Historia
WHITE, ELLEN GOULD HARMON (1827-1915)
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En diciembre de 1844 experimentó la primera de la que sería una serie de unas dos mil visiones. Comenzó un ministerio itinerante hacia los milleristas desanimados, dándoles mensajes de ánimo obtenidos de sus visiones. En 1846 se casó con el reverendo James S. White, otro ministro adventista. Juntos trabajaron en Nueva Inglaterra, adentrándose cada vez más en otros territorios y esparciendo la fe adventista. Publicó A Sketch of the Christian Experience and Views of Ellen G. White (1851) y luego Supplement to the Experience and Views of Ellen G. White (1854).
Una vez que los Whites se trasladaron a Battle Creek, Michigan, en 1855, esa ciudad se convirtió en el centro de la actividad adventista. Allí se congregaron representantes de congregaciones adventistas esparcidas en 1860, adoptando el nombre Adventistas del Séptimo Día. Tres años más tarde el grupo adoptó una estructura formal denominacional. A través del trabajo organizativo y el establecimiento de una ortodoxia adventista, las visiones de Ellen White se constituyeron en la fuerza guiadora del grupo. Las interpretaciones bíblicas que recibía eran inmediatamente aceptadas. Buena parte del programa eclesiástico revelado se publicó en su Testimonies for the Church, que llegó a crecer desde dieciséis páginas, en su edición de 1855, hasta llenar nueve volúmenes. Sus ideas sobre salud, especialmente su oposición a usar café, té, carne y drogas, fueron incorporadas a las prácticas de los adventistas.
En 1866 White ayudó a establecer el Western Health Reform Institute en Battle Creek; más tarde, el Battle Creek Sanitarium se haría famoso por su trabajo en el campo de la dieta y la alimentación sana, siendo el modelo para otras instituciones similares. En 1874 fundó el Battle Creek College, una institución adventista de la que su marido fue nombrado presidente.
Bajo su influencia el movimiento adventista fue activamente abolicionista durante la guerra civil, convirtiéndose ella en una determinada abogada de la temperancia. En 1880, junto con su marido, publicó Sketches of Elder James White and His Wife, Mrs. Ellen G. White. Tras la muerte de él al año siguiente, White vivió durante cuatro años en Healdsburg, California. Viajó y dio conferencias en Europa (1885-88) y fue misionera adventista en Australia (1891-1900), donde estableció una escuela que más tarde sería el colegio Avondale. Tras su regreso a los Estados Unidos, dirigió un movimiento para sacar a las instituciones adventistas de Batlle Creek. El colegio se trasladó a Berrien Springs, Michigan, como colegio misionero Emmanuel (desde 1960 universidad Andrews) y en 1903 la sede general y el periódico fueron traslados a Takoma Park, Maryland. A partir de entonces, White vivió principalmente en Santa Helena, California.
El siguiente párrafo procede de su obra El deseado de todas las gentes:
'Los presagios que han de preceder a la segunda venida de Cristo son muchos (25 Y habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra, angustia entre las naciones, perplejas a causa del rugido del mar y de las olas, 26 desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que vendrán sobr[…]Lucas 21:25-27); pero en Pero inmediatamente después de la tribulación de esos días, EL SOL SE OSCURECERA, LA LUNA NO DARA SU LUZ, LAS ESTRELLAS CAERAN del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas.[…]Mateo 24:29, 30 se presentan tres señales específicas en el sol, la luna y las estrellas, como sigue:
"Y luego después de la aflicción de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su lumbre, y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes de los cielos serán conmovidas. Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria."
