Historia

WENDOVER, ROGER DE († 1236)

Roger de Wendover, cronista y monje de St. Albans, murió el 6 de mayo de 1236. Probablemente era originario de Wendover, Buckinghamshire, pues en uno de los manuscritos de su crónica es denominado 'Rogerus Wendovre de Wendovre'. Fue tal vez pariente de Richard de Wendover, médico de Gregorio IX, que parece haber estado relacionado con St. Albans, pues a su muerte en 1252 dejó a la abadía un crucifijo que le había dado el papa (Chronica majora, v. 299). Otros eclesiásticos llevaron el nombre de Wendover en ese tiempo, y entre ellos Richard de Wendover, obispo de Rochester, que murió en 1250. Roger recibió las órdenes sacerdotales, y se dice que fue chantre de St. Albans. Fue prior de Belvoir, Leicestershire, una extensión de St. Albans, cuando William de Trumpington, abad de St. Albans desde 1214 a 1235, llegó a Belvoir en el curso de una visitación de las extensiones de esta casa, hecha probablemente en o hacia 1220, recibiendo una queja contra el prior que había dilapidado los bienes de su iglesia. Wendover fue reprendido, prometiendo enmendarse; pero el prior, aunque aparentó satisfacción, determinó trasladarlo, haciéndolo algún tiempo después, por lo que Wendover debió volver a St. Albans (Gesta Abbatum, i. 270-1, 274; la fecha de esta visitación es conjetural; fue después de la muerte de Juan y el término de la guerra por la Carta, y tuvo lugar en un tiempo de guerra civil, en 1220-1, debiendo haber sido bastante pronto en la abadía de Trumpington, pues al abad se le describe a continuación, como 'floridus state'; Madden en su Historia Anglorum; vol. i. pref. xiv, la sitúa en 1219; pero Hardy, que subraya el orden en que los sucesos están anotados en Gesta Abbatum, sitúa el traslado de Wendover 'hacia 1231'). Se ha supuesto que hacia 1231 sucedió como historiógrafo de St. Albans a un monje llamado Walter, que, según Pits (De Angliae Scriptoribus, p. 845), escribió una crónica de Inglaterra después de 1180, pero la crónica y posición de Walter en la abadía no pueden ser aceptados sobre ese testimonio, y todo lo que se puede afirmar de manera segura es que Wendover, después de regresar a St. Albans, se dedicó a la obra histórica, y que sin duda se convirtió en la cabeza del scriptorium e historiógrafo del convento.

Su obra como escritor de historia es conmemorada por Walsingham, quien dice que los cronistas de Inglaterra le deben casi todo a él, y que su obra se extendió hasta el reinado de Enrique II; 'secundi' en este pasaje se ha explicado como un simple desliz para 'tertii', pero parece probable que Walsingham se confundió por la división de Cronica Majora en dos volúmenes, comenzando el segundo en 1189 con una nota rúbrica en referencia a Paris (Chronica Majora, ii. 336 nn.) El libro de Wendover se titula Flores Historiarum y la primera parte responde al título, estando el contenido entresacado en gran parte de otros historiadores. Se inicia, después de un prólogo principalmente tomado de Robert de Monte, con la creación y termina abruptamente en 1135, con la genealogía de la emperatriz Isabel, hermana del emperador Enrique III; después de lo cual en ambos manuscritos del libro se inserta, 'Huc usque scripsit dominus Rogerus de Wendovre' (ibid. iii. 327.), seguido por un hexámetro pareado. Se ha conservado en dos manuscritos, Douce MS. 207 en la biblioteca Bodleiana de Oxford, del siglo XIII, y Cottonian MS. Otho, B. v, independiente, del siglo XIV, descrito en 1696 comenzando con el nacimiento de Cristo, pero, sin embargo a partir de ahí, tiene como título, 'Incipit liber secundus', & c. con un segundo prólogo (impreso por Stevenson), como si una parte anterior hubiera sido eliminada; quedó muy dañado por el incendio en Ashburnham House en 1731, siendo maravillosamente restaurado por Sir F. Madden. Flores se ha impreso desde 447 en adelante en cuatro volúmenes, por English Historical Society, 1841-2, bajo la dirección de Henry Octavius Coxe y desde 1154 en adelante en tres volúmenes en Rolls Series, 1886-9, bajo la dirección de H. San Hewlett.

