Historia

WESEL, JOHANN VON († c. 1479)

Johann von Wesel, reformador antes de la Reforma, nació en Ober-Wesel, a 42 kilómetros al noroeste de Maguncia, en la primera parte del siglo XV y murió en Maguncia tras 1479. El apellido de su familia se escribe variadamente Ruchrath o Richrath (Ruchard, Ruchrad, Rucherath), siendo la familia nativa de la región inmediata donde Johann nació. No hay que confundir a este personaje con Johann Wessel. La primera noticia suya es su matriculación en la universidad de Erfurt (1441-42), donde obtuvo el título de bachiller en 1442, la maestría en 1445, la licenciatura en 1456 y el mismo año el doctorado en teología. Fue rector de la universidad en 1456-57 y a finales de 1457 fue vice-rector durante un tiempo. En su obra sobre los concilios, Lutero declara que Johann gobernó la universidad con sus libros, usándolos Lutero mismo para preparar su titulación. Bartholomæus Arnoldi de Usingen declara en una obra impresa en 1499 que la reputación de Johann todavía permanecía en Erfurt; se excusa por las diferencias de opinión con Johann, cuyas declaraciones, afirma, no siempre cuadran con la verdad, proporcionando un ejemplo de esto en el comentario de Johann sobre la física aristotélica, añadiendo un comentario críptico de que no todo se ha de decir al público en conjunto, aunque puede estar claro para el entendido. No hay que deducir de ese comentario que Arnoldi acusó a Johann de enseñanzas contrarias a la Iglesia. De hecho, Johann von Lutter, durante muchos años colega de Wesel en Erfurt, señala que Wesel a veces decía que no mantendría nada distinto a la enseñanza de la Iglesia católica o a las doctrinas aprobadas por sus doctores (N. Paulus, Der Agustiner Bartholomäus Arnoldi von Usingen, p. 8 y ss. Estrasburgo, 1893). No obstante, Wesel puede haber proclamado ciertas atrevidas expresiones sobre los primeros Padres de la Iglesia. Hacia finales de 1460 Wesel era canónigo en Worms y a principios de 1461 fue profesor en Basilea, aunque sólo tras prolongadas negociaciones. Aquí también su estancia fue breve, pues en 1463 era predicador en la catedral de Worms. Pero sus sermones causaron polémica, unas veces por la especulación pedante y confusa y otras por sus ataques contra la Iglesia, sus sacramentos, enseñanzas y tendencias. El obispo Reinhard se vio obligado a destituirlo, tras advertirle en Heidelberg en presencia de los teólogos. Sin embargo, Diether von Isenberg, arzobispo de Maguncia, lo llamó como pastor para la catedral. Aquí también levantó sospechas por sus relaciones con un bohemio con quien se reunía en Worms y quien le seguió a Maguncia, dándole un pequeño tratado para sus compañeros en Bohemia. Por circunstancias llegó a manos del arzobispo y, tras ser sometido a los profesores de la universidad, provocó el castigo del husita y de Wesel. Éste se defendió ante una junta de teólogos de Colonia y Heidelberg; para entonces tenía ochenta años, diciéndose que sus respuestas ante los inquisidores fueron indiferentes, confusas, sospechosas y evasivas. El domingo 21 de febrero de 1479 se retractó en la catedral, quemándose sus escritos y siendo condenado a reclusión perpetua en el monasterio agustino en Maguncia, donde poco después murió.

Durante el juicio Wesel reconoció suyos cuatro tratados: (1) Super modo obligationis legum humanarum ad quendam Nicolaum de Bohemia; (2) De potestate ecclesiastica; (3) De indulgentiis y (4) De jejuniis. De esos sólo uno puede ser ahora positivamente identificado; la Disputatio adversus indulgentias existe en un manuscrito, en la biblioteca en Berlín, llevando la fecha de 1478, que fue impreso por C. W. F. Walch en Monumenta medii œvi, i. I, pp, 111-156 (Gotinga, 1757) y por H. von der Hardt unos veinte años antes en Septem coronamenta supra septem columnas academiæ regia Georgiæ Augustæ, quæ Goetingæ est, páginas 13-23. La parte principal está contenida en las tesis de disputación (capítulos 3-10), que pertenecen probablemente al año 1475. El segundo documento reconocido por Wesel se ha procurado ver en Opusculum de auctoritate, officio et potestate pastorum ecclesiasticorum, que fue publicado sin lugar ni fecha (posiblemente Zwolle, 1522). Pero es en estilo fundamentalmente diferente de la obra sobre las indulgencias, supuestamente de un laico que no puede ser Wesel. Del periodo de enseñanza de Wesel en Erfurt ha llegado un manuscrito, Quæstiones de libris physicorum Aristoteli, que está en Erfurt, y un comentario sobre las "Sentencias" de Pedro Lombardo, que está en Berlín. De su periodo en Basilea hay una disertación sobre lógica y un comentario sobre Aristotelis libros de omnia, habiendo sido copiados los manuscritos en 1462-1463 y hallándose en la biblioteca de Munich. En la biblioteca de la universidad de Würzburgo hay una copia de un intercambio de escritos polémicos entre Wesel y Johann de Lutter, debatiendo la cuestión de si el papa es el vicario de Cristo y si el papa o el concilio tienen autoridad en caso de pecado mortal; en ambos casos Wesel responde negativamente.

Como fuente para la enseñanza de Wesel sólo se puede usar Disputatio adversus indulgentias. Sus respuestas durante el interrogatorio hubieran sido pertinentes si hubieran sido claras y consistentes. Wesel se alineó con la enseñanza general de la Iglesia de la Edad Media y con Agustín y Tomás de Aquino en sus doctrinas del pecado, la gracia, el perdón de pecados y la penitencia. En relación al sacramento de la penitencia Wesel fue escotista y nominalista, sosteniendo que el sacerdote no puede principaliter et effective perdonar pecados, sino sólo a través de la ayuda divina, siendo el perdón sacerdotal del pecado sólo un ministerio sacramental hacia el pecador penitente. El único que perdona pecados es Dios, quien llama al sacerdote a tomar parte en el hecho; el don de la gracia en el sacramento de la penitencia es la remisión de la culpa y el castigo en el infierno, no siendo la remisión del castigo divino un complemento. Las indulgencias son un fraude piadoso; en tanto las peregrinos y limosnas y buenas obras semejantes son hechas en amor a Dios, son valiosas y contribuyen a la obtención de la vida eterna. La remisión es útil sólo para remitir penas eclesiásticas. Wesel enseñó que la Iglesia es el conjunto de los creyentes unidos en amor, conocidos de Dios solamente; es la esposa de Cristo, gobernada por el Espíritu Santo y en asuntos esenciales sobre la salvación no puede errar. Sostuvo la plena fiabilidad de las Escrituras, no de los Padres o de los concilios. A la prueba de acuerdo con la Biblia se han de someter todos los dogmas y ceremonias eclesiásticas. Contrarias a la Escritura son las enseñanzas católicas sobre indulgencias, pecado original, transubstanciación, filioque, ayunos y fiestas, largas oraciones, ceremonias de la misa, óleo, agua bendita y cosas semejantes. Una frase suya al final de Paradoxa resume su pensamiento: "Desprecio al papa, la Iglesia y los concilios; amo a Cristo. Que la palabra de Cristo permanezca en ti abundantemente."


Bibliografía:
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