John Ambrose Watterson, segundo obispocatólico de Columbus, Ohio, nació en Bairdstown, Pensilvania, el 27 de mayo de 1844 y murió en Columbus, Ohio, el 17 de abril de 1899.
John Ambrose Watterson
Era hijo de John Sylvester y Sarah Salome (McAfee) Watterson. Sus antecesores paternos llegaron de la Isla de Man en 1762, siendo episcopales. Su bisabuelo, John Watterson, se estableció cerca de Abbotstown, Pensilvania, donde se casó con Catherine Spes, prebisteriana. Tuvieron un hijo, John, nacido en 1774, quien al morir de fiebre amarilla dejó un huérfano de siete años, del que se hizo cargo una familia católica de apellido Eck, siendo criado por ellos en esa fe y casándose con una de sus hijas. Los antecesores del obispo fueron pioneros católicos en Pensilvania y la casa de su padre en Blairsville era lugar de parada para los misioneros. Tan famosa fue esta casa por su hospitalidad hacia el clero que fue humorísticamente conocida como 'hotel del sacerdote.' Concibió su primer deseo de ser sacerdote mientras escuchaba las experiencias de esos misioneros, siendo ese deseo estimulado por la influencia de Jacob A. Stillinger, director de la escuela parroquial en Blairsville, donde John recibió su primera educación. Su madre, mujer sacrificada, fuerte y sincera, tuvo una gran influencia en la vida de su hijo. Tras cuatro años de estudio, bajo los benedictinos en St. Vincent College, ingresó en Mount St. Mary College, Emmitsburg, Maryland, a la edad de 17 años, graduándose en 1865 con honores y con la licenciatura en humanidades. Tras su ordenación por Michael Domenec, obispo de Pittsburg, el 8 de agosto de 1868 en St. Vincent Abbey, aceptó un profesorado en Mount St. Mary College. Allí fue párroco de la iglesia, vicepresidente del colegio y tras la dimisión de John McCloskey, en 1878, fue elegido presidente. En 1879 recibió el doctorado en teología por Georgetown College. Durante esos años el doctor Watterson fue conocido en todo el país como erudito y orador. En marzo de 1880 fue nombrado obispo de Columbus, siendo consagrado en esa ciudad el 8 de agosto de 1880. Su afabilidad y cortesía le granjearon simpatías y en 1893, en el jubileo de su ordenación, los ciudadanos de Columbus, indiferentemente de su credo, le hicieron un banquete, en el que el gobernador McKinley pronunció un discurso. El obispo fue un firme enemigo del tráfico de licor y en un famoso edicto en 1894 'retiraba su aprobación a toda organización católica en la diócesis que vendiera licor' y ordenaba a sus sacerdotes 'negar la absolución a menos que prometieran dejar de ofender.' Este decreto fue apelado ante monseñor Satolii, legado papal, pero el obispo fue inmediatamente respaldado y siempre insistió en la aplicación de la decisión. El obispo Watterson dio gran atención a los movimientos educativos. Su fuerza de carácter, su gran capacidad y saber y su distinguida presencia le granjearon amigos en todas las denominaciones.
Bibliografía: The National Cyclopedia of American Biography.