En Flores aparece Wendover como redactor, copista, compilador y cronista original. Parece haber encontrado una compilación histórica escrita en la abadía, extendiéndose desde la creación hasta 1188, representada y revisada por Paris, en C.C.C. MS. Cambr. 26, y haber escrito una revisión de la misma hasta el año 231, fecha de la que copia hasta 1012, haciendo una larga inserción bajo 621 de Guillermo de Tiro; a continuación, omite e inserta pasajes hasta 1065, cuando vuelve a copiar. El C.C.C. MS. 26 termina en 1188, y en ese punto el manuscrito Douce de Flores tiene una nota marginal, 'Hue usque in lib. cronic. Johannis abbatis', pero el manuscrito Cottonian de Flores continúa sin interrupción. Luard señala la probabilidad de que la compilación temprana de St. Albans acabara en esa fecha, y que Wendover tomó la obra de compilación en 1189. Sir T. D. Hardy, escribiendo en una fecha anterior, algo arbitrariamente fijó 1154 como el punto en el que 'puede decirse que Wendover asume el carácter de un escritor original', aunque es obvio que desde 1154 a 1202 Flores es una recopilación. Hewlett en su edición de Flores simplemente copió y aprobó las declaraciones de Hardy, y a pesar de la aguda y académica crítica de Luard, se ha servido de ella, comenzando su edición en 1154. Desde 1188 hasta 1202 la obra de Wendover es similar en carácter a la compilación anterior de St. Albans, pero desde 1202, es decir después del final de la crónica de Roger de Hoveden, puede ser considerado una autoridad de primera mano, pues de ahí en adelante no parece utilizar la obra de ningún historiador para asuntos ingleses anteriores, excepto en unos pocos lugares de Ralph Coggesball, aunque para los asuntos en Tierra Santa copia en 1217-1218 de Oliverius Scholasticus. Su obra fue revisada, aumentada y continuada sin interrupción por Paris en su Chronica Majora.

Wendover, aunque es un escritor abierto y honesto, es más moderado en su lenguaje que Paris, y por tanto, probablemente más digno de confianza donde se refiere al carácter personal; pero su crónica, en parte porque muestra menos fuertes sentimientos, carece del brillo vigoroso que distingue la obra de Paris. Una imagen bastante completa del joven historiador se puede obtener de sus escritos, pero Flores no permite familiarizarse con Wendover. Tampoco Wendover expone sistemáticamente las causas de los acontecimientos y por esta razón puede ser descrito como un cronista, mientras que Paris merece ser llamado un historiador. Pero como cronista su posición es elevada; fue laborioso en recoger información, a pesar de que a veces se equivoca, como en la afirmación de que la segunda coronación de Enrique en 1220 tuvo lugar en Canterbury, y en situar la consagración de Walter Mauclerk en Carlisle en 1223 en lugar de 1224 y en llamar al conde de Bretaña en 1229 Henry en lugar de Peter; pero generalmente es preciso y muestra algún poder narrativo, aunque en este sentido también queda eclipsado por Paris. Parece no estar especialmente interesado en asuntos eclesiásticos, relatando muchos milagros y otras maravillas. No parece haber tenido un amplio conocimiento de los autores clásicos latinos, pues en la parte original de su obra que es original casi nunca los cita. Su latín, que muestra algunas características poco importantes, es claro y correcto, aunque a veces bastante pelado.


Bibliografía:
William Hunt, Dictionary of National Biography; prefacio de Luard a Chron. Maj. volúmenes i. ii. iii., Hardy, Cat. of Materials, iii. 36, 79–83, Madden, prefacio a Hist. Angl. vol. i., Hewlett, prefacio a Flores, vol. i. de Wendover, (todos en Rolls Ser.); Stevenson, prefacio a Wendover, vol. i. (Engl. Hist. Soc.)