Historia

WERENFELS, SAMUEL (1657-1740)

Samuel Werenfels, teólogo suizo, nació en Basilea el 1 de marzo de 1657 y murió allí el 1 de junio de 1740.

Samuel Werenfels
Samuel Werenfels
Tras acabar los estudios teológicos y filosóficos en Basilea, visitó las universidades de Zurich, Berna, Lausana y Ginebra. A su regreso desempeñó, durante corto tiempo, el profesorado de lógica y en 1685 era profesor de griego en Basilea. Al año siguiente emprendió un largo viaje por Alemania, Bélgica y Holanda, siendo uno de sus compañeros Gilbert Burnet. En 1687 fue nombrado profesor de retórica y en 1696 era miembro de la facultad teológica, ocupando sucesivamente, según la costumbre de Basilea, las cátedras de dogmática y polémica, Antiguo y Nuevo Testamento. De esta manera se vio obligado a desarrollar una actividad multifacética.

En su De logomachiis eruditorum (Ámsterdam, 1688) Werenfels muestra cuántas controversias que dividen a los cristianos son en el fondo más disputas verbales que surgen de deficiencias morales, especialmente del orgullo. Propuso acabar con tales disputas, haciendo un léxico universal de todos los términos y conceptos. En Oratio de vero et falso theologorum zelo amonesta a quienes luchan por la pureza de doctrina, aunque en realidad por su propio sistema, a mostrar su celo donde los frutos de la fe faltan y el amor cristiano se enfría. Considera deber del polemista no combatir las antiguas herejías y encender asuntos muertos, sino derrotar a los enemigos prevalecientes de la verdadera vida cristiana. Su epigrama sobre la mala utilización de la Biblia es bien conocido: "Este es el libro en el que cada uno busca y encuentra sus propios dogmas." Tenía un alto concepto de sus deberes como profesor teológico, tal como muestra en sus alocuciones, De scopo doctoris in academia sacras litteras docentis. Creía que es más importante cuidar la piedad de los candidatos para el ministerio que su erudición. Era su creencia que un profesor de teología práctica es tan necesario como uno de medicina práctica. Representó una teología que ponía la nimiedades doctrinales en segundo plano y subrayaba la doctrina pura que demanda una vida cristiana de pureza y amor. Contendía por la necesidad de una revelación especial de Dios y defendió los milagros bíblicos como confirmaciones de las palabras de los evangelistas. En su Cogitationes generales de ratione uniendi ecclesias protestantes, quæ vulgo Lutheranarum et Reformatorum nominibus distingui solent, procuró una vía de reconciliar a las dos ramas de los protestantes.

Los escritos de Werenfels pasaron por muchas ediciones, al igual que los sermones que predicó en francés, que fueron recibidos con gran aplauso, siendo traducidos al alemán y holandés. Durante los últimos veinte años de su vida vivió en retiro para dedicar todo su tiempo al cuidado de su alma, sin cesar en su solicitud hacia los estudiantes.

A pesar de ello, salió de su retiro para tomar parte en los procedimientos contra Johann Jakob Wetstein por herejía, lo cual es sorprendente especialmente porque en 1720 había expresado la opinión de que el hombre falible no puede decidir sobre la regularidad de la fe de otros. Luego lamentó haber participado en el asunto.

Su Sylloge dissertationum theologicarum apareció primero en Basilea, 1609; una colección de sus obras es Opuscula theologica, philologica, et philosophica (Basilea, 1718).


Bibliografía:
Eberhard Vischer, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; las cartas de Werenfels están en E. de Budé, Lettres inédites... à J. A. Turrettini, vol. iii., París y Ginebra, 1887, y en Museum Helveticum, parte viii., Zurich, 1748. Consultar: K. R. Hagenbach, Die theologische Schule Hasels und ihre Lehrer, Basilea, 1860; A. Schweizer, Die protestantischen Centraldogmen, ii. 776 ss. Zurich, 1856; L. Junot, en Le chrétien évangélique, xi (1868), 274 ss.