Historia
WATSON, THOMAS († 1686)

National Galleries of Scotland
Watson fue un hombre de considerable saber, adquiriendo fama por sus escritos devocionales y expositivos. Según Doddridge su Christian Soldier, or Heaven taken by Storm, fue el medio de la conversión del coronel James Gardiner (1688-1745). Su obra más famosa, Body of Practical Divinity, apareció tras su muerte (1692). Consiste de 176 sermones sobre el catecismo de Westminster. Sus otros escritos fueron numerosos, entre los cuales destacan: The Christians Charter; shewing the Priviledges of a Believer both in this Life and that which is to Come (Londres, 1652); Autarkía, or the Art of Divine Contentment (Londres, 1653); The Saints Delight. To which is annexed a Treatise of Meditation (Londres, 1657); The Beatitudes: or a Discourse upon part of Christ's famous Sermon on the Mount (Londres, 1660); Jerusalems Glory; or the Saints Safeties in Eying the Churches Security (Londres, 1661); Paramution, or a Word of Comfort for the Church of God (Londres, 1662); A Divine Cordial: or the Transcendent Priviledge of those that love God (Londres, 1663); The Godly Mans Picture, drawn with a Scripture Pensil (Londres, 1666); The Holy Eucharist (Londres, 1668); Heaven taken by Storm: or the Holy Violence a Christian is to put forth in the pursuit after Glory (Londres, 1669); A Discourse of Meditation, bajo el título Three Treatises (Londres, 1660). Hay dos sermones manuscritos suyos preservados en el Museo Británico.
El siguiente pasaje está tomado de The Doctrine of Repentance:
'Si alguno dice que se ha arrepentido, le insto a probarse seriamente a sí mismo por los siete... efectos del arrepentimiento que el Apóstol consigna en Porque mirad, ¡qué solicitud ha producido en vosotros esto, esta tristeza piadosa, qué vindicación de vosotros mismos, qué indignación, qué temor, qué gran afecto, qué celo, qué castigo del mal! En todo habéis demostrado ser inocentes en el asunto.[…]2 Corintios 7:11.
1. Solicitud: La palabra griega significa solícita diligencia o cuidadoso rechazo de toda tentación a pecar. El verdadero arrepentido huye del pecado como lo hizo Moisés de la serpiente.
2. Defensa: La palabra griega es apología. El sentido es este: aunque seamos muy solícitos, sin embargo, por el poder de la tentación, podemos caer en pecado. Aquí en este caso, el alma arrepentida no permitirá que el pecado se quede como una llaga purulenta en su conciencia, más bien se juzga a sí misma por su pecado. Derrama lágrimas delante del Señor. Implora misericordia en el nombre de Cristo y nunca se conforma hasta recibir su perdón. Aquí es quitada la culpa de su conciencia y puede presentar una apología de sí misma contra Satanás.
3. Indignación: El espíritu del que se arrepiente del pecado hierve, como le hierve la sangre cuando se encuentra con alguien que aborrece con todo su ser. La indignación es estar angustiado de corazón por el pecado. El arrepentido está disgustado consigo mismo. David se denomina a sí mismo... torpe y bestia (entonces era yo torpe y sin entendimiento; era como una bestia delante de ti.[…]Salmos 73:22). Dios nunca está más contento con nosotros que cuando estamos disgustados con nosotros mismos por nuestro pecado.
4. Temor: Un corazón tierno es siempre un corazón tembloroso. El arrepentido ha sentido la amargura del pecado. Esta avispa le ha picado y ahora, teniendo la esperanza de que está reconciliado con Dios, no se acerca más al pecado. El alma arrepentida está llena de temor. Teme perder el favor de Dios, lo cual es mejor que la vida misma. Tiene temor de que le falte diligencia, que no alcance salvación. Tiene miedo de que después de que su corazón se ha ablandado, las aguas del arrepentimiento se congelen y vuelva a endurecerse en el pecado: "Bienaventurado el hombre que siempre teme" (Cuán bienaventurado es el hombre que siempre teme, pero el que endurece su corazón caerá en el infortunio.[…]Proverbios 28:14)... La persona arrepentida teme y no peca; la persona sin la gracia peca y no teme.
