegar a Francia fue honorablemente recibido por Pipino en 743, quedándose dos años en Cressy, cerca de Compiègne. Pipino lo recomendó a Odilo, duque de Baviera, en 745, siendo abad de San Pedro en Salzburgo un poco antes de la muerte del duque, que tuvo lugar en 748. Entre 746 y 748 fue nombrado obispo de Salzburgo, pero teniendo escrúpulos de recibir la consagración solo administró los asuntos temporales de su diócesis. Las relaciones de Virgilio con su arzobispo, el famoso Bonifacio, se tensaron pronto. Bonifacio indujo a Virgilio y a su colega Sidonio, posterior obispo de Passau, a rebautizar a todos los que habían sido bautizados por un sacerdote bávaro que no había sido exacto en el uso de la fórmula bautismal. Virgilio y Sidonio, considerando esto injustificable, apelaron al papa Zacarías, quien decidió contra Bonifacio. Dos años más tarde (748) Bonifacio, a su vez, se quejó contra Virgilio y Sidonio al papa, aunque Virgilio era el principal objeto del ataque, siendo acusado de intrigas contra Bonifacio y también de sostener que bajo la tierra había otro mundo y otra gente. Zacarías consideró la teoría de Virgilio un error peligroso, al suponer una segunda raza humana. Virgilio pudo derivar su conocimiento de antiguos astrónomos griegos o más probablemente de Marcianus Capella, uno de los libros de texto en las escuelas irlandesas. Zacarías en su réplica niega que le haya absuelto y ordena a Bonifacio, si su enseñanza es tal como la describe, 'convocar un concilio, privarle de su sacerdocio y expulsarle de la Iglesia.' Es incierto si fue llevado a juicio, aunque ciertamente nunca fue condenado. Tras la muerte de Zacarías y Bonifacio, Virgilio fue nombrado obispo de Salzburgo en 756, trabajando celosamente para proporcionar una catedral y otros establecimientos religiosos a la ciudad. En ese tiempo un hijo y un sobrino de Boruth, duque de Carintia, estaban en Salzburgo como rehenes, siendo bautizados por deseo de su padre y recibiendo la instrucción de Virgilio. El sobrino, Chetimar, quien era muy piadoso, fue heredero del ducado y retuvo con él un sacerdote ordenado por Virgilio. Poco después solicitó a éste que visitara sus territorios y confirmara a sus súbditos en la fe cristiana. Al no poder dejar Salzburgo, por problemas políticos, Virgilio envió un obispo in pártibus, llamado Modesto, y un grupo de clérigos para la conversión de los wendos alpinos, manteniendo la supervisión de Carintia durante el tiempo de Chetimar y su sucesor, ganando por su diligente cuidado el título de apóstol de Carintia. Hacia el final de su vida hizo una visita al escenario de sus tareas misioneras, para erradicar los restos de idolatría y confirmar al pueblo en la fe. Viajó más allá de Carintia y por territorios de Eslavonia y en la confluencia del Drava y el Danubio.

En la segunda carta de Zacarías a Bonifacio dice de Virgilio 'no sé si llamarle presbítero', que es una alusión a la circunstancia registrada en su biografía de que 'ocultó sus órdenes', es decir, no quiso que se supiera que era obispo, aunque fue acompañado por uno que realizaba los deberes episcopales por él. El nombre de este obispo, Dobdagrecus, lo entendieron Ussher y otros como Dobda el Griego, pero se trata meramente de la forma latina del nombre Dubh da Crioch o Dubh de los Dos Condados, esto es, Irlanda y Alemania. Esta ocultación de las órdenes episcopales la practicó también Disibod. Además de fundar muchas otras iglesias en su sede, construyó una en honor de Ruperto de Salzburgo, donde él mismo fue enterrado. Fue llamado por sus compatriotas el Geómetra, estando interesado en historia, inspirando a Aribo de Freising a escribir su Vita Corbiniani, componiendo él mismo Monumenta necrologia monasterii S. Petri Salisburgensis (edición de S. Herzberg-Fränkel, en MGH, Nee, volumen ii, 1890). Fue canonizado por Gregorio IX en 1233.


Bibliografía:
A. Hauck, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; consultar enVita en MGH, Script., xi (1854), 85-95, y en ASM, III., ii. 309-318; Rettberg, KD, ii. 223 ss.; Hauck, KD, i. 568-569; F. J. Buss, Winfrid-Bonifacius, ed. R. Ritter von Scherer, pp. 293 ss. Graz, 1880; KL, xii. 1002-05.