Los días aquí mencionados son los 1.260 días proféticos, o años, de la tribulación del pueblo de Dios, que abarcan la Edad Media, y están predichos en "Y él proferirá palabras contra el Altísimo y afligirá a los santos del Altísimo, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo, por tiempos y por medio tiempo.[…]Daniel 7:25; 11:33-35 y en Y la mujer huyó al desierto, donde tenía* un lugar preparado por Dios, para ser sustentada allí, por mil doscientos sesenta días.[…]Apocalipsis 12:6, 13-16. Estos días comenzaron en el año 538 de nuestra era, cuando el obispo de Roma fue hecho, por decreto de Justiniano y por el derrocamiento de las potencias arrianas opositoras, "Cabeza de todas las Santas Iglesias" y "Verdadero y Eficaz Corrector de Herejes." Continuaron hasta 1798, cuando Pío VI fue llevado prisionero por el general Berthier y el poder del papado sobre los gobiernos de Europa quedó quebrantado. La tribulación, o activa persecución, no abarcó todo ese período. El Señor abrevió la tribulación por causa de los escogidos. Dos cosas importantes ocurrieron para quebrar el poder de esta persecución: (1) La creciente influencia de la Reforma sobre Europa, que iluminó a los príncipes acerca del verdadero cristianismo, y (2) la apertura del Nuevo Mundo a los oprimidos de todas las naciones. Los gobernantes de Europa vieron a sus súbditos más concienzudos abandonarlos para irse a América, y vieron que era necesaria la tolerancia para retenerlos. El primer gobernante de influencia que obró en este sentido fue María Teresa, emperatriz de Austria, quien en 1776 abolió la tortura en sus estados hereditarios, lo cual fue seguido por el edicto de tolerancia de su hijo, el emperador José II, el 22 de junio de 1781. En 1776, las colonias unidas de Norteamérica se declararon estados libres e independientes; y así se abrió un refugio para los oprimidos de todas las naciones. "Y la tierra ayudó a la mujer." (Pero la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había arrojado de su boca.[…]Apocalipsis 12:16.) El oscurecimiento del sol iba a ocurrir "en aquellos días, después de aquella aflicción" (Pero en aquellos días, después de esa tribulación, EL SOL SE OSCURECERA Y LA LUNA NO DARA SU LUZ,[…]Marcos 13:24), "después de la tribulación." (Pero inmediatamente después de la tribulación de esos días, EL SOL SE OSCURECERA, LA LUNA NO DARA SU LUZ, LAS ESTRELLAS CAERAN del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas.[…]Mateo 24:29, V.M.) Como la tribulación cesó hacia 1776, y los días terminaban en 1798, quedamos reducidos a un breve período de 22 años para ver la aparición de la primera de estas señales. Por lo tanto, por muchos oscurecimientos del sol que hayan ocurrido en lo pasado, o puedan ocurrir en lo futuro, esta profecía no queda afectada por ellos. La profecía señala un oscurecimiento del sol que debe haberse realizado entre 1776 y 1798, habiendo de ser más cercano a la primera fecha que a la última.
En cumplimiento de la predicción de nuestro Señor, el 19 de mayo de 1780 ocurrió un muy notable oscurecimiento del sol, que se extendió por la parte oriental de Norteamérica y fue notado por muchos eruditos y escritores. A él se refiere el Webster's Unabridged Dictionary (diccionario completo de Webster), el cual, después de dar la fecha del acontecimiento dice: "La verdadera causa de este fenómeno notable es desconocida." El ganado volvió a casa, las aves subieron a sus palos, los hombres y mujeres lloraban y se lamentaban, creyendo que había llegado el día del juicio.
A la noche siguiente, aunque era luna llena, hubo tales tinieblas que, según las palabras de cierto escritor, "una hoja de papel blanco, mantenida a pocas pulgadas de los ojos, era tan invisible como el terciopelo más negro." A veces, cuando se veía la luna, era roja como sangre. (Véase Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y la luna toda se volvió como sangre,[…]Apocalipsis 6:12.)
La última señal de la serie fue la lluvia de estrellas o meteoros, más gráficamente descrita en y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como la higuera deja caer sus higos verdes al ser sacudida por un fuerte viento.[…]Apocalipsis 6:13. Esta señal se cumplió con la gran lluvia meteórica del 13 de noviembre de 1833, que fue visible en la mayor parte de la tierra. El siguiente diagrama ayuda a comprender la profecía:
Estas son señales específicas para la última generación de hombres que había de vivir en la tierra antes del regreso de Cristo. No revelan el día ni la hora de su venida, pero recalcan con triple seguridad esta advertencia: "Cuando viereis todas estas cosas, sabed que él está cerca, a las puertas. En verdad os digo, que no pasará esta generación, hasta que todo esto sea hecho. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán." (S. 32 Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas. 34 En verdad os digo que no […]Mateo 24:32-36, V.M.) La venida de Cristo está a las puertas.'
Bibliografía:
Everett N. Dick, Dictionary of American Biography; A. C. Harmon, The Harmon Geneal. (1920); Signs of the Times, 16 de agosto de 1881; Advent Rev. and Sabbath Herald, 29 de julio de 1915; J. N. Loughborough, The Great Second Advent Movement (1905); M. E. Olsen, A Hist. of the Origin and Progress of Seventh-day Adventists (1925); D. M. Canright, Life of Mrs. E. G. White... Her False Claims Refuted (1919); N. Y. Times, 17 de julio de 1915.
