Historia

WHEATLEY, PHILLIS (c. 1753-1784)

Phillis Wheatley, primera mujer negra poetisa destacada en Estados Unidos, nació en África occidental hacia 1753 y murió en Boston, Massachusetts, el 5 de diciembre de 1784.

Phillis Wheatley
Phillis Wheatley
Phillis fue comprada en el mercado de esclavos de Boston en 1761, donde la esposa de un respetable ciudadano, de apellido Wheatley, había ido para adquirir una muchacha a la que pudiera criar para que fuera una fiel cuidadora que la ayudara cuando llegara su ancianidad. Vio a muchas niñas, pero una de delicado aspecto, porte modesto y vestida nada más que con un trozo de alfombra sucia enrollada en su cuerpo, llamó su atención, llevándola Mrs. Wheatley a su hogar en su calesín. La niña parecía tener unos siete años y mostró gran inteligencia y facultades idóneas para su desarrollo personal. La hija de la señora Wheatley le enseñó a leer y escribir y su progreso fue admirable. Tenía pocos recuerdos de su lugar de nacimiento, pero se acordaba de su madre derramando agua antes de la salida del sol. Con el desarrollo de sus facultades intelectuales también se desarrolló su naturaleza moral, siendo amada por todos los que la conocían por su amabilidad. Pronto atrajo la atención de hombres de saber y ya que Phillis leía libros con gran avidez, ellos la suplieron. La piedad era una regla normativa en su carácter y lágrimas de gratitud a Dios y a su bondadosa dueña arrasaban a veces sus ojos. Al crecer sus pensamientos hallaron expresión en su pluma, a veces en prosa pero más frecuentemente en verso, siendo invitada en ocasiones en las familias de los ricos y entendidos de Boston. Su dueña la trataba como una hija y estaba orgullosa de ella.

A la edad de 16 años (1770) Phillis se hizo miembro de Old South Church, que estaba bajo el cargo del doctor Sewall. Antes había escrito poemas, destacados por su vigor de pensamiento y característica expresión, pero su memoria, en algunos aspectos, era defectuosa. Si concebía un poema por la noche y no lo escribía, a la mañana se le había olvidado. Su dueña le proporcionó una luz y materiales de escritura para que no se perdiera nada y en el frío invierno una lumbre estaba siempre encendida en su habitación por la noche. En el verano de 1773 se quebrantó su salud, siéndole recomendado un viaje por mar. Acompañó a un hijo de Wheatley a Inglaterra, donde fue cordialmente recibida por Lady Huntingdon, Lord Dartmouth y otras personas distinguidas. Mientras estuvo allí, sus poemas, que los había recopilado y dedicado a la condesa de Huntingdon, se publicaron y despertaron gran interés. El libro fue adornado con un retrato suyo. Se le persuadió para que se quedara en Londres hasta el regreso de la corte y pudiera ser presentada al rey, pero al enterarse de la mala salud de su dueña se apresuró a regresar. Murió poco después y Phillis sintió su pérdida tanto como cualquiera de sus hijos. Poco después murió el marido y Phillis quedó desprotegida. Un hombre negro de Boston le ofreció matrimonio y ella aceptó, yéndose a vivir al interior del Estado, pero la unión fracasó. La desgracia dañó su inspiración, pues no volvió a escribir nada desde 1773 sino una epístola poética al general Washington en 1775. Tras unos años de miseria en un oscuro apartamento de Boston murió sola.

Las mejores obras de Phillis incluyen: To the University of Cambridge in New England; To the King's Most Excellent Majesty; On the Death of Rev. Dr. Sewall y An Elegiac Poem, on the Death of the Celebrated Divine... George Whitefield. Póstumamente se editaron Memoir and Poems of Phillis Wheatley (1834) y Letters of Phillis Wheatley, the Negro Slave-Poet of Boston (1864).


Bibliografía:
The National Cyclopedia of American Biography.