Historia
WELSH, JOHN (c. 1570-1622)
El 18 de diciembre siguiente, al ocupar el púlpito de St. Giles, Edimburgo, poco después del tumulto de los presbiterianos contra el rey, aprovechó para predicar contra la conducta del rey 'alegando que su majestad estaba poseído por un demonio y que después que saliera tal demonio, vendrían siete a su alteza, cual era el Consejo de su majestad'; y tal como era legal para un hijo atar a un padre lunático, era igualmente legal 'a los súbditos de su alteza atar a su majestad, en caso similar.' Al no responder a la acusación de haber justificado el tumulto, el 17 de enero fue declarado en rebeldía; pero por petición de la asamblea en marzo siguiente fue, principalmente por la intervención de Lord Ochiltree, relajado y se le permitió volver a su puesto.
Por la asamblea celebrada en Montrose en marzo de 1599-1600 Welch fue nombrado de nuevo uno de los visitadores de Nithsdale y en agosto del mismo año fue trasladado a la parroquia de Ayr como ayudante de John Porterfield, tras cuya muerte en 1604 fue elegido para sucederle. Pero ya antes había comenzado la predicación de Welch, atrayendo a tanta gente que el Consejo de la ciudad el 26 de mayo de 1603 resolvió construir una nueva iglesia. Cuando Welch llegó a Ayr la ciudad era conocida por sus peleas y disturbios, pero presentándose audazmente en las calles, tocado con un sombrero acerado e interviniendo en los disturbios, logró rápidamente una gran reforma en los modales públicos.
Por haber participado en la reunión de la asamblea celebrada en Aberdeen en julio de 1605, contrariamente a la prohibición del rey, Welch, aunque no llegó a Aberdeen hasta dos días después de la asamblea, fue junto con John Forbes, el moderador, el primero en ser convocado ante el Consejo privado para responder por su participación, y, habiéndose negado a prestar el juramento para responder en relación a las deliberaciones de la asamblea, fue encerrado el 26 de julio en el castillo de Blackness, donde el régimen de reclusión era peor que para 'jesuitas o asesinos.' El 3 de octubre él y otros ministros fueron convocados a comparecer ante el consejo el día 24, cuando fueron declarados culpables, reservando el consejo la forma de su castigo a la voluntad del rey. Al rechazar la jurisdicción del Consejo en el asunto, el rey resolvió juzgarlos por alta traición, lo que se hizo en una sesión celebrada en Linlithgow, siendo por mayoría declarados culpables. El castigo por alta traición era, por supuesto, la muerte, pero por intervención del rey la sentencia fue conmutada el 23 de octubre de 1606 a destierro perpetuo de los dominios del rey, zarpando en un barco el 1 de noviembre desde Leith a Burdeos.
Al llegar a Francia, Welch se puso inmediatamente a aprender francés, haciéndolo con tal diligencia que a las catorce semanas pudo predicar en esa lengua. Poco después se convirtió en pastor de la iglesia protestante de Nerac, luego de Jonsac y finalmente de St. Jean d'Angely en Saintonge, donde permaneció dieciséis años. Durante varios años después de su destierro, el ayuntamiento de Ayr continuó regularmente enviándole su estipendio como ministro de la parroquia.
Cuando St. Jean d'Angely, una localidad muy fortificada, fue asediada por Luis XIII durante la guerra contra los protestantes en 1620, Welch mostró un gran celo al alentar a los ciudadanos a la resistencia, ayudando a servir las armas sobre las murallas. Al continuar, después de la capitulación de la ciudad, predicando como de costumbre, fue convocado ante el rey, que lo reprendió por violar la ley que prohibía a cualquiera usar públicamente, dentro de las proximidades de la corte, cualquier otra que no fuera la forma establecida de culto religioso. A esta advertencia Welch respondió astutamente que si el rey supiera lo que predicaba él mismo vendría a escucharlo y haría que todos sus súbditos hicieran lo mismo, pues lo que predicaba era que no había nadie en la tierra por encima del rey, lo que ninguno que se adhería al papa diría. Esta astuta respuesta complació tanto al rey que respondió: 'Muy bien, padre, tú serás mi ministro' y le prometió su protección. Cuando la ciudad fue capturada de nuevo al año siguiente, el rey, de acuerdo con su promesa, dio órdenes a los guardias de proteger la casa de Welch y también proporcionó caballos y carros para trasladarle a él, a su familia y sus bienes a La Rochelle con seguridad.
Welch nunca más volvió a su cargo, sino que se fue a Zelanda, desde donde, con una salud cada vez más mermada, envió una petición al rey de Inglaterra para que se le permitiera volver a su país natal, obteniendo la libertad para ir a Londres para 'poder ser tratado.' Allí, por medio del doctor Young, deán de Winchester, se hizo un intento de obtener de él una aprobación general del episcopado, pero sin resultado. A su esposa, que había ido al rey a pedir su perdón, el rey respondió que con gusto lo haría si ella lo convencía para que se sometiera a los obispos, a lo que ella contestó que preferiría recibir su cabeza decapitada en su regazo. Pero al saber que estaba tan enfermo que no viviría mucho, el rey accedió a su petición y le permitió predicar en Londres; pero murió dos horas después de terminar el culto; 'y así', dice Calderwood, 'puso fin a sus jornadas en Londres, después del exilio de muchos años, con merecido nombre de hombre santo, esforzado y poderoso predicador y sufriente constante por la verdad' (History, vii. 511). Con su esposa Elizabeth, hija menor de John Knox (que murió en Ayr en enero de 1625), Welch tuvo cuatro hijos y dos hijas, de los cuales Josias fue ministro de Temple Bar, o Temple Patrick, Irlanda. Jane Welsh, la esposa de Thomas Carlyle, afirmó ser descendiente de Welch, y por él de John Knox.
Welch fue autor de Reply against Mr. Gilbert Browne, priest (Edimburgo, 1602; otra edición, Glasgow, 1672); L'Armageddon de la Babylon Apocalyptique, Jonsac, 1612; Forty-eight Select Sermons... to which is prefixed the History of His Life and Sufferings, Glasgow, 1771 y Letters to Mr. Robert Boyd of Tochrig, en Wodrow Society.
Bibliografía:
Thomas Finlayson Henderson, Dictionary of National Biography; Historias de Calderwood y Spottiswood; Reg. P. C. Scotl. v–vii.; Select Biographies en Wodrow Society; Hew Scott, Fasti Ecclesiæ Scoticanæ, ii. 85–6; The History of Mr. John Welsh, Minister at Aire, Glasgow, 1703; McCrie, Life of John Knox; Chambers, Dict. of Eminent Scotsmen.