5. Ardiente afecto: En el griego original, esta expresión tiene la connotación de un "fuerte deseo". Así como una salsa agria abre el apetito, las hierbas amargas del arrepentimiento agudizan el deseo. Pero, ¿qué desea el arrepentido? Desea más poder contra el pecado y ser librado de él. Es cierto, se ha librado de Satanás, pero anda como un prisionero que se ha escapado de la cárcel con cadenas en los pies. No puede caminar con libertad y rapidez en los caminos de Dios. Desea, pues, que las cadenas del pecado le sean quitadas. Quiere ser libre de corrupción. Clama con Pablo: "¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?" (¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?[…]Romanos 7:24). En pocas palabras, desea estar con Cristo, y que todo gire alrededor de él.
6. Celo: Es apropiado que deseo y celo se coloquen juntos para mostrar que el deseo ardiente se plasma en labores realizadas con celo. ¡Cómo se ocupa el arrepentido del tema de la salvación! ¡Cómo toma el reino de los cielos por fuerza (Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza.[…]Mateo 11:12)! El celo impulsa a buscar la gloria. El celo, al encontrarse ante alguna dificultad, se hace más audaz ante la oposición y pisotea el peligro. El celo hace que el alma arrepentida persista con dolor espiritual contra todo desaliento y oposición, vengan de donde vengan. El celo eleva al hombre más allá de sí mismo para gloria de Dios. Pablo, antes de su conversión, actuaba enfurecido en contra de los santos (Y castigándolos con frecuencia en todas las sinagogas, procuraba obligarlos a blasfemar; y locamente enfurecido contra ellos, seguía persiguiéndolos aun hasta en las ciudades extranjeras.[…]Hechos 26:11). Después de su conversión lo juzgaban como un loco por Cristo: "Estás loco, Pablo" (Mientras Pablo decía esto en su defensa, Festo dijo* a gran voz: ¡Pablo, estás loco! ¡ Tu mucho saber te está haciendo perder la cabeza![…]Hechos 26:24). Pero lo suyo era celo, no locura. El celo anima al espíritu y al deber. Causa fervor en la religión, lo cual es para la religión lo que el fuego es para sacrificio (no seáis perezosos en lo que requiere diligencia; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor,[…]Romanos 12:11). Así como el temor es un freno para el pecado, el celo es una espuela para la responsabilidad.
7. Vindicación: El verdadero arrepentido persigue sus pecados con santa malicia. Quiere la muerte de ellos como Sansón se vindicó de los filisteos por la pérdida de sus ojos. Usa sus pecados como los judíos usaron a Cristo. Les da hiel y vinagre para beber. Crucifica sus lascivias (Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.[…]Gálatas 5:24). El verdadero hijo de Dios busca vindicarse sobre todo de aquellos pecados que han deshonrado más a Dios... David, por pecado, mancilló su lecho; después, arrepentido, regó su lecho con lágrimas. Israel había pecado por su idolatría, y después hasta profanaron a sus ídolos: "Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata" (Y profanarás tus imágenes talladas recubiertas de plata, y tus imágenes fundidas revestidas de oro. Las esparcirás como cosa inmunda, y les dirás: ¡Fuera de aquí![…]Isaías 30:22)... Las mujeres israelitas que se habían estado vistiendo durante horas y habían abusado de sus espejos dominadas por su orgullo, ofrecieron sus espejos para el uso y servicio del tabernáculo de Dios (Además hizo la pila de bronce y su base de bronce, con los espejos de las mujeres que servían a la puerta de la tienda de reunión.[…]Éxodo 38:8). Entonces, esos conjuradores que usaban curiosas artes o magia... en cuanto se arrepentían, traían sus libros, y para su vindicación, los quemaban (Y muchos de los que practicaban la magia, juntando sus libros, los quemaban a la vista de todos; calcularon su precio y hallaron que llegaba a cincuenta mil piezas de plata.[…]Hechos 19:19).
Estos son los frutos y productos benditos del arrepentimiento. Si podemos encontrar uno de estos en nuestra alma, hemos alcanzado aquel arrepentimiento del cual nunca hay que arrepentirse (Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte.[…]2 Corintios 7:10).'
Bibliografía:
Edward Irving Carlyle, Dictionary of National Biography; Watson, Works; Wilson, Dissenting Churches, 1808, i. 331–4; Calamy, Nonconformist's Memorial, ed. Palmer, i. 188–91; Wood, Athenæ Oxon. ed. Bliss, iii. 982, 1001, 1235; Granger, Biogr. Hist. iii. 320; Cal. State Papers, Dom. 1651, pp. 247, 457, 465; Hennessy, Novum Repert. Eccles. 1898, p. 386; Bromley, Cat. of Engr. Portraits, p. 184; Portavoz de la Gracia.